Discrepancia de opiniones respecto al parón total de la economía por la crisis del coronavirus. A partir de este lunes, el Gobierno ha limitado la movilidad de las personas para acudir a sus puestos de trabajo y solo podrán hacer aquellos que se dediquen a actividades esenciales. El objetivo es reducir el tránsito de los días laborables, según el Ejecutivo.

En esta línea, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha defendido que «para salir adelante e incluso para no afectar más la economía casi conviene esta parada». Una opinión contraria a la de los empresarios. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ve «muy peligroso» realizar este parón «sin ningún programa».

En una entrevista en RNE, el líder de los empresarios ha explicado que hasta la medianoche de ayer no se conocieron los sectores a los que afectaba este parón, lo que dificulta la aplicación en las compañías en las que, incluso, ya habían comenzado a trabajar los turnos de noche.

«Hombre, pensamos que cierta precipitación hay en el asunto», ha dejado claro Garamendi, quien ha asegurado que «se les podría haber consultado cómo se podía hacer, de qué manera», porque «de empresas, de gestión, de economía, sabemos un poquito».

Actividad internacional

Garamendi ha recordado que hay empresas que tienen pedidos en el extranjero que tienen que completar esta semana.

«La empresa española está internacionalizada. ¿Se ha preguntado alguien que (la suspensión de actividades no esenciales) va a tener consecuencias para esa empresa, para su facturación y la confianza de esa empresa con sus clientes?», ha cuestionado.

El presidente de la CEOE ha alertado de que si el país está parado, habrá paro, pero no porque las empresas quieran despedir, sino porque «se han empobrecido». En este sentido, ha pedido que no se olvide que las empresas privadas tienen que cuidarse «entre algodones» porque son las que crean empleo y ha reclamado más medidas para ellas, también para los pequeños empresarios y autónomos.

Trabajo

Por su parte, el Gobierno defiende la premura de la medida. El ministro de Transportes defiende que evitar el colapso de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), identificar a todos los contagiados y recabar toda la información posible sobre el coronavirus son los principales retos del Gobierno: «Es evidente que al ritmo que estamos yendo o tomamos medidas que reduzcan la movilidad y por tanto la actividad, o es muy posible que podamos colapsar sanitariamente».

Respecto al transporte, Ábalos ha explicado que «la idea será reducir las frecuencias y los viajes a lo que sería un fin de semana, un domingo», aunque ha descartado suspender el servicio de ferrocarriles y transporte público puesto que siempre habrá alguna urgencia, necesidad o excepción a la que atender, en sus palabras. El control de la actividad en transportes por carretera se va a «intensificar», aunque las sanciones para quienes incumplan seguirán siendo las mismas.