Santander lanzó ayer su propuesta de Expediente Regulador de Empleo (ERE) para las oficinas y ha generado malestar entre los sindicatos. CCOO, el sindicato mayoritario de la entidad, ha mostrado su rechazo a la propuesta y asegura que su línea roja es clara: «Conseguir las mismas condiciones que en el ERE que afectó a los servicios centrales, en diciembre de 2017».

El banco que preside Ana Botín presentó el martes una propuesta para reducir la plantilla en 3.713 personas con el cierre de 1.150 oficinas. Su oferta propone a los trabajadores prejubilarse a partir de los 55 años con hasta el 70% de su salario en función de la edad, según informaron fuentes sindicales, tras la segunda reunión formal de la negociación. En el ERE firmado en diciembre de 2017, este porcentaje se elevaba hasta el 80%, cifra similar a la aplicada en el ERE de 2016.

El banco es generoso con los niveles más altos y castiga con su cicatería a la red comercial es la que está detrás del resultado año tras año»

Por eso, desde CCOO se niegan a que los empleados de las oficinas reciban un trato discriminatorio. «Nos están diciendo que en este proceso van a salir muchas más personas -el triple que el año pasado- y que no pueden permitirse llegar al 80%, pero mejorar las condiciones es nuestra prioridad. Les hemos dicho que no habrá acuerdo si no mejoran el ERE y está prevista una reunión el 30 de mayo para seguir negociando», explican fuentes sindicales.

«No es fácil explicar que el banco sea generoso con niveles más altos -servicios centrales- y castigue con su cicatería a la red comercial es la que está detrás del resultado año tras año», ha explicado el sindicato en una nota interna.

En opinión de CCOO, «con estas condiciones el banco tendrá que despedir a gente de manera forzosa y, por ello, no contará con el aval ni la firma del sindicato».

La propuesta actual

En concreto, la actual propuesta de Santander ofrece a los empleados con entre 53 y 54 años y 15 años de antigüedad prejubilaciones con el 65% del salario hasta los 63 años, descontando el paro, más convenio especial, o con el 55% más los complementos voluntarios.

Los trabajadores de entre 58 y 62 años y con más de 15 años de antigüedad podrán prejubilarse con el 70% del salario hasta los 63 años, descontando el paro y con un convenio especial con la Seguridad Social, o con el 65% del salario más el 50% de los complementos. Por su parte, los empleados mayores de 62 años con una antigüedad superior a 15 años en la entidad percibirán una indemnización de 20 días por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades.

La indemnización que está dispuesto a abonar será del 60% del importe pensionable de seis anualidades para las personas de entre 53 y 54 años (con 15 de antigüedad), con un límite de 350.000 euros, más un convenio especial con la Seguridad Social y primas por la voluntariedad. Asimismo, los menores de 52 años podrán optar a una indemnización de 33 días por año trabajado con un tope de 18 mensualidades.

El ERE ejecutado por Santander el pasado mes de diciembre dio salida 1.100 empleados. Ofreció a los trabajadores de entre 50 y 54 años el 80% del sueldo por 8 años, con un tope máximo de 380.000 euros. Las condiciones de ese ERE eran similares a las del que Santander había realizado en 2016.

Los representantes de los trabajadores marcan como prioridades reducir el perímetro de personas afectadas; mejorar los paquetes que ofrecen para garantizar las adscripciones voluntarias; proteger al colectivo más vulnerable -entre 50 y 55 años- igualando las condiciones de ERES previos; revisar los tramos de más de 55 años, dado que en algunas regiones hay pocos empleados en esta horquilla de edad; eliminar la evaluación del desempeño como criterio para realizar la selección de personal a reducir.