El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha manifestado su rechazo a la nueva propuesta de los taxistas para regular las VTC al entender que es un planeamiento “aún más radical” y que persigue la “eliminación de este sector”.

Así lo ha indicado durante una comparecencia ante los medios de comunicación tras analizar la propuesta de reforma regional de los vehículos VTC registrada este miércoles por las principales asociaciones de taxistas. En su intervención ha estado acompañado por la consejera de Transportes, Rosalía Gonzalo, y el vicepresidente regional, Pedro Rollán.

Las principales reivindicaciones del colectivo en ese documentos son la obligación de precontratación mínimo de una hora para los servicios VTC, que el recorrido mínimo de los vehículos sea al menos de 5 kilómetros y la exigencia de que retornen a su base para tras realizar el servicio.

Un centenar de taxistas se ha concentrado ante la sede de la Consejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid para exigir al Gobierno regional que acceda a negociar la última propuesta que el sector le ha remitido para regular los vehículos de alquiler con conductor (VTC).

Las asociaciones del taxi han registrado está mañana en la sede de la Consejería una propuesta de regulación, en la que demandan que los VTC se contraten con al menos una hora de antelación y no puedan realizar trayectos de menos de cinco kilómetros de longitud.

Garrido, que ha comparecido junto al vicepresidente, Pedro Rollán, y la consejera de Transportes, Rosalía Gonzalo, ha señalado que la propuesta es “inaceptable”, “no hay ningún punto de acuerdo” y supone “un intento claro de eliminar la competencia y hacer desaparecer el sector de los VTC en la Comunidad de Madrid”.

“La Comunidad de Madrid no va a legislar para eliminar el sector de los VTC”, “un servicio que valoran de forma positiva todos los madrileños” y porque las reclamaciones que podrían hacer las empresas de los VTC “comprometerían el futuro de las cuentas” de la región y “el bolsillo de todos los madrileños porque las indemnizaciones las tendríamos que pagar entre todos”.

Ha insistido en que la libertad de elección y la competencia suponen “un estímulo para la mejora de cualquier sector”.

Ha denunciado la “absoluta dejación de funciones” de la Delegación del Gobierno en Madrid “en connivencia” con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, que ha permitido “la toma impune de las calles de Madrid por sectores absolutamente radicalizados”.

Así como las “intimidaciones” sufridas por sindicatos, partidos políticos, trabajadores de VTC, ciudadanos particulares y por los propios medios de comunicación.

Ha expresado su apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que han actuado “con eficacia y con responsabilidad”, a pesar de estar “pésimamente dirigidas en la Delegación del Gobierno”.

El presidente de la Comunidad de Madrid acusa al ministro José Luis Ábalos de “lavarse las manos como Pilatos”

Este asunto que requiere “una legislación nacional consensuada” pasa ahora al ministro José Luis Ábalos, “quien quiso lavarse las manos como Pilatos”, en opinión de Garrido.

Garrido ha recordado que Ábalos comparecerá mañana en el Congreso, tras permanecer “oculto” durante todos los estos días, y escuchará las propuestas de todos los grupos parlamentarios, incluido el PP, que irán en el sentido de crear una norma de alcance nacional para garantizar la convivencia armónica del taxi y del VTC.

Ha hecho un llamamiento a la mayoría de los profesionales del taxi que no quieren seguir en esta huelga para que vuelvan a trabajar y terminen con “esta campaña de desprestigio profesional y colectivo” a la que les han llevado sus representantes, con “comportamientos radicales”.

La Comunidad de Madrid va a seguir trabajando en la reforma el Reglamento del Taxi, que ya está en marcha, para recoger mejoras para el sector, ha afirmado.

También ha instado al Ayuntamiento de Madrid, que lleva cuatro años de “inacción”, a ponerse a trabajar con los taxistas en una ordenanza que haga mucho más competitivo al sector sin los “corsés” que les impiden competir con los VTC.