Bankia registró un beneficio neto de 142 millones de euros durante el primer semestre de este año, un 64% inferior al obtenido hace un año, debido a las provisiones para hacer frente a posibles contingencias como consecuencia de la situación generada por el coronavirus.

En concreto, la entidad ha efectuado una dotación de provisiones de carácter extraordinario de 185 millones de euros que, sumados a los 125 millones del primer trimestre, alcanzan los 310 millones.

El objetivo de estas dotaciones es reforzar todavía más el balance y contar así con la máxima flexibilidad para atender las necesidades financieras futuras de los clientes, según ha subrayado la entidad.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha reconocido que el segundo trimestre de 2020 ha sido «uno de los más complejos» a los que se ha tenido que enfrentar la entidad en su historia.

En este sentido, Goirigolzarri ha subrayado que el confinamiento obligó a cambiar completamente el catálogo de productos de la entidad «de un día para otro», un reto que logró gracias a la flexibilidad de sus sistemas y al «tremendo esfuerzo» llevado a cabo por todos los profesionales de Bankia.

«Por supuesto, la pandemia también ha tenido un impacto en nuestros resultados», ha explicado Goirigolzarri, tras poner en valor que Bankia ha sido capaz de aumentar de nuevo su solvencia en un trimestre «tan complejo» y ya roza el 14% de ratio de capital, con lo que se mantiene «como líder destacado de la gran banca española».