Economía | Empresas Verónica Bermúdez, Directora de Energía en la Universidad de Qatar

"Sin nucleares y la luz por las nubes, nos chocaremos contra un muro"

La experta energética avisa de que no existe aún la tecnología suficiente para depender de las renovables

Verónica Bermúdez, PhD Senior Research Director, Energy Center Director

Portrait of Veronica Bermudez PhD / Senior Research Director, Energy Center Director QEERI- Qatar Environment & Energy Research Institute Christophe Viseux

La energía se convirtió en el sector que más dio que hablar inesperadamente el año pasado. Con los precios de la electricidad por las nubes por culpa del gas y de los derechos de emisión del dióxido de carbono, el Gobierno de España se encomienda a la transición hacia las energías renovables para que los costes sean menores en hogares e industria, algo que Verónica Bermúdez, Senior Research Director at the Energy Center at the Qatar Environment and Energy Research Institute (QEERI), duda. Esta experta en Energía asume que nuestro país y el resto de Europa «no tiene tecnología suficiente para depender de las renovables”. 

Para Bermúdez, ante el sistema actual europeo la Comisión Europea debería replantearse el modelo del precio de la electricidad si de verdad quiere abaratar el recibo eléctrico. Aplaude que la nuclear entre como energía verde. Asegura que España ha tomado una posición contraria “por cuestiones políticas” mientras ha optado por «dar el paso de depender” de las renovables sin tener “aún un plan definido” para poder almacenarla.

Bermúdez, en entrevista con El Independiente, dibuja un escenario oscuro, casi negro, para nuestro país y cree que España se encamina hacia «un muro» con este planteamiento «y no hay una ventanita por la que nos podamos agachar y pasar por ahí”.

Pregunta.- ¿Cómo ve que la Comisión Europea incluya a las nucleares y al gas natural como energía verde?

Respuesta.- Va en la buena dirección dentro de las malas direcciones. La taxonomía sirve para intentar darle al mundo financiero una herramienta justa y clara a la vez. Se pretende dar una hoja de ruta para que las entidades bancarias y el resto de inversores puedan seguir apostando por el crecimiento económico y financien proyectos sostenibles dentro de un mundo descarbonizado. Para ello, la CE indica lo que es verde y lo que no es verde. Para saber qué proyectos eran sostenibles y los que no había dos opciones. La primera, estudiar caso a caso, que es una tarea muy complicada porque requiere mucho tiempo. La segunda, que es la que conocemos, establecer estándares para que los inversores tengan una hoja de ruta y se categoricen las inversiones. De esta  forma muchos sectores se quedan fuera. Es decir, si tú fabricas cacerolas y quieres invertir en la fabricación de cacerolas, ¿cómo saber si eres verde o no eres verde? Muchos sectores se quedan fuera, pero la energía entra dentro. Todo tiene trampa.

P.- Pero las energías renovables sí son ‘verdes’…

«Nuestro país será una de las regiones más impactadas por el cambio climático. No lo estamos tomando en serio y seguimos siendo la cuarta economía europea»

R.- Las energías renovables son verdes, eso está claro, pero su tecnología requiere de metales para poder instalarlo y eso deja una huella de carbono muy grande. Tiene cierto impacto medioambiental, pero al estar catalogado como verde, los inversores acuden a los proyectos. Y aquí es dónde volvemos a la nuclear. La energía nuclear no está considerada como verde y es la que menos carbono emite. En las nuevas tecnologías que se desarrollan en la nuclear ya se trabaja para que los residuos nucleares puedan emplearse para otras tareas. Otros países están trabajando en esta dirección.

P.- ¿Y por qué España no trabaja en esa dirección?

R.- Por diversos motivos. El principal es el político. Es decir, nos hemos convencido o nos han querido convencer de que lo nuclear es malo per sé, que es una tecnología nociva. Por eso no queremos ir a ella. Simplemente hemos decidido que la tecnología es nociva, lo cual es un error, porque no hay tecnología ni buena, ni mala tecnología. Es como cómo la utilices y como la utilices y en las condiciones actuales en las que nos encontramos realmente en una emergencia climática ninguna tecnología limpia es descartable.

P.- Varios meses atrás, en otra entrevista, un experto explicaba que es imposible que haya emisiones cero. ¿Llegamos a tiempo a nuestro objetivo de 2050?

R.- Me hace mucha gracia cuando hablamos en esos términos. Desde una toma de decisión hasta que empieza a dar sus frutos pasan un mínimo de unos 20 años. En el mundo de la energía es aún mucho más. Nos hacemos trampa jugando al solitario porque las emisiones cero las focalizamos en la electricidad, que es un 27% del total de la energía. 

Hay industrias como la aeronáutica o la del transporte en las que es complicado suplir tecnologías contaminantes por otras de emisiones cero. Hay que ser claros y no pasa nada por decir que es muy difícil la descarbonización. Los datos están ahí. El uso del carbón ha crecido este año un 9%.

P.- ¿España está preparada para vivir sin centrales nucleares en 2035?

