Economía

Google confirma que pagó 95 millones a dos ejecutivos acusados de acoso sexual

Fachada de la sede de Google, en California.

La sede de Google en Montain View, California. GOOGLE

Desde hace algunos meses Google atraviesa problemas internos. Suele estar entre las primeras posiciones en cuanto a las mejores empresas para trabajar, pero el comportamiento de sus directivos en los últimos tiempos ha dejado mucho que desear.

Tras mucho tiempo de informaciones sin confirmar, el gigante de internet ha reconocido que pagó 105 millones de dólares, casi 95 millones de euros, a dos ex directivos acusados de acoso sexual mientras trabajaban en Google.

La compañía ha confirmado que el ex vicepresidente senior de búsquedas, Amit Singhai, se ha embolsado 15 millones de dólares, 13 millones de euros, tras salir de Google, una cantidad que en principio iba a ser tres veces mayor pero que se ha reducido después de que haya aceptado un puesto directivo en Uber.

El resto del pastel se lo ha quedado el creador del sistema operativo Android, Andy Rubin, que se ha llevado la escandalosa cifra de 90 millones de dólares, casi 80 millones de euros, tras salir de forma abrupta para formar su propio proyecto bautizado como Essential. Las negociaciones entre Google y Rubin fueron duras, ya que el ex directivo rechazó en primera instancia un paquete de acciones por valor de 150 millones de dólares para acabar quedándose con el dinero contante y sonante.

Los pagos fueron aprobados por el Comité de Desarrollo y Liderazgo de Google, del que forman parte los tres pesos pesados de la compañía: Larry Page, Sergey Brin y Eric Schmidt. Los dos primeros son los fundadores de Google, mientras que el tercero ocupó el sillón de mando durante una década, hasta que en el año 2011 dejó paso a Pichai.

En la reunión de dicho órgano se aprobaron estos pagos de dos ejecutivos que ya están fuera del entramado de la compañía, pero que han sido demandados por los accionistas por estas conductas inapropiadas y por abuso de poder. Google también está incluida en esta querella, acusada de tapar estas prácticas pese a conocerlas.

De hecho, en una de las 202 páginas que conforman el caso presentado por el abogado Francis Bottini, que representa a los accionistas, se cita a un trabajador que afirma que Google «contribuye a que el ambiente de trabajo no sea seguro». «La sensación es que a los hombres no les ocurrirá nada y que serán recompensados con dinero, mientras que las mujeres serán apartadas», dice esta fuente anónima.

La compañía ha confirmado el pago de estas cantidades y se ha defendido asegurando que, desde hace tiempo, «hay consecuencias serias para aquellos que se comportan de forma inapropiada». «Hemos hecho cambios en nuestros espacios de trabajo y adoptado una línea dura contra esos comportamientos inapropiados de personas en puestos de responsabilidad», afirma Gooogle.

El pasado 1 de noviembre empleados de la compañía en todo el mundo abandonaron sus puestos de trabajo a las 11:10 de la mañana para protestar por «una cultura que no está funcionando para todos».

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