No han pasado ni diez años desde la última vez que España tuvo que manejar fondos europeos para salir a flote y la mayor crisis económica de su historia ya tiene una secuela. El país va a tener en sus manos una parte considerable del fondo de reconstrucción acordado por el Consejo Europeo y el futuro de su economía dependerá de cómo administre las ayudas. Desde todos los ámbitos llega un mandato claro: esta es la oportunidad de modernizar la economía.

Pasada la euforia de la buena noticia, llega la hora de empezar a pensar cómo administrar el dinero que llegará de los socios europeos, que superará los 140.000 millones de euros entre préstamos y transferencias a fondo perdido.

Todo lo que sea gasto corriente va a tener que sufragarse con recursos propios o deuda»

Raymond Torres

La Comisión Europea ha ido soltando algunas pistas a lo largo de los años con sus recomendaciones por país, que son a las que se agarran desde el Gobierno para afirmar que están en línea con los planes de su programa. Entre ellas se encuentran la transición a una economía verde y digital, garantizar la sostenibilidad de la deuda y fomentar la inclusión social, entre otras.

Así, Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas, explica a El Independiente que estaría en línea con la exigencias europeas poner en marcha “inversiones, políticas activas de empleo, una potenciación del capital productivo, una renovación medioambiental y el desarrollo tecnológico de las empresas”.

“Lo que no va a ser posible es que España pida dinero para pagar las pensiones, sería contradictorio. Todo lo que sea gasto corriente va a tener que sufragarse con recursos propios o deuda”, aclara.

“No es el momento de más AVE”

Las inversiones, además, deben tener como objetivos los que busca la Unión Europea, que van en la dirección de modernizar la economía para hacerla más verde y más digital.

“Es menos relevante el importe que el uso que le demos. No es el momento de más kilómetros de AVE ni de más aeropuertos vacíos. Esto molesta y con razón a los socios del Norte”, explica a este periódico Josep Lladós, profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya.

En su opinión, la transformación digital del sistema productivo “es una emergencia ahora mismo”, como también es necesario “continuar invirtiendo en tecnología, en el sistema educativo y en Sanidad”. “Son prioridades evidentes”, añade.

Es menos relevante el importe que el uso que le demos»

Josep Lladós

Otra oportunidad, alineada también con las recomendaciones de la Comisión Europea, es la de invertir este dinero para avanzar en la transformación del sistema energético y convertirlo en verde.

“Por cuestiones obvias, pocas economías europeas tienen la oportunidad de impulsar una economía verde como la nuestra. Lo estamos haciendo, pero más despacio que algunos países del Norte y hay que avanzar decididamente”, apunta el profesor de la Universitat Oberta.

Más allá de las inversiones, entre las recomendaciones de la Comisión Europea habrá también sugerencias de reformas de cuestiones pendientes de la economía española, entre la que se encontrará “clarificar qué mecanismos se usan para que las empresas tengan flexibilidad externa más allá del abuso de contratación temporal”.

“También tenemos un problema importante de fraude fiscal. Sería más perentorio avanzar en esta dirección que en el aumento de impuestos. Tenemos un sistema fiscal poco eficiente y con muchas fugas por elusión y evasión fiscal”, añade Lladós. No menos importante, según el profesor, sería hacer una “reflexión profunda” sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones, especialmente sobre cómo financiar las no contributivas.

El fantasma de los recortes

La palabra recortes retrotrae a los ciudadanos españoles al peor momento económico del país, como ha ocurrido en los últimos días, en los que se ha vuelto a escuchar con mucha fuerza tras el acuerdo de los líderes de la Unión Europea para crear un fondo salvavidas que aúpe a los países más castigados económicamente por la pandemia. ¿Será este el momento, tras solo unos años después de la anterior crisis, de renovar estos temidos recortes?

Para el profesor Lladós, hacerlo sería un “grave error”. “En la anterior crisis los otros países no recortaron en ciencia y tecnología, en Educación, en Sanidad… nosotros sí. Ese es el error que debemos evitar. Si no innovamos, nuestro capital humano crece menos”, explica, para después añadir que de la primera fase, la de resolver la emergencia, España saldrá más endeudada, “pero ahora es el momento de gastar”.

“No habrá necesariamente recortes, ninguna de las recomendaciones para España tiene que ver con los recortes”, añade, por su parte, Torres, de Funcas.

En todo caso, ahora que el Gobierno conoce cuál será el alcance del fondo para España, lo incorporará a su diseño de los Presupuestos Generales del Estado, pues, como apunta Torres, “si se prorrogaran los anteriores sería catastrófico”. Si las crisis se convierten en oportunidades, esta puede ser la que traiga las reformas que siempre están en la columna de asuntos pendientes de la economía española.