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Caso Banco Popular: el Pacto de Boadilla

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Caso Banco Popular: el Pacto de Boadilla

Desde el entorno de Ángel Ron aseguran que Rodrigo Echenique le propuso pactar con Emilio Saracho una versión de la caída de Popular, un extremo que niega el presidente de Santander España

Han pasado más de dos años desde la caída de Banco Popular y sus últimas horas siguen envueltas en sombras que parecen destinadas a dirimirse en los tribunales.

Todos los análisis parecen apuntar a que la acelerada fuga de depósitos que sufrió la entidad a lo largo del segundo trimestre de 2017 le acabó condenando a su intervención por parte de las autoridades europeas y su posterior venta a Santander, por el precio simbólico de un euro. Pero el debate surge en torno a las razones que precipitaron aquel desenlace.

Unos defienden que los problemas que arrastraba el banco desde años anteriores lo habían llevado a una situación muy delicada, en la que la creciente presión de la prensa acabó resultando fatal para la confianza de los clientes e inversores y provocando el colapso. Ésta parece ser la idea mantenida por el expresidente del banco Emilio Saracho, quien aseguró en su comparecencia en el Congreso de los Diputados que «este banco estaba condenado» y que «no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir».

Ron se vio con Echenique en la mañana del 21 de junio de 2017 en la sede de Santander

Otros, con su antecesor en el cargo, Ángel Ron, a la cabeza, se aferran a documentos como el informe de los peritos del Banco de España -presentado el pasado 10 de abril-, que sostiene que el banco fue solvente hasta el último momento y que su colapso se produjo por una precipitada huida de liquidez vinculada a las informaciones que circulaban en torno a Popular, para sostener que fueron los errores de comunicación y de gestión del equipo que dirigía Saracho los que motivaron la caída de la entidad.

Para defender esta visión ante los nuevos dueños de Popular, Ron solicitó, según ha podido saber El Independiente, una entrevista con la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, el 19 de junio de 2017, apenas doce días después de la intervención del banco. Aquel día, el expresidente de Popular se puso en contacto con la máxima ejecutiva de Santander a través de Whatsapp para «transmitirte en directo mi visión y opinión sobre la situación actual».

Botín se excusó ante Ron al tener previsto un viaje inminente a Estados Unidos, donde permanecería hasta finales del mes, y le instó a reunirse con Rodrigo Echenique, presidente de Santander España y que sólo un día después sería designado presidente de Banco Popular.

El encuentro entre Ron y Echenique se concertó para el jueves 22 de junio a las 9:00 de la mañana, en la sede de Santander en Boadilla del Monte (Madrid).

Fue en el transcurso de esa entrevista cuando, según fuentes cercanas a Ron, Echenique le planteó al expresidente de Popular la posibilidad de pactar con Saracho una versión sobre las razones que habían llevado a la caída del banco.

Esta posibilidad habría sido rechazada por Ron, que se habría negado a avalar una gestión en la que él no había participado y que, en su opinión, había estado marcada por los errores. Según estas mismas fuentes, el expresidente de Popular temía, también, que cualquier acuerdo de este tipo pudiera limitar sus posibilidades de defensa ante posteriores demandas por su responsabilidad en la caída del banco.

Echenique no llegó a comentar cuál habría de ser la versión a defender ni si Saracho conocía la propuesta

Ante el temprano rechazo de la propuesta por parte de Ron, el presidente de Santander España no llegó a exponer cuáles habrían de ser las líneas esenciales de esa versión pactada, ni explicitó si Saracho estaba al corriente de la propuesta.

Desde Banco Santander, sin embargo, desmienten que Echenique llegara a realizar cualquier propuesta de este tipo al expresidente de Popular.

La entidad que dirige Ana Botín siempre ha mantenido formalmente una actitud neutral sobre los acontecimientos que derivaron en la resolución de Banco Popular, antes de que Santander tomara el control del banco.

Sin embargo, la disparidad de versiones entre los dos últimos presidentes de Popular es uno de los principales motivos de controversia en el caso que próximamente se dirimirá en la Audiencia Nacional, un lío jurídico que, según reconocen distintas fuentes financieras, resulta poco favorable para los intereses del mayor banco de España por valor de mercado.

Controversia por la pensión

Banco Santander mantiene desde finales de 2017 un enfrentamiento en los tribunales con Ángel Ron y la antigua cúpula de Popular, a la que ha reclamado la devolución de las indemnizaciones por prejubilación que habían recibido desde su salida del banco a finales de 2016.

La demanda de Santander entendía que estos cobros estaban ligados a un componente variable cuyas condiciones quedaban anuladas por las millonarias pérdidas que registró Popular en 2016. En este sentido, el juzgado de primera instancia número 47 de Madrid se pronunció el pasado 13 de septiembre a favor de la postura mantenida por el banco que preside Ana Botín, anulando la remuneración de hasta 12,8 millones de euros a la que tenía derecho Ron y exigiéndole la devolución de las cantidades ya percibidas.

Ron recurrirá la sentencia que anula su indemnización por prejubilación, de 12,8 millones

El expresidente de Popular, no obstante, ha decidido recurrir la sentencia, según dejaron claro tras la misma los abogados del despacho Pilar Martínez Abogados, que le representa. Según éstos, «la sentencia resulta contraria a los Estatutos del banco, a la política de remuneraciones existente, sometida a los Acuerdos del Consejo y de la Junta General de Accionistas, que aprobaron dicha retribución y estuvo vigente desde 1979 hasta la llegada del sucesor de Ángel Ron».

Desde el despacho defienden que «el banco [Popular] siempre le dio la consideración de fija y así figuraba en su contrato», y critican que la sentencia «aplica, con carácter retroactivo, una norma que no había entrado en vigor, tal como reconocen los informes técnicos que cita y fueron ratificados en sede judicial».