Economía

El Gobierno negociará con Londres y Berlín abrir corredores turísticos con Baleares y Canarias

Exteriores subraya que están dando frutos sus esfuerzos para armonizar las medidas en la UE a partir de datos territorializados

Ministra española Exteriores

La ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, en rueda de prensa. EFE

El Gobierno negociará con Reino Unido, Alemania y los países nórdicos la posibilidad de «corredores turísticos» seguros con las islas, en particular con Canarias de cara a la temporada turística de invierno, según ha dicho la ministra de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya.

El Gobierno británico anunció el lunes un cambio su estrategia de recomendaciones de viaje en el marco del coronavirus, de manera que analizará por separado la situación epidemiológica de las islas para tomar medidas como cuarentenas u otras restricciones.

Según ha explicado en una entrevista en RNE, recogida por Europa Press, hay un acuerdo con Londres para abrir la puerta a corredores «con un enfoque de archipiélago» y «ahora habrá que negociar en qué lugar, y en base a que información que proporcionaría España».

La ministra ha dejado claro que ese acuerdo está aún por concretar pero ha defendido que «lo importante es que se abre una ventana de oportunidad que antes no existía». Más tarde, en una rueda de prensa en Milán junto a su colega Luigi Di Maio, ha añadido que también hay conversaciones con Alemania y los países nórdicos para «restablecer los flujos turísticos lo antes posible».

González Laya, que ha precisado que la decisión británica se limita a las entradas en Inglaterra y no al resto de territorios del país, ha valorado positivamente la medida y ha añadido que España estaba insistiendo en ello desde que Reino Unido impuso una cuarentena «indiscriminada» a los viajeros procedentes de cualquier lugar de España.

El nuevo enfoque británico, anunciado el lunes, no ha supuesto de momento ningún cambio para Baleares ni para Canarias, de manera que quienes entren en Reino Unido desde los archipiélagos españoles siguen teniendo que guardar una cuarentena de dos semanas.

De hecho, el ministro de Transportes, Gran Shapps, subrayó que la tasa de contagios en Baleares y Canarias sigue siendo demasiado alta, y lo es más que cuando Londres impuso la cuarentena para los viajeros procedentes de toda España. La primera consecuencia de la nueva política británica ha sido imponer la cuarentena a los viajeros procedentes de siete islas griegas -el resto de Grecia está exento de esa medida–.

Con todo, para González Laya, «es una noticia importante» sobre todo para el archipiélago canario, que tiene «una especificidad de turismo de invierno que casi es más importante que la de verano».

Según ha explicado, el Gobierno está «peleándose en dos frentes», en Bruselas y en Reino Unido para que, a medida que avanza la pandemia de Covid y se hace evidente que habrá que convivir con ella, se «sofistique la medida de gestionarlo en frontera» y se tomen decisiones a partir de datos «territorializados».

Negociación en Bruselas

De hecho, la negociación en Bruselas es para que las restricciones o recomendaciones de viaje se basen no solo en las cifras de contagios, sino también de asintomáticos, hospitalizados, ingresos en UCI y número de tests realizados. A su modo de ver, están dando frutos los esfuerzos del Gobierno español para hacer compatible la libertad de movimiento con la lucha contra la pandemia.

Se trata, ha dicho, de conseguir más armonización y uniformidad en las medidas europeas, con una información más teritorializada y más «granular» y basada en medidas «lo menos lesivas para la libre circulación garantizando la salud». España prefiere, por ejemplo, un mayor uso de tests y menos cierres indiscriminados.

Preguntada por el rebrote de la pandemia en España y si puede deberse a que se abrieron demasiado pronto las fronteras, ha señalado que todos los países están viviendo nuevos brotes aunque «quizá en España comenzaron antes que en otros países» de su entorno. Y ha defendido que «no es sorprendente», porque los contagios han crecido a medida que aumentaba la libertad de movimiento.

«Es un reflejo de la situación con la que vamos a tener que convivir», ha resumido: apertura de espacios y retorno a la actividad que hay que hacer compatible con «control y responsabilidad para que no se desboque el Covid».

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