Economía

La bajada de las tarifas en las autopistas rescatadas dispara el tráfico al nivel de 2008

Los nueve peajes que quebraron en 2012 remontan con porcentajes de dos dígitos tras reducir Ábalos el precio un 30% y hacerlos gratis de noche

La R-4 de peaje entre Madrid y Ocaña, una de las autopistas rescatadas.

La R-4 de peaje entre Madrid y Ocaña, una de las autopistas rescatadas. EUROPA PRESS

Las nueve autopistas de peaje que quebraron en 2012 y fueron rescatadas por el Estado en un proceso que aún perdura han vivido este año su mejor mes de febrero desde antes de la crisis. La causante ha sido la reducción generalizada de tarifas en una media del 30% aplicada por Fomento desde el pasado 15 de enero. Igualmente, el ministerio las hizo todas ellas gratuitas de noche, desde las 00.00 horas hasta las 06.00. Las nueve han disparado su tráfico con porcentajes de dos dígitos, a excepción del peaje del Eje-Aeropuerto de Barajas, en la Terminal 4, que solo ha crecido un 4,8% y que era de las que mejor funcionaban antes de la bajada generalizada de precios.

El resto de autopistas de peaje que entraron en concurso de acreedores hace siete años no levantó cabeza en 2018: además de la del Aeropuerto, el resto son las radiales madrileñas R-2, r-3, r-4 y r-5, la AP-36 Ocaña-La Roda, la AP-41 Madrid-Toledo, la Cartagena-Vera y la Circunvalación de Alicante, Ciralsa. La que menos creció un 10,2% en febrero y la que más un 25,5%, unos datos espectaculares recogidos en la Intensidad Media Diaria de estas carreteras, dentro de las series mensuales que va actualizando periódicamente Fomento en su web.

Las radiales de Madrid, criticadas por su diseño, crecen por encima del 10%

Por ejemplo, la R-2 entre Madrid y Guadalajara, cuyo tráfico en todo el año 2018 incluyo cayó un 0,9%, creció un 17,1% interanual: en febrero del año pasado transitaron 5.624 vehículos por 6.618 este ejercicio; la R-3 Madrid-Arganda aumentó un 10,2% pasando de 10.243 vehículos en febrero de 2018 a 11.287 el mismo mes de este año; la R-4 Madrid-Ocaña subió un 14,9% y pasó de 4.048 vehículos a 4.049; la R-5 Madrid-Navalcarnero se disparó hasta el 14,2%, y los coches también al pasar de 7.904 el año anterior a 9.025 este.

Si las radiales madrileñas han tenido muy buen resultado -su diseño fue muy criticado ya que discurren en paralelo a autovías de libre uso-, el resto ha funcionado todavía mejor: la problemática AP-36 Ocaña-La Roda, con graves dificultades en los últimos años ya que el escaso tráfico no solo no daba para amortizar la deuda de esta carretera sino que no alcanzaba para sufragar la explotación y mantenimiento, ha crecido en febrero nada menos que un 19,9%. De 1.692 automóviles a 2.029 este año.

La que más aumenta es la AP-41 entre Madrid y Toledo: un 25,5%, de 1.099 a 1.379. El peaje entre Cartagena (Murcia) y Vera (Almería) crece un 20,9%, de 3.181 automóviles a 3.846. Finalmente, Ciralsa, la Circunvalación de Alicante, ha subido un nada desdeñable 19%: de 4.733 a 5.721. Por último, el Eje-Aeropuerto pasa de 22.094 a 23.044: el peaje de la T-4 madrileña ya era de los que más tráfico habían remontado.

Hay incrementos por encima del 25% (AP-41) y del 20% (Ciralsa, Cartagena-Vera, AP-36)

Las intenciones del ministerio que dirige José Luis Ábalos nada más acceder al cargo -hace justo un año tras la moción de censura del 31 de mayo y 1 de junio- pasaron por relanzar el tráfico. Y para eso había que frenar los planes de su predecesor Íñigo de la Serna (PP): éste había concebido un plan para rescatarlas, cosa que hizo a través de la empresa pública Seittsa, para después privatizarlas de nuevo y relicitarlas en un concurso que se dividiría entre dos lotes, Lote Centro y Lote Este. Incluso su secretario de Estado de Infraestructuras llegó a comentar a la prensa la posibilidad de hacer caja y ganar 1.000 millones con la nueva licitación. Pero al llegar el PSOE a Fomento no estaban hechos ni los pliegos de dicho concurso, ni tampoco resuelto el rescate entre fondos acreedores y el Gobierno. Ni siquiera daban los números ni los beneficios derivados de un tráfico que volvía a ir a la baja a lo largo de 2018.

En lugar de eso, Ábalos planteó dar batalla a los fondos acreedores o buitre a la vez que incrementar notablemente el trasiego de coches por estas carreteras de pago. En diciembre anunció la medida de abaratar los peajes rescatados y la aplicó el 15 de enero. En febrero Fomento ha recolectado los primeros frutos y las nueve siguen en manos de Seittsa, esto es, en manos públicas.

Ábalos frenó el plan de De la Serna de privatizar y licitar de nuevo las autopistas

Entretanto, el ministerio y los fondos acreedores siguen a la gresca. Y la tensión va en aumento, según diversas fuentes. Fomento ha declarado un importe máximo de 3.300 millones por responsabilidad patrimonial de la administración (RPA), y así ha aparecido en el BOE del 24 de mayo. En realidad, Fomento pretende rebajar la factura a menos de 2.000 millones. En estos momentos la pelea está en los avales por obras: el Gobierno dice que del rescate hay que restar las ejecuciones y partidas no acometidas por los administradores de las autopistas mientras que los acreedores -fondos extranjeros en busca de rentabilidad- responden que no es así.

Guerra Gobierno-Fondos

Ambas partes se pelean por el órgano judicial que dirimirá el conflicto: mientras que Fomento prefiere que el litigio se resuelva en un juzgado de lo Contencioso-Administrativo, los fondos se decantan por magistrados de lo Mercantil, en teoría más sensibles a la demanda de RPA. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha hecho su propio cálculo, elevando el rescate a 3.400 millones según publicó La Información.

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