Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE debaten una nueva propuesta para el fondo de recuperación económica que daría en la práctica a Países Bajos el poder de bloquear el desembolso de ayudas si considera que el país que las va a recibir no ha planteado las reformas adecuadas o no son lo suficientemente ambiciosas.

El planteamiento actualizado que ha presentado el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, al que ha tenido acceso Europa Press, incluye un «súper freno de emergencia», según el cual un solo país podría pedir, en el plazo de tres días, elevar sus dudas sobre un plan nacional a una reunión a nivel de ministros de Finanzas e incluso a una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno.

Los jefes de Estado y de Gobierno discuten desde pasadas las 11.00 horas este documento. El plan de recuperación seguiría teniendo un tamaño de 750.000 millones de euros, pero las transferencias directas a los países se reducirían a 450.000 millones (50.000 millones menos) y los préstamos reembolsables aumentarían hasta los 300.000 millones.

Dentro de los 450.000 millones en transferencias directas, los Estados miembros recibirían 325.000 millones en subvenciones a través del Fondo para la Recuperación y la Resiliencia (RFF), el pilar más importante del plan, lo que supone un incremento de 15.000 millones de euros.

El resto iría canalizado a las capitales a través de otros programas que sufren recortes, como la dotación extraordinaria para la Política de Cohesión (que se queda en 45.000 millones), el nuevo plan Juncker (11.500 millones). Desaparece en la nueva propuesta el fondo para incentivar inversiones privadas en empresas a través del BEI.

El documento también recoge un incremento de los ‘cheques’ o correcciones que se hacen en las contribuciones de los países más ricos del bloque para que aporten menos dinero al presupuesto comunitario. En total, Austria, Alemania, Dinamarca, Suecia y Países Bajos se ahorrarían 46.000 millones de euros entre 2021-2027 que tendrían que completar el resto de socios.