Economía Pedro Fernández Alén, presidente del Consejo Económico y Social (CES)

“La adaptación del tejido empresarial español está siendo extraordinaria”

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Pedro Fernández Alén, presidente del Consejo Económico y Social.

Pedro Fernández Alén es el presidente en funciones del Consejo Económico y Social (CES), un órgano consultivo del Gobierno en materia socioeconómica y laboral dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social. Además, es secretario general de la Confederación española de la pequeña y mediana empresa (Cepyme).

Fernández Alén cree que la clave de la recuperación económica está en la educación y en la colaboración entre los centros formativos y las empresas. Considera que los fondos europeos tienen que ayudar a que nuestro país deje de ser campeón en paro juvenil y cree que “el sello de la marca España estará en la salida de la crisis”.

Pregunta. -La pandemia ha provocado la mayor crisis económica y social de la democracia. ¿Cómo valora el CES las medidas puestas en marcha por el Gobierno?

Respuesta. -El Consejo Económico Social no las puede valorar de carácter inmediato. Sí puede, en un futuro, analizar cómo ha sido la evolución económica y social de España con las medidas que se han aplicado. Es decir, el Consejo no entra una valoración política sobre si son buenas o son malas, va a entrar en una valoración sobre si desde el punto de vista económico han sido eficientes.

Lo que está claro es que la situación es tan sumamente cambiante que es extraordinariamente complejo acertar con la tecla adecuada. Es decir, medidas que pueden ser buenas para hoy, dentro de unas semanas no son buenas o medidas que podríamos haber puesto en marcha hoy, las pones dentro de una semana y lo que hacen es empeorar la situación. Es un tema especialmente complejo, ya no solo por la realidad cambiante, sino por la influencia que tenemos de países de nuestro entorno.

P. -Tomando como contexto a otros países europeos, ¿hay algo que se podría haber hecho mejor en España?

Nosotros no entramos a valorar a ver si se ha hecho bien o se ha hecho mal. Es decir, yo puedo tener mi opinión personal de que si hay cosas que se han hecho bien, cosas que se han hecho mal, cosas que se han hecho lentas y otras que se han hecho muy rápidas, pero pero eso no lo valora el Consejo. El Consejo no puede hacer una crítica política porque esa no es su labor.

P. -Analizando la situación actual sí han insistido en el drama del desempleo juvenil y proponen que parte de los fondos europeos se destinen a paliar este problema. ¿Qué medidas concretas se podrían llevar a cabo?

Hay una bolsa importantísima de jóvenes que no han entrado al mercado de trabajo por diversas circunstancias. Nuestro análisis se basa en la educación y formación que han tenido los jóvenes en primer lugar. En segundo lugar, en cómo participan en el entorno laboral, es decir, el paro joven, el trabajo de los jóvenes o, por ejemplo, el trabajo por cuenta propia, aunque muy pocos jóvenes ahora quieren ser empresarios. Y el tercer pilar son las políticas de empleo.

En el marco europeo se está hablando de esas políticas de empleo y vemos que vienen fondos y aquí tenemos que el problema más importante está siendo el desempleo juvenil. Es decir, nos estamos encontrando jóvenes ‘ni, ni, ni’: ni tienen trabajo, ni lo buscan, ni lo quieren. Eso va a ser un lastre importante para la economía y habría que poner en marcha un plan de choque para evitar todo eso. Por ejemplo, buscar experiencia práctica en los puestos de trabajo a través de la formación profesional dual.

Nos estamos encontrando jóvenes ‘ni, ni, ni’: ni tienen trabajo, ni lo buscan, ni lo quieren»

Hay que incrementar el contrato para la formación y el aprendizaje o contrato en prácticas. Eso es algo que venimos diciendo clásicamente, así como hacer programas de formación y empleo. Hemos visto nichos de mercado donde es necesaria la mano de obra joven. Por ejemplo, en desarrollo sostenible, en servicios a la comunidad o en nuevas tecnologías.

