Economía

Claves del nuevo sistema de autónomos: de la previsión de ingresos a una tarifa plana más restringida

Estos son los principales puntos de la reforma que está a punto de aprobarse, según el último borrador del anteproyecto de ley que el Ministerio de Escrivá ha trasladado a las asociaciones de autónomos

Un entrenador personal durante una sesión con su cliente.

Un entrenador personal durante una sesión con su cliente. Europa Press

El nuevo sistema de cotización para los autónomos está a punto de conocerse. Y traerá novedades importantes para el colectivo: nuevas cuotas basadas en lo que gane el trabajador, el deber de presentar una previsión de ingresos, mejoras en su «paro» y una tarifa plana solo para los que menos ganen, entre otras.

Este es un resumen de los principales puntos clave de la reforma según el último borrador del anteproyecto de ley que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha trasladado a las asociaciones de autónomos, al que ha podido acceder este medio, y que modificará la ley general de la Seguridad Social de 2015. Una vez se apruebe, entrará en vigor en 2023.

La tarifa dependerá de los ingresos del autónomo

El cambio principal que establece la reforma es que a partir de ahora la cotización de los autónomos a la Seguridad Social dependerá de lo que estos ganen. Ahora, los trabajadores por cuenta propia podían elegir qué tarifa pagaban, y nueve de cada diez escogían la mínima: 294 euros. Esto suponía una gran diferencia con los trabajadores asalariados, obligados a cotizar según lo que ganen, que ahora se busca modificar.

Para ello, se tendrán en cuenta los rendimientos netos que perciban cada año estos trabajadores. Es un concepto nuevo y que ha generado debate, porque si bien está claro que la tarifa no podía depender de cuánto facture el autónomo -hay que descontar los gastos-, después fue necesario concretar qué se consideraba un gasto y qué no, para obtener ese rendimiento neto que servirá de referencia.

Pero no cotizarán según lo que ganen de forma automática. Los trabajadores podrán elegir su base de cotización en función de una previsión de sus rendimientos netos -que explicaremos más adelante-, y según la tabla de cuotas -lo mismo, más detallada a continuación- que se determinará en los presupuestos generales del Estado de cada año. Ahora mismo, el Gobierno está intentando llegar a un acuerdo con las asociaciones de autónomos fundamentalmente sobre esa tabla.

¿Quién pagará más y quién menos?

El Ministerio de Seguridad Social insiste en que con el nuevo sistema de cuotas que ha planteado, dos tercios de los autónomos pagarán lo mismo o menos que ahora, y que un tercio pagará más. Es algo que rechaza la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) -que forma parte de la patronal de empresarios CEOE-, argumentando que los trabajadores por cuenta propia no pueden pagar más porque aún no se han recuperado de la crisis.

Mientras, las otras dos asociaciones presentes en la negociación con el Gobierno -la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), ligada a UGT, y la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae), ligada a CCOO- son más favorables al planteamiento del Ejecutivo, aunque Uatae cree que deberían bajar aún más las cuotas de los que menos ganan.

La última tabla que han discutido ambas partes en la mesa de negociación es la siguiente, según ha filtrado UPTA. La definitiva podría ser algo distinta, pero, previsiblemente, lo esencial no cambiará, y será la que se aplique a lo largo de los próximos tres años (de 2023 a 2025, inclusive).

  • Menos de 670 euros al mes de beneficio: 245 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 670 y 900 euros al mes de beneficio: 260 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 900 y 1.126 euros al mes de beneficio: 270 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 1.126 y 1.300 euros al mes de beneficio: 290 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 1.300 y 1.500 euros al mes de beneficio: 294 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 1.500 y 1.700 euros al mes de beneficio: 294 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 1.700 y 1.850 euros al mes de beneficio: 370 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 1.850 y 2.030 euros al mes de beneficio: 400 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 2.030 y 2.330 euros al mes de beneficio: 440 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 2.330 y 2.760 euros al mes de beneficio: 460 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 2.760 y 3.190 euros al mes de beneficio: 480 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 3.190 y 3.620 euros al mes de beneficio: 500 euros mensuales de tarifa.
  • Entre 3.620 y 4.050 euros al mes de beneficio: 520 euros mensuales de tarifa.
  • Más de 4.050 euros al mes de beneficio: 565 euros mensuales de tarifa.

