El Ministerio de Fomento y de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) han dicho abiertamente que apuestan por introducir competencia privada en los trenes de viajeros en diciembre de 2020. Y las empresas interesadas en convertirse en las primeras rivales de Renfe de la historia en el AVE han sido apremiadas por las autoridades a presentar sus credenciales antes del final del presente año, 2019. Pero ya hay un problema añadido para las firmas privadas: todas las que aspiren a competir con la empresa pública no podrán alquilarla trenes de alta velocidad. Porque la división Renfe Alquiler de Material Ferroviario solo dispone de tres trenes de Alta Velocidad / Larga Distancia. Tres modelos S-100.

Así lo establece el informe Estado de información no financiera y de diversidad correspondiente al año 2018, que todavía no ha sido hecho público. Pero es que además el mismo informe anual relativo a un año antes, 2017, expone que la división de alquiler de Renfe contaba, a 31 de diciembre de 2017, con nada menos que 31 trenes idénticos destinados al arrendamiento. Una drástica reducción de 31 a tres trenes AVE que anulan la capacidad de la filial mercantil para ceder coches.

El traspaso del 92% de la flota de Alquiler a Viajeros se justifica por la fallida liberalización de 2013

La Memoria de Cuentas Anuales de 2017 pero publicada en junio de 2018 ofrecía una explicación sobre por qué Renfe Alquiler llegó a disponer de 31 AVE y por qué decidieron zafarse de un año para otro el 92% de la flota. En la memoria, Renfe aduce el proceso liberalizador iniciado por la ex ministra de Fomento Ana Pastor en el primer Gobierno de Mariano Rajoy que nunca se llevó a cabo: «Estos vehículos fueron aportados en la constitución de la Sociedad debido a la entonces inminente liberalización del transporte nacional de viajeros por ferrocarril a través de títulos habilitantes, en particular del título habilitante para el Corredor Levante», recalca el informe. «Esta liberalización, prevista inicialmente para el 31 de julio de 2013 y, posteriormente aplazada al desarrollo del régimen de títulos habilitantes, finalmente se decidió que no fuera adelantada al plazo marcado a nivel europeo».

Capote de la CNMC

En concreto, de alta velocidad fueron traspasados en enero de 2018 tres trenes S-100; 12 de la serie 120 (S-120); y 10 trenes S-490. Renfe Alquiler también se desprendió de 5 trenes S-598 y de dos composiciones de coches Talgo de la serie IV. «Esta situación, junto con el incremento de la demanda de viajeros de los últimos años, ha determinado la oportunidad de realizar la mencionada operación de compraventa en el ejercicio 2018», reseá la Memoria de Cuentas Anuales.

La SNCF ya ha anunciado que su plan en España pasa por «comprar o fabricar» trenes, no alquilar

Este lunes sorprendentemente la CNMC ha echado un inesperado capote a Renfe al hecho de no tener trenes para alquilar. El presidente de Competencia, José María Marín Quemada, se ha mostrado favorable a que la compañía ferroviaria no se vea obligada a alquilar sus trenes AVE a otros operadores. «No se puede plantear que el que tenga trenes los preste para operar», ha dicho Marín Quemada. Las nuevas empresas competidoras de Renfe «si se quieren arriesgar, tendrán que arriesgarse y tomar sus propias decisiones», ha añadido, para a continuación insistir en que él no cree en un modelo en que si a uno «no le va bien, devuelve el tren». «Eso no es un modelo empresarial de progreso, del siglo XXI», ha remachado. La CNMC últimamente ejerce de azote de Renfe; actualmente ambas mantienen una disputa por la fuerte multa que el supervisor le impuso al operador ferroviario en marzo de 2017.

Uno de los actores más interesados, el operador público francés Société Nationale des Chemins de Fer (SNCF), indicó a los periodistas congregados en un hotel de Madrid hace dos semanas que los planes de la SNCF en España pasaban «por comprar o fabricar» trenes AVE, pero nunca comprar. «No es parte de nuestra política», aseguró la directora de Viajeros, Rachel Picard. A la SNCF le gustaría traer a España su AVE low cost, Ouigo, a pesar de las pegas contra las que Renfe ya ha advertido.