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Los dueños de pisos turísticos de Madrid, atrapados por la quinta ola

Un hombre toma una foto a otros dos, sin mascarilla en la Puerta del Sol.

Un hombre toma una foto a otros dos, sin mascarilla en la Puerta del Sol. EP

Los dueños de los pisos turísticos de Madrid dicen estar en una especie de encrucijada. Ante la caída del turismo por la llegada de la pandemia, una buena parte se pasó al alquiler por meses de sus inmuebles, un 10% regresó al modelo tradicional y otro tanto decidió dejar vacío su piso y no decantarse por ninguna de las dos opciones.

Entre los primeros, «ahora todo el mundo se debate sobre qué hacer; si volver al alquiler por días o mantenerse en la cesión por meses a partir de septiembre«, explica Adolfo Merás, presidente de Madrid Aloja. Esta Asociación se define a sí misma como el kilómetro cero del alquiler vacacional urbano y representa a una de cada cuatro viviendas dedicadas a esta actividad en la Comunidad.

La cuestión es que ante la incertidumbre provocada por la quinta ola, no tienen claro la pujanza que tendrá la llegada de visitantes a Madrid a la vuelta del verano. Pero el tiempo apremia. «Hay que decidir ya qué hacer, porque si admites reservas por días para septiembre, ya no vas a poder alquilarlo por meses». Pero si finalmente no hay demanda suficiente, acabarán perdiendo dinero.

La explosión de contagios y el cierre de mercados emisores hace que las previsiones de recuperación del turismo en la capital de España sean muy inciertas, sobre todo a los meses de septiembre y octubres, que para ellos solía ser temporada alta. Eso sí, «aunque volvemos a tener cancelaciones y la gente vuelve a tener desconfianza, estamos mejor que en cualquier otro tipo de alojamientos, porque la gente las prefiere al no tener que compartir sitios comunes con otros huéspedes», abunda Merás.

Ahora, confían en que el avance de la vacunación permita poco a poco recuperar los niveles de actividad previos a la pandemia. A diferencia de otros lugares de costa, en Madrid cree que no será del todo una realidad hasta marzo de 2022.

Precios hasta un 60% por debajo

Los precios, de momento, dice que siguen muy por debajo de lo que era habitual en el mercado. «Ahora mismo estamos muy mal, porque la oferta es mucho mayor que la demanda. Nosotros todavía estamos recuperando la ocupación, aunque tampoco podemos pasar de cero a cien en dos días», añade.

Y esa recuperación coincidirá en el tiempo con la llegada de una nueva regulación por parte del Ayuntamiento de Madrid. Tras el conflicto abierto incluso en los tribunales por las normas dictadas durante la época de la alcaldesa Manuela Carmena, el actual equipo de gobierno tiene previsto aprobar modificaciones el próximo 21 de julio que les afectan.

«Esperamos que pongan una cierta normalidad al reconocer este modelo y que tengamos una oportunidad desde un punto de vista razonable, intentando limitar o eliminar a todos los actores que históricamente no han tenido una buena relación con los vecinos o con los huéspedes», añade.

Merás, que sostiene que el alquiler turístico legal no es mucho más rentable que el tradicional, dice tener esperanzas de que buena parte de sus propuestas sean incorporadas a la nueva normativa. Hace meses presentaron un plan de acción que pretende combatir la sobreocupación y lograr una oferta de alquiler vacacional centrada en la sostenibilidad.

Dentro de la batería de medidas, piden elaborar un censo de viviendas turísticas con un sistema de plazas limitado -por criterios objetivos- para regular el número de viviendas y limitar a cuatro de cada diez el número de nuevas viviendas turísticas en edificios. Por encima de ese porcentaje, creen necesario que se tramite el cambio de uso a Apartamento Turístico de todo el edificio.

También piden fijar un límite en el número de huéspedes por vivienda para acabar con los problemas originados por su acumulación e imponer sanciones a las plataformas que recojan anuncios con ocupaciones por encima de las permitidas.

Una mujer toma una foto sin mascarilla, en la Puerta del Sol. EP

En cualquier caso, se muestran favorables a introducir medidas que pongan coto a la celebración de fiestas ilegales dentro de las viviendas, como se ha podido ver en numerosas ocasiones durante la pandemia. «La gente no viene a Madrid a montar una fiesta, pero si se celebra una en cada mil casas, tenemos que tener los medios para que esa no se produzca», remata.

Eurostat situó a Madrid como la quinta ciudad europea con mayor número de reservas -con 8,3 millones de noches reservadas por nuestros visitantes a través de las principales plataformas (Airbnb, Booking, Expedia y Tripadvisor)-.

Por eso, defienden su posición como motor para acelerar la recuperación económica. Según los datos que manejan de un estudio de la Universidad de Salamanca, apenas un 24% del gasto que realizan estos turistas durante su estancia se destina al alquiler. El 76% restante, se gasta en tiendas y supermercados de proximidad, museos, restaurantes y bares.

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