El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha hecho un llamamiento al consumo de productos como el cordero, los quesos de cabra y oveja y el pescado fresco. ¿El motivo? Sus productores están sufriendo con más voracidad que otros el impacto del coronavirus y la reducción del consumo en el canal de la restauración.

«Se trata de pequeños productores que no solo merecen nuestro reconocimiento sino también nuestro apoyo», ha indicado Planas.

El ministro ha explicado en una rueda de prensa que el abastecimiento alimentario se está produciendo con «plena normalidad». En cuanto a los datos de consumo, «se incrementó en un 29,8%» en los primeros días pero actualmente está en un crecimiento del «10%, lo cual supone una situación de normalidad».

Pero el consumo de algunos productos no es el único problema del campo actualmente. La recogida de la fruta y la necesidad inmediata de mano de obra hacen que el Gobierno y las organizaciones profesionales del campo estén trabajando a contrarreloj.

«Hemos reclamado a la Comisión Europea que se pueda producir un almacenamiento y una reducción voluntaria de la producción, apoyada por la Unión Europea», ha explicado Planas. Unas reivindicaciones en las que se ha incluido al sector de la pesca.

El responsable de Agricultura ha señalado que se han reducido las cifras de captura en el Mediterráneo y en el Cantábrico. Por ese motivo, el Gobierno espera que la Comisión Europea tome decisiones este jueves sobre «amarres temporales y también en relación con el almacenamiento de producto».

150.000 trabajadores

Con la recogida de frutos rojos casi finalizada, el ministro ha cifrado en alrededor de 100.000 y 150.000 las personas necesarias para la temporada de la fruta de hueso. En este sentido, el departamento que dirige Planas trabaja para encontrar una solución que «concilie con las restricciones de movilidad».

«En cada comunidad hay una problemática diferente», ha dicho. Así, el Gobierno espera poder dar cuenta de una solución que seguramente pasará por contratar «mano de obra de proximidad». Desde Agricultura esperan una respuesta común desde Bruselas, ya que según el ministro, «es una situación que se da en otros países europeos».