Economía

El BCE ultima la creación de un nuevo instrumento para controlar la deuda

El organismo ha decidido dirigir las reinversiones del PEPP a la deuda que está más tensionada como la de España

La presidenta del BCE, Christine Lagarde.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. EFE

El Banco Central Europeo ha anunciado que está ultimando la creación de un nuevo instrumento para evitar crisis de deuda y que aplicará flexibilidad en la reinversión de los bonos del Programa de Compras de Emergencia (PEPP). La flexibilidad supone que el organismo puede dirigir las reinversiones a la deuda que está más tensionada, es decir, que cuando el dinero invertido en deuda alemana o francesa haya vencido se destinará a comprar deuda de esos países más afectados, entre los que se encuentra España, pero también Italia o Grecia.

Estas dos decisiones son para evitar la fragmentación en la zona euro “con el fin de preservar el funcionamiento del mecanismo de transmisión de la política monetaria”. Tal y como han comunicado, esta es una condición previa para que el BCE pueda cumplir su mandado de estabilidad de precios.

El Consejo de Gobierno decidió dar un mandato a los países del Eurosistema pertinentes, junto con los servicios del BCE, para que aceleren la finalización del diseño de un nuevo instrumento antifragmentación, que se someterá a la consideración del Consejo de Gobierno. Sin embargo, no ha adelantado cómo será esa herramienta, que tiene que estar muy bien pensada porque encontrar el equilibrio entre controlar la inflación y evitar que la deuda de los países periféricos aumente es complicado.

El Consejo de Gobierno se ha comprometido en la reunión ‘ad hoc’, que ha durado varias horas, a actuar contra los riesgos de fragmentación que están resurgiendo. “La pandemia ha dejado vulnerabilidades duraderas en la economía de la zona euro”, apunta el organismo en un comunicado. Estas vulnerabilidades, explican, están contribuyendo a que la transmisión de la normalización de la política monetaria sea desigual.

Esta reunión se ha convocado de urgencia ante la escalada de las primas de riesgo y de la rentabilidad de los bonos a 10 años de los países periféricos. Tras el comunicado, las primas de riesgo han continuado con caídas. El sobre coste que debe pagar España para financiarse ha cerrado en los 123,7 puntos y la prima de riesgo italiana en los 225,3 enteros. Ambos países han ampliado las caídas después del comunicado del BCE.

Por otro lado, la rentabilidad de los bonos a 10 años de España se ha reducido ligeramente y se aleja del 3%, aunque todavía se mantiene en ese entorno (2,84%), niveles de 2014.

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