La Audiencia Nacional retoma mañana el juicio por la salida a Bolsa de Bankia con la declaración en calidad de testigo del que fuera gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez, testimonio al que seguirá el del exministro de Economía Luis de Guindos, que comparecerá por videoconferencia. La vista se enfrentará desde el lunes a dos de los interrogatorios más esperados tanto por las acusaciones como por los propios acusados, que responsabilizaron a ambas instituciones del debut bursátil.

Especialmente mediática se presenta la comparecencia de Fernández Ordóñez, que llegó a figurar en la recta final de la instrucción entre los investigados del caso tras la insistencia de la Confederación Intersindical de Crédito (CIC). Antes, en 2013, testificó que negoció que el expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, perdiera poderes ejecutivos en la entidad porque el regulador “no confiaba” en él dada su inexperiencia en banca y criticó la falta de profesionalidad del órgano de administración del grupo.

Más técnica fue su declaración como imputado en marzo de 2017, cuando aseveró que era ajeno a las advertencias sobre Bankia que el inspector José Antonio Casaus remitió a sus superiores y que, en su opinión, eran equivocadas. Apenas meses después, primero el juez Fernando Andreu, que rechazó en tres ocasiones la imputación de las antiguas cúpulas del Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), y más tarde la sección tercera de la sala de lo Penal, acordaron excluirlo del auto del procesamiento en 2017.

Decisión polémica

Una polémica decisión ratificada en apelación que contó con el voto discrepante de la magistrada Clara Bayarri, para la cual existían indicios “que permiten inferir que los máximos dirigentes (de los organismos) avalaron y propiciaron con pleno conocimiento la falsedad contable más que detectada previamente a la salida a Bolsa de Bankia, a sabiendas del grave perjuicio que se iba a causar”.

Al margen de la acusación popular que ejerce la CIC, la figura de Fernández Ordóñez también ha sido señalada, entre otros, por Rato, el cual ratificó durante el juicio que el Banco de España conocía “las tripas” de la entidad ya que tenía “quince personas allí”, y que si se acordó integrar a Bancaja fue por “instrucción” expresa del regulador. En tanto que sobre el salto al parqué, el exvicepresidente del Gobierno incidió en que fue “una estrategia del Congreso de los Diputados” realizada con la premura que exigió el organismo, el cual “nunca” se opuso al fuerte descuento del precio inicial pues el objetivo era cerrar la operación antes de septiembre de 2011.

En términos similares se expresó el exnúmero dos del banco José Luis Olivas, que relató que tras su negativa inicial a la fusión de Bancaja con Caja Madrid fue el propio Fernández Ordóñez quien le insistió en que formara parte del proyecto.

Siguiendo con la dinámica pretendida por la sala de reservar una jornada a cada uno de los testigos, el martes será De Guindos quien tome el relevo, aunque en videoconferencia desde Fráncfort, ciudad en la que tiene su sede el Banco Central Europeo (BCE) del que es vicepresidente. El exconsejero de la entidad procedente de Caja Madrid Matías Amat cerrará el miércoles la agenda de la semana.