Economía | Empresas A LA ESPERA DE UN ACUERDO EUROPEO

La regulación actual en España permite a las aerolíneas llenar los aviones sin límite

El real decreto del estado de alarma establece que las compañías deben “procurar la máxima separación posible”, pero no marca porcentajes de ocupación de los vuelos ni obliga a dejar asientos vacíos entre pasajeros.

Vuelo de Iberia entre Madrid y GranCanarias. Efrén Herández

La aviación comercial en España sufre una parálisis casi total como consecuencia de las restricciones a la movilidad de las personas y las limitaciones a la oferta de vuelos impuestas por el estado de alarma. En los aeropuertos españoles desde hace semanas prácticamente sólo se operan vuelos de repatriación y conexiones tasadas para garantizar la conectividad entre la Península y las islas, e interislas.

Hasta ahora estos vuelos han venido registrando ocupaciones muy reducidas, pero en algunos la concentración de pasajeros ha sido mayor y eso ha provocado el recelo de los viajeros por temor a la exposición a un contagio de coronavirus. Este domingo, las protestas de los pasajeros de un vuelo de Iberia Express, la filial de bajo coste de Iberia, por la alta ocupación del avión se convirtieron en virales en redes sociales.

«Va el avión casi completamente lleno y no hay ni siquiera un asiento de separación entre pasajeros. Esto es una vergüenza», tuiteó uno de los viajeros del vuelo que subió un vídeo con imágenes del pasaje quejándose a un tripulante de cabina. «Vamos a despegar con el avión lleno», «sin cumplir para nada las distancias de seguridad», protestaba otra pasajera.

Tras el revuelo, la Guardia Civil ha presentado ya una denuncia contra Iberia Express y contra el comandante del vuelo ante la Delegación del Gobierno y ante la Agencia Española de Seguridad Aérea (Aesa) por presuntamente incumplir las restricciones al transporte del estado de alarma y no garantizar la máxima distancia entre los pasajeros.

Iberia ha salido al paso de la polémica subrayando que no se ha incumplido las limitaciones de la normativa, porque la propia regulación no impone límite alguno. Desde la compañía de IAG se subraya que las directrices de la normativa del estado de alarma apuntan que las compañías deben “procurar la máxima separación” entre pasajeros, “pero no cita restricciones específicas”.

La normativa española actual ni establece distancias concretas entre viajeros, ni obliga a no sobrepasar una ocupación tasada de las plazas del vuelo, ni contempla que las compañías tengan que dejar asientos vacíos entre los viajeros. Un vacío sobre restricciones concretas que las aerolíneas que actualmente operan en España –así lo constatan varias fuentes del sector aéreo- asumen como un permiso implícito para llenar los aviones.

En efecto, el real decreto del 14 de marzo que alumbraba el estado alarma establece en su artículo 14.2 que “en aquellos servicios en los que el billete otorga una plaza sentada o camarote, los operadores de transporte tomarán las medidas necesarias para procurar la máxima separación posible entre los pasajeros”. Sin más precisiones. Para otros modos de transportes, como el tren o el autobús, en diferentes momentos del estado de alarma sí se han establecido ocupaciones máximas de un tercio de las plazas. Pero no en el transporte aéreo.

Este mismo domingo, el Ministerio de Transportes publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) una orden ministerial en que precisaba, para regular en concreto los vuelos entre islas en Canarias y en Baleares, que “se considerará suficiente ofrecer al público solo el 50% de la capacidad total de cada aeronave para asegurar la debida separación entre pasajero”.

El vuelo de Iberia Express entre Madrid-Gran Canaria no estaría afectado por esta norma por no ser interislas, pero además varias fuentes del sector aéreo apuntan que con esa formulación de la norma -“se considerará suficiente”- no puede entenderse que sea una obligación para las compañías aéreas ocupar como máximo sólo la mitad de las plazas de los vuelos.

