Economía

España triplica el uso del carbón durante el primer trimestre en pleno debate europeo sobre su uso

Central térmica en España

Central térmica en España

España quema carbón tres veces más de lo que lo hacía hace un año. La invasión rusa en Ucrania y la crisis energética que se ha derivado a consecuencia de la guerra ha obligado a que las centrales térmicas tengan que utilizar esta materia prima, que pretendía ser eliminada por el Gobierno por su alta polución a la atmósfera.

El uso desmesurado del carbón coincide, además, en plena revisión estratégica europea ya que la Comisión Europea, ante la emergencia energética, se ha visto obligada a tener que utilizar términos que parecían desterrados. En concreto la UE aboga por seguir utilizando las centrales térmicas o nucleares para sustituir el gas de Rusia.

En concreto, la CE presentó un nuevo plan energético para el corto plazo por inversiones de 200.000 millones de euros para suplir todas las materias primas energéticas procedentes del Kremlin. Así, el plan presentado por el Ejecutivo comunitario plantea reducir la participación de las centrales de ciclo combinado de gas en el mix energético, sustituyéndolo por energía producida a partir de carbón, que aumentaría su participación a 100 teravatios por hora (tWh), un 5% más que en la actualidad, y por energía nuclear, hasta 44 tWh.

Pero volviendo a la quema de carbón en España, nuestro sistema ya ha quemado 3.017 Gwh hasta el 19 de mayo, frente a los 1.517 Gwh que se generaron con dicha tecnología a cierre del quinto mes de 2021. Es decir, que a falta de cerrar el presente mayo se ha utilizado casi tres veces más de esta materia prima que el año anterior.

Durante todo 2021, las plantas térmicas generaron un total de 4.941 GWh a la hora mientras que en apenas cuatro meses y medio del presente año, España ya ha sacado al mercado eléctrico más de 3.000 GWh. “La crisis energética ha obligado a tener que comprar y quemar carbón porque, obviamente, hay falta de gas. A pesar de que es una de las tecnologías menos utilizadas, se ha convertido en una pieza importante”, relatan desde el sector energético.

De acuerdo a los datos ofrecidos por Red Eléctrica, las centrales térmicas generan el 3,1% de la electricidad durante el presente año, lejos de las plantas de energía renovable como la eólica (23,9%), que es la tecnología más utilizada en nuestro sistema.

Mes a mes

Los datos mensuales de quema de carbón hablan por sí solos. Si enero y febrero del presente año llegan a duplicar el consumo de esta materia prima respecto al mismo período de 2021, los meses que coinciden con la invasión en Ucrania son aún peores. Por ejemplo, en marzo de 2021 apenas se sacaron al sistema eléctrico 242 Gwh provenientes del carbón mientras que en 2022 se disparó hasta los 705 GWh.

Lo mismo ocurre en abril: el año pasado la cifra se quedó en los 270 GWh mientras que en el mismo período del presente año, primer mes completo de guerra, España utilizó 690 GWh, según datos de Red Eléctrica.

Mayo va por los mismos derroteros y a falta de 10 días de que concluya este mes, ya se ha utilizado más carbón que todo mayo de 2021, con 339GWh hasta el día 19. Las fuentes del sector avisan de que esta tónica se seguirá repitiendo durante los próximos meses ante la falta de gas que llegaba desde Rusia.

España tiene el compromiso de no crear electricidad a base de carbón antes de 2030 tras su ingreso en la Powering Past Coal Alliance (PPCA). Dicha asociación es una coalición de gobiernos, empresas y organizaciones nacionales y subnacionales que trabajan para avanzar en la transición de la generación de energía a base de carbón a una energía limpia

“Necesitamos dar pasos concretos hacia una eliminación global de la energía del carbón. España está plenamente comprometida con este objetivo.Hemos adoptado una estrategia pionera de transición justa para eliminar el carbón lo antes posible, pero al mismo tiempo para invertir en la recuperación económica en las áreas donde se cerraron las plantas de carbón. Estamos convencidos de que esta transición puede ser un catalizador para nuevas oportunidades, pero debemos prestar atención a los impactos que pueden surgir cuando la hagamos realidad”, llegó a decir la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

No obstante, y a pesar del pico de uso del carbón, tanto las empresas energéticas como el Ejecutivo de Pedro Sánchez indican a este periódico que “los objetivos” siguen encima de la mesa y no se plantea un cambio de opinión al respecto.

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