Economía

Los sindicatos no renuncian a los 45 días por año trabajado pero piden negociarlo en una segunda mesa

Instan al Congreso a aprobar la reforma laboral tal y como está y a mejorar otros aspectos más adelante

Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo (izquierda) y de UGT, Pepe Álvarez, en una concentración en Madrid en diciembre.

Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo (izquierda) y de UGT, Pepe Álvarez, en una concentración en Madrid en diciembre. Isabel Infantes / Europa Press

Los sindicatos UGT y CCOO aseguran que no han renunciado a recuperar las indemnizaciones por despido improcedente con las que contaban los trabajadores indefinidos antes de la reforma laboral de 2012, es decir, los 45 días por año trabajado (en el mejor de los casos).

La reforma laboral que el Gobierno acordó en diciembre con estas organizaciones sindicales y con las de empresarios no recupera las indemnizaciones por despido que había antes del cambio de la legislación que hizo Mariano Rajoy en 2012. Este es uno de los motivos por los que muchos consideran que Yolanda Díaz no ha cumplido con su promesa de derogar la reforma laboral del PP.

Ahora, que el Congreso debe convalidar la nueva reforma laboral, algunos partidos políticos están pidiendo modificar el texto acordado e introducirle cambios. Y, en concreto, tanto Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) como EH Bildu han pedido recuperar la indemnización de 45 días por año trabajado de los despidos improcedentes, reclamando esta cuestión como condición para dar su apoyo al proyecto de ley.

Hoy por hoy, el Gobierno no cuenta con los apoyos necesarios para sacar adelante la reforma laboral en el Congreso, por lo que está buscando el apoyo de los partidos que apoyaron los presupuestos (PNV, ERC y EH-Bildu), y también de otros grupos. Pero, por ahora, aseguran que no están dispuestos a darlo sin nada a cambio.

«Se puede despedir por cualquier cosa»

«Por supuesto que no hemos renunciado a que se reinstauren los 45 días para los despidos improcedentes. Pero ese y otros muchos temas no estaban en el orden del día. Ahora se trata de consolidar este peldaño importantísimo [que es la reforma laboral]», ha explicado este miércoles el secretario general de UGT, Pepe Álvarez.

Álvarez ha defendido que tener que pagar 45 días por año trabajado en caso de despido improcedente «no es un despido caro». «Es que si la empresa quiere despedir a un trabajador sin razones objetivas, parece razonable que pague, y 45 días incluso es poco. Me parece que recuperar los 45 días es algo absolutamente razonable y que se nos quitó sin ningún debate en medio de una crisis económica brutal», ha mantenido.

«Los despidos en nuestro país no pueden continuar como siguen en este momento. Las causas son infinitas, se puede despedir por cualquier cosa. Y por supuesto queremos que se recupere la tramitación previa de los ERE. En ese terreno va a haber que introducir cambios en la legislación actual», ha completado.

EH Bildu también ha pedido que se se recupere la exigencia de una autorización de la autoridad laboral para poder llevar a cabo un expediente de regulación de empleo (ERE), como sucedía antes de la reforma laboral de Rajoy. Es un aspecto que tampoco se ha modificado con la nueva reforma.

Consolidar lo acordado

En consonancia con UGT, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha asegurado también este miércoles que prefieren los 45 días de indemnización a los 33, pero sobre todo ha recalcado que lo importante, ahora, es convalidar lo que han acordado el Gobierno y los agentes sociales.

«Nosotros lo que vamos a tratar es que se convalide este acuerdo. No es procedente que empecemos a negociar modificaciones», ha recalcado Sordo, pidiendo a los grupos políticos que apoyen el texto tal y como está, aunque dejando la puerta abierta a que se pueda seguir hablando de políticas laborales e incluso que se pueda mejorar esta reforma laboral más adelante.

En todas las crisis se ha procedido a devaluar los salarios. Por primera vez se rema en sentido distinto»

unai sordo, comisiones obreras

Sordo ha insistido en que esta reforma laboral «consolida un procedimiento de salida de la crisis diametralmente distinto al resto de crisis económicas».

«En todas las crisis en España se ha procedido a salir de la crisis mediante una intensa devaluación de salarios, precarización en la contratación, facilitamiento a las empresas de contratar de forma cada vez más temeraria y menos responsable… por primera vez hemos pactado una reforma que rema en sentido distinto. Se va a estabilizar la contratación», ha recalcado.

Pepe Álvarez ha estado de acuerdo: «Los que hemos estado negociando hemos hecho un acuerdo muy pensado, con muchas horas, muy trabajado. No nos parece necesario introducir nuevos elementos, introducir enmiendas», ha expresado.

En caso de que finalmente sí que se decida introducir cambios, ha solicitado que se les tenga en cuenta: «Pido que en ese proceso se nos llame y que, si tiene que haber algún cambio, que cuente también con el apoyo de las organizaciones sindicales y empresariales», ha dicho Álvarez.

Una segunda negociación

Además, ambos líderes han subrayado que la convalidación de la reforma laboral, tal y como está actualmente, no imposibilita que más adelante se puedan tomar otras medidas que mejoren lo pactado, tanto en el Congreso como entre sindicatos, empresarios y Gobierno.

«Es que cuando se convalide esta reforma laboral faltarán dos años de legislatura. Nadie ha dicho que sea la última negociación en materia laboral», ha recalcado Sordo. «Este acuerdo no limita la capacidad del Parlamento para seguir hablando de políticas laborales en lo que queda de legislatura», ha recordado.

Los dos han reconocido que el acuerdo conseguido no es el ideal para las organizaciones sindicales, el que les hubiera gustado conseguir, pero valoran más haber conseguido un pacto a tres que que sea ideal. Y, en esa línea, Álvarez ha valorado la posibilidad de que más adelante la reforma laboral se mejore, aunque el Ministerio de Trabajo aún no ha hablado de nada parecido.

El secretario general no ha descartado que se vuelva a abrir una mesa de diálogo donde se traten cuestiones que ahora se han dejado atrás, como el coste del despido. «Quedan aspectos importantes y nosotros los vamos a abordar», ha apuntado. «Nos gustaría que esas fuerzas políticas que dudan por eso trabajen en la dirección que se consiga una mayoría social y política en el Parlamento para que este punto sea un punto y seguido y se puedan continuar aprobando otros aspectos importantes».

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