Economía

Los inversores 'devoran' el nuevo bono español: piden casi 50.000 millones

La institución habría colocado 10.000 millones de euros a un interés del 1,4%, según datos preliminares

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Los inversores 'devoran' el nuevo bono español: piden casi 50.000 millones

Nadia Calviño, ministra de Economía. Europa Press

Resumen:

El apetito por la deuda española sigue en niveles de récord. Los inversores internacionales se han lanzado con avidez este martes a por el nuevo bono emitido a 10 años emitido por el Tesoro español y que ha recibido una demanda histórica, superior a los 47.000 millones de euros, según ha explicado la ministra de Economía, Nadia Calviño.

«El Tesoro está procediendo ya a una emisión sindicada de deuda que está procediendo muy bien, con un récord histórico de demanda de 47.000 millones, con una presencia creciente de inversores procedentes de Asia», ha informado en una rueda de prensa posterior a la reunión de ministros de Finanzas de la UE (Ecofin).

El organismo público ha querido aprovechar la mayor estabilidad que muestran los mercados financieros en este arranque de 2019 para lanzar la primera emisión sindicada desde el pasado verano. Este tipo de operaciones, consistentes en que los colocadores del bono contactan directamente con los compradores, sin mediar subasta, son utilizadas para acceder a otro tipo de inversores, principalmente internacionales, y ampliar así la base de tenedores de la deuda pública nacional.

Las emisiones sindicadas permiten al Tesoro diversificar la base de inversores en deuda pública

Aunque Calviño no ha entrado en detalles sobre el monto de deuda finalmente vendido, fuentes consultadas por la agencia EFE han cifrado esta cantidad en 10.000 millones de euros.

La fuerte demanda recibida por este bono, cuya rentabilidad final se habría situado en el entorno del 1,4%, y que ha estado dirigida por BBVA, Citi, Crédit Agricole, HSBC, JP Morgan y Société Générale, evidencia el atractivo con que cuenta la deuda española en los mercados internacionales, especialmente desde la mejora de su calificación registrada en el primer tramo del año pasado, y que favorece la inversión por parte de los fondos más exigentes, especialmente asiáticos.

La solidez del crecimiento económico en el país, que se espera que, pese a la desaceleración prevista, siga creciendo claramente por encima de la media europea es otra de las cuestiones que están estimulando el apetito de los inversores por la deuda española. Un apetito que ni siquiera se ha visto ajado por la reciente decisión del Banco Central Europeo (BCE) de dejar de adquirir deuda soberana (en términos netos).

«Me parece que es una buenísima noticia. Ratifica el mensaje que hemos venido recibiendo en estos últimos meses y que se ha mantenido e incluso incrementado en este principio de 2019 de enorme interés por parte de inversores internacionales en nuestro país, el enorme atractivo de España y la confianza en la situación económica, política y social de nuestro país», ha subrayado Calviño.

Los expertos prevén que, en un escenario de relativa estabilidad económica, y con un BCE que seguirá moviéndose con notable prudencia, los inversores seguirán mostrando su confianza en la deuda española, en un entorno en el que fondos y aseguradoras internacionales se encuentran con notables dificultades para encontrar títulos de calidad y que ofrezcan una rentabilidad atractiva.