Economía | Empresas

La industria alimentaria asume una subida de precios de sus productos

Compañías como Campofrío o Angulas Aguinaga revisan sus cadenas logísticas para asegurar el abastecimiento de materias primas y descartan hacer paros de producción en las fábricas por la subida de la luz

Neveras con carne envasada en la sección de carnicería de un supermercado.

Neveras con carne envasada en la sección de carnicería de un supermercado. Eduardo Parra / Europa Press

El aumento del precio de la luz está obligando a algunas industrias como siderúrgicas, químicas o azulejeras a ejecutar paros en la producción. Sin embargo, pese a que las industrias de alimentación también tienen un elevado coste energético, no se plantean tener que imitar a las electrointensivas.

«En nuestro caso tiene impacto, pero no es para esas situaciones», aseguraba este miércoles el consejero delegado de Angulas Aguinaga, Ignacio Muñoz Calvo, en un encuentro con periodistas durante el 36º congreso sobre gran consumo que celebra la patronal Aecoc en Barcelona.

Sin embargo, la matriz de marcas como La Gula del Norte o Krissia sí reconoce haber «subido precios» en algunas de sus enseñas para «proteger la estructura financiera» de la compañía guipuzcoana que tiene en marcha un plan estratégico para alcanzar los 450 millones de facturación en los próximos años. Además, la presión inflacionista también les ha llevado a revisar todos sus procesos. «La subida de los costes te ayudan a replantearte cómo haces las cosas y ver que las puedes hacer de manera más eficiente», añadía.

La cuestión es optimizar los procesos para preservar los márgenes. «La inflación es una realidad que tenemos ahí y vamos a ver hasta dónde nos lleva», apuntaba también Javier Dueñas, CEO de otra gran industria alimentaria como Campofrío. Ante la actual coyuntura, la compañía propietaria de enseñas como Navidul, Oscar Mayer o Revilla, ha puesto en marcha un proceso de revisión de todos sus portfolios de productos así como de sus procesos productivos para ahorrar costes.

Sobre el incremento de los precios de sus referencias, Dueñas reconocía que la cuestión está ahora mismo sobre la mesa. «Es una decisión que estamos estudiando y, en caso de que esto continúe así, es algo que habrá que afrontar sin duda», abundaba. De momento, la compañía asegura estar salvando sus márgenes, «pero todo va a depender de cuál vaya a ser la evolución de lo que estamos viendo».

Garantizar el suministro

Al margen del precio de la luz, una de las principales preocupaciones de las grandes industrias alimentarias también pasa por garantizar su aprovisionamiento ante los problemas que están tensando las cadenas de suministro. «Llevamos semanas hablando con nuestros proveedores para asegurarnos de que las materias primas están aquí», explicaba Muñoz.

En Campofrío, donde encaran con «optimismo» la recta final del año, aseguran también haber revisado sus políticas de aprovisionamiento. «Sobre todo, en ciertos materiales que hemos tenido dificultad para encontrar mercado local», insistía Dueñas. En este sentido, la industria cárnica ha optado bien por ampliar su stock o por incorporar a sus fábricas materiales alternativos. «Eliminar el factor de riesgo es fundamental», zanjaba.

A nivel general, las empresas del gran consumo alertan de que la subida del precio de la energía, los transportes y las materias primas puede lastrar la recuperación tras la pandemia. Y no creen que sea una cosa que se vaya a solucionar en el corto plazo.

«Las empresas están absorbiendo la subida de los costes y la situación no va a ser fácil. La inflación está aflorando y en los próximos meses va a ser peor», avisaba el presidente de la patronal que agrupa a compañías como El Corte Inglés, Carrefour, Mercadona o Coca Cola.

Te puede interesar

Comentar ()