Economía

El FMI rebaja un punto más su previsión de crecimiento para España, hasta el 4,8%

La guerra en Ucrania obliga a recortar sus pronósticos de avance de PIB y a impulsar los de inflación | Sin embargo, sitúa la inflación media española en el 5,3%, muy por debajo de las estimaciones de otros organismos

Kristalina Gueorguieva, actual directora del Fondo Monetario Internacional.

Kristalina Gueorguieva, actual directora del Fondo Monetario Internacional. Europa Press

El Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que el crecimiento de la economía española se ralentizará este 2022. El organismo con sede en Washington se suma así al tijeretazo que todos los organismos internacionales y los servicios de análisis están dando a sus previsiones sobre España y también a nivel mundial, por culpa de la guerra en Ucrania, los altos precios energéticos y la crisis de suministros, sobre todo.

Así, ahora el FMI cree que el PIB español crecerá un 4,8% este 2022, un punto menos de lo que estimaba solo hace tres meses, en enero, y 1,6 puntos menos que en su informe de octubre, según aparece en su nuevo informe económico mundial o World Economic Outlook (WEO), publicado este martes. También rebaja sus expectativas con respecto al próximo año: apunta que el PIB sumará un 3,3% en 2023, medio punto menos de lo que creía en enero, pero 0,7 más que en octubre.

Hoy por hoy, el Gobierno mantiene que el PIB español avanzará un 7% este año, muy por encima de la nueva estimación del FMI y del resto de instituciones, aunque ya ha adelantado que modificará estos cálculos macroeconómicos pronto. Previsiblemente, lo hará a finales de mes, cuando envíe a Bruselas su Programa de Estabilidad. En 2021, el PIB español sumó un 5,1%, más de lo que ahora está previsto que avance este año, y en 2020 cayó un 10,8% a consecuencia de la crisis del coronavirus.

Los nuevos cálculos del FMI están en línea con el resto de previsiones recientemente publicadas: el Banco de España cree que el PIB crecerá un 4,5% este año, según anunció a principios de abril; BBVA Research optó por un 4,1% y la AIReF, por un 4,3%, ambos en las mismas fechas, y el servicio de estudios Funcas, por un 4,2% a finales de marzo.

España liderará el crecimiento de las economías avanzadas

Pero el PIB español no será el único que este año crezca menos de lo esperado. «La guerra en Ucrania ha desencadenado una crisis humanitaria muy costosa que exige una resolución pacífica. El daño económico derivado del conflicto contribuirá a una ralentización significativa del crecimiento global en 2022″, recoge el informe. Mayormente, el daño afectará a Rusia y Ucrania. Esta última experimentará una caída en su PIB de doble dígito, y Rusia vivirá una «fuerte contracción».

De este modo, el FMI también ha recortado sus previsiones para el año 2022 sobre el resto de economías avanzadas: las de Alemania, 1,7 puntos frente a sus cálculos de enero, hasta el 2,1%; las de Italia, 1,5 puntos, hasta el 2,3%; las de Francia, 0,6 puntos, hasta el 2,9%; las de la zona euro, 1,1 puntos, hasta el 2,8%. Asimismo efectúa recortes similares con el crecimiento de Reino Unido (un punto menos, hasta el 3,7%), Japón (0,9 puntos menos, hasta el 2,4%), y, en menor medida, EEUU (0,3 puntos menos, hasta el 3,7%) y Canadá (0,2 puntos menos, hasta el 3,9%).

Sucede de forma similar con las previsiones de 2023 de los citados países, que el FMI recorta en la mayoría de los casos entre 0,5 y 0,2 puntos, salvo en el de Japón, que crecerá un 2,3% en 2023, 0,5 puntos más que lo esperado en enero, y que Alemania, que avanzará un 2,7%, 0,2 puntos más de lo anteriormente estimado.

España será el país que más crezca en 2022 de todas las economías avanzadas analizadas por el FMI, tanto de la zona euro (solo Alemania, Francia, Italia y España), casi dos puntos por encima del siguiente país que más sumará de la UE, Francia, como del exterior, Canadá. En 2023, el crecimiento previsto por el FMI para España también será muy superior al del resto de estados que aparecen en el estudio.

El crecimiento mundial será del 3,6% en 2022 y 2023, frente al 6,1% que experimentó en 2021. La nueva predicción es 0,8 y 0,2 puntos menor que la anterior, respectivamente. El informe constata que la invasión de Rusia a Ucrania puede hacer descarrilar la recuperación de la pandemia -aunque por ahora no lo considera algo probable, a nivel general, aunque las economías emergentes sí lo sufrirán mucho más-, entre otros, al haber provocado que los precios del combustible y de los alimentos hayan aumentado rápidamente, afectando sobre todo a los más vulnerables. Una pandemia que, además, no ha terminado, puesto que continúan los confinamientos en algunas zonas claves de China que pueden provocar más problemas de suministro en otras partes del mundo.

A pesar de que las previsiones del FMI son optimistas, el organismo advierte de los riesgos que tienen: «Este informe está rodeado por una incertidumbre inusualmente alta, que incluye un posible empeoramiento de la guerra, una escalada de sanciones a Rusia, una ralentización del crecimiento de China mayor de la esperada por su estricta estrategia cero Covid probada por ómicron, y un renovado resurgimiento de la pandemia que podría llevar a que emerjan nuevas variantes del virus».

La inflación, en el 5,3% este año

El FMI pronostica que la inflación a nivel mundial se situará en el 5,7% este 2022 en las economías avanzadas, 8,7% en los mercados emergentes, lo que supone, respectivamente, 1,8 y 2,8 puntos porcentuales más que lo estimado en enero. El conflicto afectará a los precios del petróleo y el gas más en 2022, pero también a los alimentos en 2023, lo que inevitablemente llevará a que el resto de precios de consumo continúen creciendo.

La inflación va a continuar siendo alta durante más tiempo que el estimado hace tres meses, por las subidas de precios provocadas por la guerra. Aunque sobre estos pronósticos, de nuevo, pesa la incertidumbre, porque si empeoran los problemas de demanda y siguen aumentando los precios podría llevar a una inflación alta persistente, lo que incluso podría provocar que los bancos centrales reaccionen antes de lo esperado, subiendo los tipos de interés y exponiendo a las economías con más deuda. Por eso la mayor dificultad ahora, exacerbada por la guerra, es controlar la inflación a la vez que se salvaguarda la recuperación, mientras se protege a los más vulnerables.

En el caso de España, la inflación crecerá un 5,3% este año, muy por encima del 3,1% de 2021. En 2023, los precios se relajarán, y aumentarán «solo» un 1,3%, opina el organismo. Son precios altos, pero se trata de una estimación muy por debajo de la que hacen otras instituciones: el Banco de España cree que los precios aumentarán este año un 7,5%, de media; la AIReF opta por un 6,2%; Funcas, por un 6,8%, y BBVA Research, por un 7%.

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