El Grupo Telepizza ha sufrido las consecuencias de la crisis del coronavirus en el primer trimestre del año viendo cómo se reducía su volumen de negocio con muchas tiendas cerradas y dedicándose sólo al reparto. Por eso, a partir de ahora, tiene previsto realizar una fuerte adaptación y cambios estructurales importantes a la nueva normalidad que implican una dedicación e inversión significativas en el corto tiempo.

Según fuentes financieras, la crisis del coronavirus ha causado una interrupción significativa, «sin precedentes e inesperada» en el negocio de Telepizza.

También cuentan que el trimestre comenzó «muy favorablemente», pero rápidamente se volvió negativo en marzo debido al Covid-19. «El negocio generalmente se ha reducido, muchas tiendas han permanecido cerradas y las operaciones se han centrado en el reparto», resaltan.

Pero aseguran que el Grupo Telepizza ha reaccionado de forma «rápida y eficiente» para adaptar el modelo de negocio, reducir costos y proteger la liquidez. Sin olvidarse de mantener la salud, la seguridad y el bienestar del personal, socios y clientes. Además, como recuerdan, se han convertido «en un importante proveedor de servicios sociales».

De ese modo, destacan que las ventas trimestrales se situaron en los 281 millones de euros (un 6,3% interanual menos) y los beneficios se mantienen estables (96,4 millones de euros con un 1,2%).

Sin embargo, en abril continúa la tendencia negativa debido a la persistencia del coronavirus y, por tanto, aunque se mantiene el potencial del modelo de negocio de Telepizza, se realizará una fuerte adaptación y cambios estructurales importantes a la nueva normalidad que implican una dedicación e inversión significativas en el corto tiempo.