¿Cuál es la alternativa? Cuando oigo al Gobierno de España siempre me hago la misma pregunta. Las familias españolas van a pagar más en unos años porque solo se utilizará renovables en España y no habrá nuclear. La infraestructura no está preparada y quedan pocos años. No hay diseñadas baterías para almacenar la energía renovable

La tecnología se conoce, pero no a gran escala, no a escala de una red eléctrica urbana. Es decir, no sabemos cómo almacenar la energía para hoy. Si Madrid va a 100% renovables, no sabemos cómo almacenar la energía que necesita en Madrid desde las 8 de la noche en invierno hasta las 8 de la mañana. Y mucho menos si encadenamos varios días sin producción por falta de sol o viento. Es que no sabemos hacerlo y todavía no tenemos la tecnología para hacerlo.

«Se ha dicho que en 2035 no habrá emisiones de carbono, pero el mundo energético sabe que eso no ocurrirá y tenemos muchos problemas»

P.- Por tanto, ¿España no puede asegurar que vivirá de energía renovable al 100% en 2035?

R.- Es que eso es muy complicado. El sistema energético es un mix en el que tenemos una demanda que no se puede cubrir actualmente con recursos renovables. Vamos a una sociedad electrificada. Las casas están repletas de aparatos conectados, llega el coche eléctrico, pero actualmente no existen los recursos suficientes para depender de las renovables. Los recursos naturales no son los mismos en toda España, unos tiran de la fotovoltaica y otros de la eólica. ¿Cómo vamos a distribuir la energía a otras zonas que no disfruten de los recursos naturales adecuados?

P.- Antes decía que iba a ser más caro encender la luz por culpa de las renovables, pero son las tecnologías más baratas…

R.- TTenemos que partir de la base de que para 2035 no vamos a tener un 100% de energía renovable. Podemos intuir que tendremos, como mucho, un 80% de forma segura, efectiva y fiable. El 20% restante hay que sacarlo de algún lado y habrá que sacarlo del gas. Y volvemos a lo de siempre: el mix energético y el sistema en el que se paga al mismo precio la energía más barata que la más cara porque así está establecido. El gas, se prevé, que seguirá estando caro durante mucho tiempo.

P.- Volvamos otra vez a Europa, ¿hay un cierto pulso para liderar la carrera energética?

R.- Absolutamente. Francia tiene un modelo y Alemania, otro. Alemania dijo que no a las nucleares y apostó por todo a las renovables con mucho carbon para apoyar su desarollo, y ahora ha rectificado porque asumen que tomaron una decisión un poco rápida en tema por un motivo puramente ideológico. Digamos que lo de Alemania ha sido una revolución verde muy negra. Y ahora quieren gas, que es una tecnología más sucia que la nuclear. Pero tampoco podemos olvidarnos que, además, en este apartado influye la geopolítica. Y todos, absolutamente todos los países que no tienen independencia energética, dependen de otros.

P.- El gas también se pretende que sea una energía verde, pero su precio y sus emisiones son mayores que otras tecnologías. Ahí está la controversia…

R.- Podemos definirlo como el menos malo. Es un elemento necesario para la transición de la que se habla. Obviamente si lo comparamos con el carbón es menos mala, pero sigue emitiendo. No podemos obviar que muchas empresas importantes se dedican a la extracción de petróleo y de gas.

P.- ¿Y por qué se pide que se reconsidere como verde?

R.- Para mí no tiene sentido el punto de vista científico, aunque podemos aceptarlo. El coste se debe a que la demanda se ha incrementado muchísimo en gran parte debido al incremento del consumo y de la demanda de zonas muy pobladas como el Asia. China y otras regiones asiáticas están abandonado el carbón y sustituyéndolo por gas para cubrir sus necesidades electricas. Para paliar esta demanda países productores como Estados Unidos, Qatar o Argelia ya trabajan para incrementar su capacidad de producción

P.- ¿Estamos obsesionados con mirar todos los días el precio de la luz?

R.- Eso solo pasa en España. En Francia no lo hacen, por ejemplo. Es absurdo mirar el precio mayorista del megavatio porque eso no se traduce siempre directamente en lo que pagamos. Hay diferentes tarifas, contratos… Es más, la sobreinformación va en contra de las renovables porque mucha gente piensa, “ahora que tenemos renovables pagamos más”, y se posicionan en contra. Otra cosa es si debemos cambiar el sistema de pago por electricidad. No a nivel estatal, sino a nivel europeo y ahí sí tiene razón el Gobierno de España, que no tiene sentido el sistema actual. Es como si tú vas con tu carro de la compra y compras arroz, compras pan, compras azúcar y un filete de carne y te cobran todo al precio del filete de carne, que no tiene sentido.

P.- ¿Y por qué Europa no lo hace?

R.- Porque hay lobbies interesados. Empresas, gobiernos que dependen de que del mercado así establecido permita pagar los gastos de mantenimiento de las infraestructuras.

P.- Energéticamente hablando, ¿está España en problemas?

R.- Tenemos un apagón en las nucleares pero no tenemos un plan con sentido y cabeza para las renovables. Se ha dicho que en 2035 no habrá emisiones de carbono, pero el mundo energético sabe que eso no ocurrirá y tenemos muchos problemas.

P.- Entonces, sí tiene problemas…

R.- Claro, tenemos la luz cara, el gas por las nubes y no tenemos gas, el cierre de las nucleares está a la vuelta de la esquina y solo nos quedan las renovables. ¿Cuál es el plan? Vamos de cara al muro y no hay una ventanita por la que nos podamos agachar y pasar por ahí.

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