Será necesario realizar una previsión de ingresos

Otra de las principales novedades es que ahora los autónomos tendrán que presentar una previsión de sus rendimientos netos, es decir, de cuánto van a ganar a lo largo del año, descontando los gastos. En base a esa declaración de los rendimientos netos que prevean obtener se fijará cuánto pagarán de cuota cada mes.

Ese cálculo aproximado podrá modificarse a lo largo de todo el año -hasta una vez cada dos meses- para ajustar correctamente la previsión de ingresos. Después, la Agencia Tributaria cotejará los rendimientos anuales que los autónomos le han comunicado con la cuota que ha pagado y si esta última fuese inferior a lo establecido en la ley, deberán ingresar la diferencia en un mes desde que se les notifique. Si es al revés, la Tesorería General de la Seguridad Social les devolverá la diferencia.

¿Cómo elegirán la base de cotización de cara a 2023, el primer año en que funcionará el nuevo sistema? Lo especifica el real decreto: «Durante el año 2023 (…) los trabajadores autónomos cotizarán por la base de cotización de las previstas en la escala establecida en dicho apartado que más se aproxime, por exceso o por defecto, a aquella por la que viniesen cotizando en diciembre de 2022». Cuando termine este año de transición, deberán cotizar por lo que ganen, según lo que declaren fiscalmente.

La tarifa plana aumentará a 70 euros y será solo para quienes ganen menos que el SMI

Podrán disponer de la tarifa plana, u cuota reducida de 70 euros -porque será algo superior a la actual, de 60 euros- aquellos autónomos que comiencen su actividad después de que termine este año y siempre y cuando no hayan estado dados de alta en los dos años anteriores. Con un importante requisito: solo se podrán beneficiar aquellos que prevean ganar por debajo del salario mínimo.

La nueva tarifa plana, sin embargo, en principio no entrará en vigor en su totalidad en enero de 2023 -como sí sucederá con el conjunto del nuevo sistema-, sino que lo hará solo para los nuevos autónomos. Es decir, que todos aquellos que antes de enero ya se estuviesen beneficiando de pagar solo 60 euros mensuales de cuota de autónomos, seguirán abonando esa cantidad hasta que se les agote el periodo máximo conforme establece el sistema vigente en la actualidad, tal y como se desprende del borrador de la ley que Seguridad Social ha enviado a los negociadores.

Actualmente pueden beneficiarse de la tarifa plana durante 12 meses los nuevos autónomos, o aquellos que dejaron de serlo hace más de dos. Después, el autónomo paga el 50% de la cuota mínima durante el primer semestre del segundo año y el 70% durante el segundo semestre, que se mantendrían.

Mejoras en el «paro» del autónomo

La prestación por cese de actividad o, informalmente, el paro del autónomo existe desde hace 11 años, pero era complicado acceder a él puesto que exigía llevar varios años encadenando pérdidas o estar en concurso de acreedores. Ahora, se flexibiliza.

Según el borrador ya citado, los autónomos que tengan establecimientos abiertos al públicos podrán acceder a esta prestación bien cerrando o estando en concurso de acreedores; o habiendo reducido un 75% la jornada de sus trabajadores o habiendo suspendido temporalmente sus contratos; o acreditando pérdidas superiores al 10% durante un año completo. Para los que no tengan asalariados, deberán acreditar deudas durante dos trimestres que supongan una reducción del 75% de sus ingresos.

También hay otro cese de actividad, por fuerza mayor, que se divide en dos tipos: el definitivo y el temporal. Se entiende que existe un motivo de fuerza mayor cuando se interrumpa la actividad de un sector completo, se declare una emergencia pública y los ingresos caigan un 75% y los ingresos del autónomo no lleguen al salario mínimo.

Por otro lado, hay otra nueva prestación para la sostenibilidad de la actividad de los autónomos de un sector afectado por el Mecanismo RED (los nuevos ERTE), que tendrá que activar el consejo de ministros. Esta dará derecho a percibir una prestación del 70% de la base del autónomo.

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