Economía

¿Faltan trabajadores en España o faltan buenas condiciones de trabajo?

Una camarera sirve un tubo de cerveza, en las instalaciones del Leganés Beer Festival,

Una camarera sirve un tubo de cerveza, en las instalaciones del Leganés Beer Festival. Isabel Infantes / Europa Press

Los bares y restaurantes han protestado durante las últimas semanas por la falta de camareros cualificados para sus negocios, asegurando que este déficit afecta al conjunto del sector. El último caso más notorio tuvo lugar hace unos días, cuando el empresario hostelero José Eugenio Arias denunció en el programa Espejo Público de Antena 3 que «la gente no quiere trabajar», culpando de la situación a «la subida de subsidios». 

Después, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) recordó que en 2019 acusó a este mismo empresario de explotación laboral, y aseguró que su bar no cumple con la normativa legal ni respeta los derechos de los trabajadores, ya que, afirma, contrata a los empleados por un tercio de la jornada, les paga la mitad de lo que debería y, así, trabajan por el triple de lo que cotizan. 

Pero el caso de Arias no ha sido el único que ha puesto de nuevo sobre la mesa el debate sobre la falta de trabajadores en España. Otras voces del sector, como la presidenta de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Alicante (APEHA), María del Mar Valera, aseguró que este ya venía siendo un problema desde antes de la pandemia: «Ya antes teníamos problemas de falta de profesionales. Encontrábamos gente para trabajar, pero no profesionales. El problema es que ahora no tenemos ni eso. La falta de camareros está siendo muy real».

Bartolomé Vera, vicepresidente de Hostemur y presidente de la patronal hotelera de Cartagena, se expresó en el mismo sentido: «Algunos contratos temporales se han quedado sin cubrir», al igual que Juan José López, presidente de Hostecar, la patronal de la restauración de Cartagena: «Tenemos problemas para cubrir puestos de trabajo. Es algo que nos viene pasando durante toda la pandemia y con los picos de trabajo de ahora, todavía más”.

¿Cómo es posible que con 3 millones de parados los hosteleros lamenten la falta de trabajadores? ¿Es una cuestión de sobrecualificación de los españoles, de envejecimiento de la población en desempleo? ¿De malas condiciones laborales o de incumplimiento de los derechos de los trabajadores en estos puestos?

Sectores «de alto riesgo»

“Esta crisis hemos visto que hay sectores de alto riesgo, entre comillas, porque vemos que cuando viene una nueva oleada y suben contagios se toman restricciones, así que están pagando el pato, sobre todo, la hostelería, el ocio nocturno, el comercio…”, explica a El Independiente el director de Randstad Research, Valentín Bote (Randstad es una multinacional de servicios de recursos humanos). Por eso, opina, incluso es probable que haya gente en paro que pueda trabajar en la hostelería, incluidos perfiles propios del sector, pero que prefieran no hacerlo por este cambio en el atractivo de algunos sectores para atraer empleados.

“Los trabajadores que se han quedado en paro en esos sectores y que desde 2020 no han visto nada claras las perspectivas de volver a trabajar en el sector se han tenido que buscar la vida, y eso en muchos casos implica reorientar la búsqueda a otros sectores, ampliar el espectro de sectores en los que buscar empleo”, señala. En ese sentido, recalca que se trata de un problema para los empresarios que se acentúa en la temporada alta de cada sector, como el verano en el caso de la hostelería y las rebajas o la Navidad en el del comercio, épocas en las que se contrata de forma temporal a un gran volumen de trabajadores.

El problema de cuantificar las vacantes

Según Infojobs, este mes de julio había 202.185 vacantes de trabajo en España. Sin embargo, no hay una fuente que verifique estadísticamente la información de vacantes, apunta el experto. Se trata de un dato que sería interesante conocer de forma oficial, opina, tanto cuántos puestos de trabajo están por cubrirse como cuánto tiempo llevan en esa situación, ya que no es lo mismo que en el país existan miles de ofertas de trabajo que se cubran a los días de publicarlas que si estas permanecen sin cubrirse durante meses, lo que sí evidenciaría un problema del sector.

En esa línea, en 2015 un estudio intentó medir el déficit de talento, y concluyó que no se trata tanto de un problema de ese tipo sino de que el talento huye de las malas ofertas. En Randstad, tras estudiar el mismo fenómeno, apuntan que el 57% de las empresas tienen dificultades para encontrar a trabajadores pese a tener ofertas, sobre el papel, adecuadas. A la vez, se trata de un problema que se ha agravado en el país.

Además, ahora afecta no solo a los perfiles de más alta cualificación, sino sobre todo a los perfiles con formación profesional (FP), mientras que la tendencia que se observaba anteriormente era la contraria. “Es algo bastante interesante, ver cómo la crisis ha agravado este problema”, apunta Bote.

Más de 2 millones de parados sin cualificación 

La denuncia del hostelero Arias es que muchos parados españoles no quieren trabajar. Los datos apuntan más bien a otra razón, que sí han señalado otros empresarios del sector: la falta de cualificación. Dos tercios de los parados españoles no tienen cualificación ni universitaria ni de FP, recalca Bote, por lo que, insiste, no podemos pensar que 3,4 millones de personas están preparadas para trabajar.

«La mayor parte del paro en España y del paro de larga duración viene asociado a esa falta de cualificación», zanja. «Hace tiempo pensábamos que había actividades donde no requerían ninguna cualificación, el ‘no tengo estudios, me voy a poner ladrillos o a trabajar de camarero’. Pero ya no es tan sencillo», narra.

Algunos de los perfiles más demandados y con escasez de perfiles son de electromecánicos en los sectores industriales (puesto para el que se necesita FP), sobre todo importante en las provincias con industria de automoción de España. «Tienes muchos jóvenes que terminan la ESO y ya no siguen estudiando, así que sus oportunidades laborales son muy reduciditas. Pero si hubieran dado ese paso para estudiar FP les resultaría facilísimo encontrar empleo», zanja el director de Randstad Research.

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