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La tormenta argentina liquida en 18 meses 3.250 millones en bolsa de Prosegur y Cash

Furgoneta de Prosegur. Flickr/ Håkan Dahlström

La victoria electoral del peronista Alberto Fernández no sentó nada mal este lunes a Prosegur ni mucho menos a su escisión Prosegur Cash. Ambos grupos disfrutaron este lunes de una jornada de ganancias, que alcanzaron el 0,5% en el caso de la primera y que se dispararon hasta el 7,11% en el de la firma de gestión de efectivo.

Puede llegar a entenderse el alivio de los inversores, no en vano ambos grupos han vivido bajo la presidencia de Mauricio Macri una sacudida que les ha costado en ambos casos cerca de la mitad de su valor en el último año y medio.

Las turbulencias económicas que han afectado al país desde que a inicios de mayo del año pasado Macri elevó una petición al FMI para un rescate financiero que venía a corroborar el fracaso de su proyecto han hecho especial mella en dos compañías que tienen en Argentina uno de sus principales mercados.

Las acciones de Prosegur acumulan una caída del 45% en el periodo y Prosegur Cash pierde un 41%

En ese periodo, Prosegur ha visto esfumarse un 44,7% de su valor, equivalente a unos 1.795 millones de euros de capitalización bursátil. Por su parte, Prosegur Cash arrastra caídas del 41,6%, que han supuesto una merma de su valor bursátil de 1.454 millones. En total, entre ambas compañías han visto esfumarse 3.249 millones, de los que casi 2.000 millones corresponden a la participación de la principal accionista de ambos grupos, Helena Revoredo.

Nada sin embargo, parece indicar que la situación vaya a resultar más fácil bajo el nuevo Gobierno. De hecho, el propio Fernández se apresuró a advertir, tras confirmarse su victoria, que se avecinan tiempos difíciles, al tiempo que el Banco de Argentina anunció una drástica limitación de las compras de divisas extranjeras, en un movimiento encaminado a contener una moneda que acumula un desplome superior al 80% desde que Macri asumió el poder liberalizando los tipos de cambios.

Más allá de los recelos que generan en los mercados las políticas económicas del peronismo -recelos que quedaron en evidencia con el fuerte desplome del peso el pasado agosto, cuando un encuentro previo en las elecciones se saldó con una contundente victoria de Fernández sobre Macri-, el nuevo gobierno tendrá que lidiar con una fuerte crisis económica de difícil solución.

Los problemas de Argentina han estado conducidos por una elevada deuda, una inflación descontrolada y una dependencia de la financiación exterior que se ha vuelto especialmente peligrosa durante el periodo de subida de tipos de interés en Estados Unidos.

Las recetas aplicadas en este periodo por Macri, aunque consideradas acertadas por muchos expertos, se han implementado a un ritmo muy lento que no ha servido para devolver la confianza inversora a un país del que se teme que vuelva a incurrir en impago.

En este escenario, la pérdida de valor del peso argentino se presenta como la amenaza más evidente al negocio tanto de Prosegur como de Prosegur Cash. Es cierto que otras muchas empresas españolas con intereses en el país (BBVA, Santander, Telefónica, Mapfre…) también sufren este problema, pero el peso de este mercado en sus cuentas es mucho más limitado.

La crisis del país y el desplome de su moneda amenaza su negocio en el que es uno de sus principales mercados

Así, los analistas de Alantra, señalaban este lunes a Prosegur como la compañía española más expuesta a la situación en Argentina, donde estiman que obtiene un 18% de su Ebit (muy por debajo del 50% que llegó a rondar en 2017). «El negocio es resistente a la crisis económica y se beneficia de una mayor inflación en moneda local (especialmente efectivo), pero la depreciación de la moneda reducirá la contribución en euros a las ganancias del grupo», indican.

Además, la firma se hace eco de la amenaza de que el nuevo gobierno imponga restricciones más estrictas a la repatriación de efectivo, lo que limitaría la capacidad de Prosegur para emplear sus ingresos en el país para cuestiones como el servicio de la deuda, el reparto de dividendos u operaciones corporativas.

No obstante, Alantra también subraya que el grupo de seguridad cuenta con un amplio historial en Argentina, donde se ha enfrentado ya a varias crisis y siempre ha logrado recuperarse. Por eso, mantienen una recomendación de compra sobre el valor.

En el caso de Prosegur Cash, los analistas de Bankinter calculaban recientemente que Argentina podía llegar a suponer al menos un 30% de los ingresos y el Ebitda y que el desplome estival del peso argentino podía llegar a suponerle una merma cercana al 8% de su beneficio de 2019.

Esta situación llevó al banco el pasado septiembre a recortar su visión sobre la compañía, a pesar de que como también observan los analistas de Santander, el negocio en divisa local sigue evolucionando de forma positiva.

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