“Actualmente no existe un límite de ocupación en los vuelos. Y ninguna compañía está poniendo restricciones”, sostiene un ejecutivo de una compañía aérea con amplia presencia en el mercado español. “Se está confundiendo, no sé si deliberadamente o no, las limitaciones a la oferta del número de vuelos impuesta por el Gobierno con una supuesta limitación de la ocupación de plazas que no existe. Y todo ha derivado en el debate sobre si hay que dejar asientos vacíos entre pasajeros como en otros medios de transporte, como en el transporte público”.

Tras la denuncia de la Guardia Civil y otra más presentada por la asociación de consumidores Facua, Iberia e Iberia Express han subrayado en un comunicado que “han puesto en marcha todas las iniciativas necesarias y requeridas para proteger a clientes y empleados”. Las aerolíneas subrayan que todos los pasajeros y tripulantes llevan en sus vuelos mascarillas, porque eso sí lo exige la normativa actualmente.

Iberia sostiene que para garantizar la mayor distancia posible entre viajeros “ofrece flexibilidad en sus tarifas y en la reserva de asiento, y las tripulaciones a bordo procuran la mayor separación posible entre los pasajeros, dentro de las limitaciones propias del avión”.

Pero entiende que la legislación no recoge limitaciones de ocupación ni la obligación de dejar asientos vacíos por razones objetivas. Iberia se remite a las manifestaciones de la patronal mundial de aerolíneas IATA y al fabricante de sus aviones, Airbus, y subraya que “el bloqueo del asiento central es una medida que no es necesaria para dar mayor seguridad, pues el avión ofrece unas características específicas que hacen que el riesgo de contagio sea bajo”.

Y es que según destaca Iberia, la pureza del aire en la cabina de un avión comercial es equiparable a la de un quirófano, gracias a que se renueva enteramente entre cada dos y tres minutos y al proceso de higiniezación gracias la utilización de filtros HEPA que “eliminan virus y bacterias con una efectividad del 99,99 por ciento”.

A la espera de Bruselas

La Comisión Europea ultima una guía de actuaciones para el transporte aéreo, que previsiblemente se hará pública esta semana, en la que se incluirán protocolos de seguridad en aeropuertos y aviones, y una hoja de ruta para la progresiva recuperación de la actividad de la aviación comercial.

El Gobierno español se remite a este acuerdo en el ámbito europeo, aparentemente inminente, para establecer las obligaciones específicas para el transporte aéreo en la desescalada. “Lo lógico es que los procedimientos y las limitaciones concretas en el transporte aéreo se establezcan de manera homogénea en toda Europa. La Comisión Europea hará sus recomendaciones y los países las aplicarán de manera consensuada”, apuntan fuentes del Ministerio de Transportes.

El propio Ministerio de Transportes reconoce, en cualquier caso, que se ha puesto ya en contacto con Iberia para reclamar información sobre la ocupación del vuelo de la polémica Madrid-Gran Canaria y sobre el procedimiento seguido por la aerolínea para garantizar la seguridad de los pasajeros.

La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) respalda el uso obligatorio de mascarillas entre pasajeros y tripulación durante los vuelos, pero rechaza que se imponga a las compañías un distanciamiento que obligue a dejar sin ocupar algunos asientos. Una obligación que la patronal aérea mundial considera que haría inviable la sostenibilidad del negocio. En la práctica, según destacan desde el sector aéreo, dejar asientos vacíos supondría llevar a la quiebra a las compañías u obligaría a disparar el precio de los billetes hasta hacerlo inasumible para muchos clientes.

Asimismo, Iberia e Iberia Express indican en su comunicado en sus vuelos ya cumplen las recomendaciones de la industria, fabricantes y otros organismos, como el uso de mascarillas, el refuerzo de la limpieza del avión o la reducción de movimientos dentro del aparato. Ambas compañías aseguran que, entre otras medidas, han reforzado la limpieza en los aviones, tanto en frecuencia como con el uso de productos indicados contra el Covid-19, y con un tratamiento especial en superficies (reposabrazos, mesas plegables, portaequipajes, etc.), aseos y espacios de las tripulaciones.

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