P. -Dentro del acuerdo de Gobierno se contempla un estatuto del becario, el Ministerio de Trabajo ha anunciado un plan para el empleo juvenil. Sin embargo, un estudio reciente concluye que el contrato de formación no garantiza la inserción en el mercado laboral. ¿Realmente está la solución en esos contratos?

Ahora mismo el sistema está creado para una formación profesional dual en empresas que tienen un tamaño medio o grande, y la pequeña y mediana empresa no tiene un sistema de formación profesional dual que se adapte a ellas.

La pequeña y mediana empresa, por ejemplo de hostelería, no puede coger a cinco trabajadores y quedárselos porque durante todo el curso los trabajadores van a tener movilidad y debería permitirse que puedan pasar de unas competencias a otras, aunque a lo mejor estas se presten en una empresa distinta a la que han entrado. El sistema de formación profesional dual no se adapta a la pequeña y mediana empresa. En Alemania tienen menos problemas porque el tamaño de las empresas en Alemania es mayor que el que hay en España.

El sistema de formación profesional dual no se adapta a la pequeña y mediana empresa»

Hay que poner en marcha sistema de becas y de prácticas no laborales, pero que sean formativas, es decir, un sistema de becas y prácticas en las que el que un trabajador se sienta útil y se sienta que se está formando, sin perjuicio de que después pueda entrar al mercado laboral, mucho más formado.

P. -Otro problema estructural del mercado de trabajo en España es la temporalidad. ¿Cómo se soluciona ese problema?

Es un tema complicado. Es decir, la temporalidad, la temporalidad va a existir siempre. Lo que no puede ser es que la temporalidad conlleve minoración de derechos. Lo que hay que buscar es un equilibrio entre esa temporalidad que se requiere en muchas ocasiones dentro de la actividad y la temporalidad no deseada por algunos trabajadores. La temporalidad es necesaria siempre que hay fluctuaciones en el mercado.

P. -¿No considera que ahora hay un desequilibrio entre la temporalidad que requiere el mercado y la que no desean los trabajadores? ¿Entre indefinidos y temporales?

El Consejo Económico Social no ha valorado sobre sobre si hay desequilibrio. Si está haciendo estudios sobre cómo está el mercado laboral y la solución de ese desequilibrio en su caso, a través de soluciones concretas.

P. -Como secretario general de Cepyme, ¿cómo va a salir de esta la pequeña y mediana empresa?

La pequeña y mediana empresa lo está pasando especialmente mal y hay sectores productivos que lo están sintiendo especialmente. El problema ahora principalmente la certidumbre, lo que necesitan saber las pymes es qué va a ocurrir. La pequeña y mediana empresa no tiene tanto músculo para adaptarse a las circunstancias.

Estamos pidiendo medidas estables en el tiempo, estables y suficientes, porque no sólo de ERTE vive la pequeña y mediana empresa, se tienen que poner en marcha otras muchas medidas que son necesarias. Ahora, las pymes empiezan a tener dificultades por el tema de los créditos del ICO, es decir, empieza a agobiarles la devolución de los créditos porque la actividad no se ha retomado.

El sello de la marca España estará en la salida de la Covid-19, seguro»

P. -¿Será España capaz de transformar su modelo productivo después de esta crisis?

A lo largo de todos los tiempos se ha demostrado que España puede con todo, otra cosa es cómo salga. Cada vez hay más personajes de relevancia extranjera que están diciendo que nunca nos hemos creído nuestro papel. La adaptación que se ha producido de la de todo el tejido empresarial español y sobre todo el que se está produciendo en la pequeña y mediana empresa como consecuencia de la Covid-19 está siendo extraordinaria.

Yo estoy convencido que una vez que pase todo esto, no sólo saldremos de aquí, sino que seguramente seremos líderes de salir de aquí, porque seguro que investigadores españoles, médicos españoles, sanitarios españoles van a estar en la punta de lanza. Y esto no es, no es un brindis al sol, la historia lo ha probado. Desde luego, el sello de la marca España estará en la salida de la Covid-19, seguro.

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