Desde el 25 de enero, las obras de un hotel y un complejo de lujo en Canalejas impulsadas por el presidente de OHL Juan Miguel Villar Mir -imputado a finales de marzo por el Caso Lezo, como adelantó El Independiente– mantienen cortadas varias estaciones de la línea 2 del Metro de Madrid, una línea que surca el centro de la capital. Los trabajos venían creando conflictos cívicos desde 2018, incluidas fugas de gas que causaron alarma en los edificios aledaños. Pero estas vez las cosas están yendo demasiado lejos: lo que iba a ser un corte puntual cumple este miércoles tres meses. Los usuarios,más de 100.000 diarios, están indignados. Y muchos de los trabajadores consultados también (Metro de Madrid asegura que no, que todo el mundo está muy bien informado).

El lunes 22 de abril la cosa se agravó: de dos estaciones cortadas (Banco de España y Sevilla) se unió la más importante de todas, Sol. «Por las obras que realiza OHL en el complejo de Canalejas en las que resultó afectado el túnel de la línea 2», subrayó hace dos días la empresa en un comunicado. Varios de los trabajadores de metro aseveran que estuvieron en sus puestos el domingo y nunca fueron informados del cierre. Peor todavía: ayer miércoles 23 recibieron una circular con las instrucciones a seguir. Esto es, 24 horas antes.

Circular de siete páginas

Metro lo niega. «Los trabajadores, tanto el Área operativa como el Puesto de Mando, como el de Obras y el resto sabían con antelación de este corte», responde la empresa. La circular tiene la fecha del 23 de marzo. Y todos los empleados preguntados lo niegan: «Las obras las realiza OHL desde el secretismo más absoluto. Nunca van a reconocer que están improvisando». La circular tiene siete páginas y contiene recomendaciones tales como «complementar la información a los viajeros, a través de la megafonía de los trenes» o «se repartirán a las estaciones hojas de avisos, las cuales se situarán en los plafones correspondientes».

La información proporcionada por la firma pública acerca de las obras, de las que saldrán lujosos pisos que se venderán por más de 10 millones de euros la unidad, ha sido ciertamente caótica, aunque Metro siempre lo niega todo y recuerda que hay autobuses gratuitos. Al principio el consejero delegado Borja Carabante advirtió que el corte «no va para días, sino seguramente para semanas»; después se dijo que tres semanas, y finalmente que las incidencias iban para cuatro meses y medio. Algo que obligó a la Comunidad de Madrid a improvisar un plan de contingencia hasta mediados de mayo.

De «semanas» a cuatro meses

«Desde Metro consideramos que no ha habido precipitación. El cierre, que durará tres semanas, es consecuencia de las reparaciones que OHL está haciendo en el túne porque la incidencia se desplazó», indican en la empresa. «Es un corte de tres semanas. En otras ocasiones, como por ejemplo en el caso de algunos cortes que ha habido este verano de alguna estación puntual, se ha seguido un procedimiento similar».

Otro trabajador interviene: «Las suspensiones del verano se conocen con mucho tiempo, y se preparan los diferentes cierres según van avanzando las reformas. Igualmente, se informa a los viajeros con mucha antelación en los plafones informativos de las estaciones».

El presidente autonómico en funciones, Pedro Rollán (Ángel Garrido ha dimitido para ser candidato en las elecciones europeas), recordó el lunes que la obra es «absolutamente ajena a Metro de Madrid» y añadió que lo lamentaba «profundamente». Nadie blande la amenaza de sanciones contra la constructora. Desde el principio se anunció que las obras las pagaría OHL. Sin embargo, los viajeros del metro llevan tiempo quejándose intensamente en las redes y denunciando las afecciones y el hacinamiento en el interior de los vagones.

Herencia de Botella

El proyecto es herencia de Ana Botella, predecesora de Manuela Carmena. Constará de 47.000 metros cuadrados en una zona hiper céntrica y selecta, a tiro de piedra del Congreso de los Diputados. Habrá un hotel de lujo y una galería comercial de 9.000 metros cuadrados. También párking para 400 automóviles y 20 viviendas solo asequibles para millonarios. A cambio, se rehabilitará un perímetro relativamente ajado con el paso de los años. Y es que Villar Mir, un prohombre de 87 años, siempre gana. Incluso con la Quinta Torre de la Castellana.