Cartel anunciando el 5G en el Mobile World Congress de Barcelona. EP

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España, el país "prioritario" de Huawei para desarrollar el 5G

Economía

España, el país "prioritario" de Huawei para desarrollar el 5G

El pasado 20 de febrero se realizó la primera llamada con 5G. Vodafone, como operadora, y Huawei, a cargo del desarrollo de la red, conectaron el municipio catalán de Castelldefels con Madrid en una comunicación a través de la banda del espectro de 3,7 Ghz, el estándar con el que se operará en Europa.

«Estamos haciendo historia. Hoy ponemos a España en el centro del mundo de las telecomunicaciones», decía entonces el consejero delegado de Vodafone España, Antonio Coimbra, felicitándose por el logro de su compañía.

Seguro que en el cuartel general de Huawei, en la inmensa y lejana Shenzhen, también se alegraron de que España, su gran mercado en cuanto a redes 5G, avance en la tecnología que ha prometido cambiar el modo en el que vivimos. El gigante chino decidió hace tiempo que nuestro país es el banco de pruebas ideal para fortalecer su dominio mundial en el desarrollo de redes 5G.

No es el único hito que se han apuntado. Huawei tiene en su poder 2.570 patentes relacionadas con el 5G y contratos con hasta 40 operadores de todo el mundo, incluyendo la terna -Telefónica, Vodafone y Orange- con más usuarios de España. A día de hoy, ya han desplegado 70.000 estaciones de esta nueva tecnología.

Inversión en España

Los números dejan claro cómo de importante es nuestro país en la estrategia global del gigante de las telecomunicaciones. Huawei destinó en 2018 un total de 800 millones de dólares, casi 720 millones de euros, para desplegar redes de 5G en todo el mundo, con «España como mercado prioritario en el desarrollo de la tecnología» y con «un compromiso de distribuir en España la primera ola del 5G en Europa», según explican fuentes del fabricante a El Independiente.

«España es un mercado prioritario. Ya fuimos pioneros en el despliegue de la red de fibra óptica y, en su momento, ya colaboramos con los operadores para convertir a España en líder en la red de fibra óptica. Con el 5G nuestro comprimo es el mismo», cuentan.

En los planes de Huawei hay una cifra marcada en rojo: 100.000 millones de dólares. Es al cantidad que invertirán en I+D en los próximos cinco años, además de otros 2.000 millones en mejoras de software de los productos que ya han desarrollado. «El 5G se va a beneficiar de todos estos sectores verticales», afirman fuentes de Huawei, que señalan que «todos los actores, desde proveedores de infraestructuras hasta pymes» están «trabajando mucho para agilizar el despliegue».

Huawei ha conseguido, además, algo muy importante en las relaciones comerciales: establecer lazos con todos los grandes competidores en el mercado de las telecos en España. Con Vodafone realizó la mencionada llamada entre Castelldefels y Madrid, empleando el estándar comercial NSA (Non Stand Alone), además de desplegar los primeros nodos en las grandes capitales.

Más tarde, en el mes de noviembre, Huawei trabajó codo con codo con Telefónica para realizar la primera videollamada internacional en la red real con tecnología 5G, en una conexión que unió Londres con Málaga.

¿Persecución política?

Desde hace tiempo, y como parte de la guerra comercial que le enfrenta a China, Donald Trump tiene entre ceja y ceja a Huawei. El pasado agosto prohibía que los funcionarios y los organismos públicos del país que preside usaran dispositivos de Huawei y el pasado jueves establecía un veto para que el gigante asiático operara en suelo norteamericano.

Por si fuera poco, el Departamento de Comercio incluía a Huawei en la Entity List, sobrenombre de la lista negra en la que están todas las compañías excluidas, y obligaba a todas las empresas estadounidenses a obtener una licencia especial antes de tener cualquier tipo de relación comercial con ella.

Todos estos movimientos tiene un punto de partida claro: Trump cree que el Gobierno chino utiliza a Huawei como títere para espiar las comunicaciones estadounidenses, pero también las de las potencias europeas. Así se puso de manifiesto en el pasado Mobile World Congress de Barcelona, pues allí se personó una delegación estadounidense con la intención de convencer a gobiernos y telecos de que abandonaran su relación con Huawei.

La misión no salió del todo bien. Desde José María Álvarez Pallete, presidente de Telefónica, al consejero delegado de Vodafone, Antonio Coimbra, se reafirmaron en su relación con Huawei y en la importancia que tiene en el desarrollo del 5G en España, apuntando a que sería demasiado costoso romper lazos con Shenzhen en el punto en el que nos encontramos.

Además de los dominadores del mercado en España, otros gigantes como Deutsche Telekom, el actor más importante en el centro del continente, consideran que si se rompen relaciones con Huawei se perderán «al menos dos años» de trabajo en el despliegue de redes 5G.

«Somos el único fabricante que ofrece todos los equipos para prometer una solución de conexión 5G completa», apuntan desde Shenzhen, alegando que son capaces de proveer «las estaciones base, la red de fibra, los terminales y todo el equipamiento».