Economía

Yolanda Díaz desoye a Calviño y está dispuesta a subir el salario mínimo en agosto

Los sindicatos UGT y CCOO se manifiestan este miércoles para pedir un aumento del SMI lo antes posible

La vicepresidenta Segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta Segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Eduardo Parra / Europa Press

El Ministerio de Trabajo y Economía Social avanza conforme a su hoja de ruta con respecto a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) y, por ahora, no ha decidido aplazar la decisión a la espera de cómo avance la recuperación del país durante la segunda mitad de este año. Aunque el Ministerio de Asuntos Económicos cree que lo mejor es aguantar y ahora centrarse en la creación de empleo, fuentes de Trabajo trasladan a este medio que no descartan ninguna opción, incluida anunciar el alza de los sueldos más bajos en los próximos meses y este agosto, como en un inicio se había planteado.

Las mismas fuentes se remiten a las palabras de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la semana pasada en Mérida, Badajoz, donde aseguró que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y ella, están «dialogando» sobre el SMI. «Cuando resolvamos la ecuación será comunicada convenientemente», se limitó a afirmar. Este miércoles, los sindicatos UGT y CCOO han convocado manifestaciones en diferentes puntos de España con el lema «ahora sí toca», en las que pedirán que se eleve el salario mínimo y se derogue la reforma laboral.

Díaz y Sánchez se reunieron para tratar esta cuestión hace unas semanas después de que se diera a conocer (en una rueda de prensa) las conclusiones a las que había llegado el comité de expertos designado por el Ministerio que ha analizado el SMI. Específicamente, los expertos determinaron que el SMI deberá subir aumentar como mínimo hasta los 1.011 euros al mes en 14 pagas (61 euros más que el actual) de aquí a 2023, pero ahora es el Gobierno el que deberá decidir si acomete ese incremento y cómo lo lleva a cabo.

El comité propuso tres escenarios posibles: una subida de 19 euros en 2021, 40 euros en 2022 y 40 euros en 2023 (en total sería un aumento de 99 euros); una subida de 15 euros en 2021, 31 euros en 2022 y 31 euros en 2023 (77 euros en total) o un aumento de 12 euros en 2021, 24 euros en 2022 y 25 euros en 2023 (61 euros en total). Esos tres escenarios se establecen a la espera de conocer cuál ha sido el salario medio de cierre de 2020, pero lo ideal sería acometerlos de la siguiente manera: el primero, en el caso de que el salario medio subiese un 1,8%; el segundo, en el de que subiera un 0,9%, y el tercero, en el de que no subiera, respectivamente.

Después de su reunión con Sánchez, Díaz se ha mostrado contraria a mantenerlo congelado, como se encuentra en la actualidad desde comienzos de 2021. Y lo ha hecho en diferentes ocasiones. En una entrevista reciente, insistió en que la idea de que «un Gobierno progresista debe mirar por los más débiles» y pidió al Ejecutivo la misma valentía para acometer esta reforma que la que ha tenido con los indultos a los políticos independentistas catalanes presos.

«La misma valentía que tuvimos en el Gobierno con el despliegue de los indultos toca ahora tenerla con la gente que lo está pasando mal. En 2023 no se nos va a juzgar por los indultos, se nos va a juzgar por la gente que está sufriendo y ahí es donde hay que estar», recalcó.

Los sindicatos piden negociarlo

Es la misma postura que mantienen los sindicatos: en un año en el que han subido los sueldos de los funcionarios, se ha pactado un aumento de las pensiones y han aumentado los precios de la vida, los sueldos de los más débiles no deben quedarse atrás. Estas organizaciones no han fijado una subida mínima que deba acometerse este 2021, sino que se limitan a insistir en que debe llevarse a cabo y hacerlo cuanto antes, pero fuentes de CCOO sitúan la subida ideal en el entorno del 1,5% y el 2%.

Cuanto antes porque Trabajo no aclara que si se decide subir el SMI vaya a llevarse a cabo con retroactividad, como ha sucedido en anteriores ocasiones. Preguntado directamente por este asunto, desde el Ministerio solo contestan que no pueden decir nada al respecto.

