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El subidón de la factura eléctrica en junio reduce a la mitad la rebaja del IVA al 10%

El mes de julio se inicia con el mercado mayorista en máximos

Pixabay

No hay tregua en la factura de la luz. Si junio terminó como el mes más caro de la historia en el mercado mayorista, julio ha comenzado de la misma forma. Una vez más, el precio que se paga por las emisiones del dióxido de carbono y el tensionamiento que vive el coste del gas han vuelto a disparar el precio del kilovatio a la hora.

Este 1 de julio, el precio pagado por MwH se disparó hasta los 92,44 euros, cifras similares a las que se registraron a mediados y finales de junio, momento en el que el Ejecutivo de Pedro Sánchez decidió de urgencia rebajar el IVA del recibo mensual del 21% al 11%.

Pero, este inicio de julio aún tendrá más sorpresas y durante el viernes el precio de la luz tocará su segundo precio más caro desde que se tienen registros. Así, los usuarios que estén acogidos a la tarifa PVPC pagarán 99,8 euros por megavatio y se quedará a tan solo cuatro euros de pulverizar el récord, siendo el segundo día con el precio mayorista más alto de la historia.

Así, todo hace indicar que, de continuar con el mercado en otro nuevo ascenso, el recién estrenado mes podría desbancar a junio como el más caro en el recibo eléctrico. Y eso que los últimos 30 días cerraron con una media de 83,30 euros el megavatio-hora, el precio más alto de su historia desde que hay registros, según los datos del Operador del Mercado Ibérico (OMIE).

Se trata del sexto recibo más caro a nivel histórico para el usuario medio. Hasta la fecha, las cinco facturas más caras han sido los 88,66 euros del primer trimestre de 2012, los 87,81 euros de enero de 2017, los 83,55 euros de septiembre de 2018, los 82,13 euros de mayo de 2021 y los 81,55 euros de febrero de 2021, de acuerdo a las cifras aportadas por la asociación de consumidores. Este mes de junio, en comparación al del año anterior, el incremento es del 172%.

Por tanto, el incremento en el mercado de mayorista, según los cálculos que maneja el sector eléctrico, ha provocado que la decisión de rebajar el IVA al 10% el impacto en la factura de los usuarios quede mitigado sólo a la mitad. “La subida es de 21 euros en el usuario medio por lo que la bajada coyuntural del IVA es de apenas 8 euros, que no es ni el 50%”, remarcan. Es decir, el recorte medio que supone la eliminación parcial del gravamen (8 euros) no es ni la mitad de la subida media de la factura de junio.

Fuentes del sector explican a este medio que la decisión de bajar el gravamen se notará “a corto plazo” pero que el sistema “requiere una reforma fiscal profunda justa para paliar estos desbarajustes”. 

Con las tarifas de los 30 días de junio, el usuario medio pagará 20,69 euros más que hace un año, cuando la factura se situó en 60,58 euros. Si se siguiera aplicando el 21%, el recibo habría batido todos los récords, alcanzado los 89,40 euros, advierten desde Facua.

Por su parte, desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) explican que el precio de la luz se ha incrementado un 16% en el mes de mayo, alcanzando ese nuevo máximo histórico en un mes. OCU estima que si no se hubiera aplicado esta reducción la factura con el IVA del 21% se elevaría a 76,3 euros y habría sido la factura de la luz más cara de la historia.

El precio final mensual que tienen que pagar los españoles es un 22% más de lo que lo hicieron a estas alturas hace justo un año ya que, según OCU, en 2020 se había abonado 325 euros por el suministro eléctrico hasta los casi 400 de los que llevamos en estos primeros seis meses de 2021. 

El CO2 y el gas, por las nubes

El mercado eléctrico, tal y como se ha subrayado en párrafos anteriores, no es el único que está en máximos. Por ejemplo, los derechos por emitir dióxido de carbono a la atmósfera marcaron este jueves su cifra récord ya que se alcanzaron los 58 euros por cada tonelada vertida a la atmósfera.

El gas natural, por su parte, ha tocado los 35 euros/MWh en el mercado de referencia europeo TTF, llegando a escalar a máximos de hace 14 años. El recorte de envíos desde Rusia y la incipiente demanda asiática ha vuelto a poner en el disparadero a esta materia prima, que ya sufrió otro episodio de tensionamiento en enero, con la borrasca Filomena.

El repunte en el precio del GNL se ha traducido en una subida en la próxima factura del 3,8%, una vez que se ha revisado trimestralmente el precio de este bien.

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