«Hay un impasse en materia de SMI», ha lamentado este lunes el secretario general de CCOO, Unai Sordo. «Mañana vamos a situar un mensaje fuerte sobre la necesidad de retomar esa negociación y subir el SMI en 2021», ha adelantado, en referencia a las manifestaciones de este miércoles en las que criticarán que el Gobierno esté impidiendo avances «en ámbitos imprescindibles para la igualdad social y la distribución de la riqueza».

Coincide con él el secretario general de UGT, Pepe Álvarez: «No hay negociaciones y desde aquí quiero exigir al Gobierno que deje de hablar tanto del SMI sin reunir a las organizaciones que tenemos que, por lo menos, informar de nuestras opiniones para que el Gobierno pueda configurar finalmente un acuerdo». «El diálogo no se puede producir solo en los temas que el Gobierno quiere», ha criticado.

No está claro si el Ejecutivo pactará la (posible) subida del salario mínimo en acuerdo con los agentes sociales. Al menos, Díaz no está trasladando que así vaya a suceder, y, en los últimos días, el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha insistido en que ellos no están por la labor de dar el visto bueno a una propuesta en este sentido.

«Nosotros pensamos que en la circunstancia actual no es el momento de hablar de SMI cuando estamos en fase de recuperación», remarcó este martes, dejando claro que los convenios están actuando y funcionando y que se están llevando a cabo subidas en función de los acuerdos a los que se llegan en las mesas del diálogo entre las empresas y los sindicatos. Por lo pronto, estos últimos también han anunciado que continuarán manifestándose hasta que el Gobierno publique sus compromisos en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Calviño insiste en que la prioridad es la recuperación

La posición de la ministra de Trabajo es especialmente relevante en un momento en que la titular de la cartera de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, está insistiendo al respecto en que la prioridad debe ser la recuperación económica y el empleo en un momento en que la coyuntura está marcada «por la incertidumbre». En esa línea, Calviño se está limitando a remarcar que el compromiso es subir el SMI al 60% del salario medio durante la legislatura, pero no está contestando a las preguntas de los periodistas en diferentes ruedas de prensa sobre si se acometerá al menos parte del aumento este año.

«La prioridad en este momento debe ser impulsar la recuperación económica y la creación de empleo. Yo confío en que la situación continúe esta senda positiva y cuanto antes podamos retomar esa senda de aumento del SMI», resaltó la vicepresidenta este lunes. Antes de reunirse con Díaz, Pedro Sánchez también se manifestó en el mismo sentido: dijo que el de España es el Gobierno que más ha subido el SMI en los últimos años e incidió en que el principal objetivo es consolidar la recuperación económica.

En este sentido, este miércoles por la mañana, en el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER, Calviño ha reafirmado su postura sobre el SMI: «No es el momento de tomar decisiones que puedan cambiar el marco en el que se está produciendo este flujo positivo de trabajadores».

Los diferentes organismos que publican previsiones acerca de cuánto crecerá la economía española a lo largo de este año están revisando sus cálculos al alza, en bloque. Los últimos han sido la Comisión Europea, que ha comunicado que espera que el PIB español crezca un 6,2% en 2021, tres décimas más de lo que anunció hace unos meses, y la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), que ha mejorado hasta el 6,3% su previsión, también tres décimas por encima del último dato. El Banco de España también elevó sus expectativas, situándolas en el 6,2%, dos décimas de lo que esperaba en marzo.

Aun con eso, el Gobierno insiste en su temor a que una decisión en esta materia teme que afecte al empleo. Un reciente informe Banco de España apuntó a que la subida del SMI de 2019 llevó a la pérdida de unos 100.000 empleos (concretamente, entre 98.000 y 180.000, teniendo en cuenta datos de la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística) mediante la pérdida del trabajo entre aquellos con menor salario o mediante la menor creación de empleo en esos niveles salariales, sin compensarse con nuevos puestos de trabajo a salarios algo superiores.

En este contexto, desde el Gobierno ni siquiera confirman que se vaya a subir el salario mínimo este año. Díaz así lo aseguró en la presentación del informe de los expertos («vamos a alcanzar ese 60% y lo haremos con una senda de convergencia que se inicia en el 2021 y que seguirá en el 2022 y en el 2023»), pero el peso de la ministra económica podría estar decantando la balanza hacia el otro lado en plena puja, también, por la reforma laboral.

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