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Indra encarga el estudio de una posible salida a bolsa de su división de Defensa

El incremento de los presupuestos de los gobiernos europeos en armamento abre la puerta a la empresa

Sede de la compañía de tecnología y defensa Indra en Alcobendas

EP

Indra apostará decididamente en la división de Defensa, una vez que los diferentes estados de la Unión Europea van a incrementar de manera considerable las partidas a sus ejércitos ante la amenaza de Vladimir Putin.

Según explican fuentes financieras, la compañía ha encargado diversos proyectos a bancos de inversión y consultoras la viabilidad de segregar el negocio de Defensa para, más tarde, sacarlo a bolsa. Esta estrategia coincide, además, con la reestructuración en el consejo de administración, después de que se marcharan varios consejeros independientes por desavenencias con el rumbo que había tomado Indra y con la llegada de inversores como Amber Capital, máximo accionista del Grupo Prisa.

No obstante, tal y como reconocen fuentes conocedoras a la operación, Indra aún no se ha marcado una fecha límite para acometer dicha operación,que marcaría un antes y un después en el futuro de la empresa.

Cabe recordar que el grupo tecnológico, de consultoría y de defensa Indra registró un beneficio de 66 millones de euros en el primer semestre, un 20% más que en el mismo periodo del pasado ejercicio.

Tras el estallido de la guerra de Ucrania, el Gobierno decidió reforzar su peso en Indra, una empresa considerada estratégica, y elevó su participación accionarial al 28%. Indra coordina en España el FCAS, el mayor programa europeo de defensa, y el Ejecutivo quiere que lidere un proceso de concentración empresarial en el sector de defensa. Durante el inicio de la invasión, la sociedad batió todos los registros y disparó un 38% su facturación en la división dedicada a los servicios militares.

Fuentes del sector subrayan que la división de la empresa y la posterior salida a bolsa “tendría sentido para el plan estratégico de Indra” y “daría valor” a la sociedad, una vez que los inversores han puesto en el radar a las compañías especializadas en defensa.

En la actualidad, Indra tiene un valor en bolsa de unos 1.450 millones de euros y el precio de sus acciones ronda los 8,24 euros a cierre de mercado de este lunes. La cotización ha sufrido la crisis de reputación que ha soportado la empresa después de la marcha de los consejeros independientes.

Marc Murtra no descarta segregar la empresa

En este sentido, el presidente de Indra, Marc Murtra, no descartó la segregación de la división tecnológica del grupo español, Minsait, y admite que se trata de una opción que la multinacional española analiza. “Es una decisión que siempre está en la mesa y la vamos a tener en cuenta para saber qué es lo mejor”, dijo la pasada semana.

Con todo, y a pesar de que Indra analiza sacar a bolsa el área de Defensa, la compañía insiste en la vital importancia que tiene su negocio tecnológico. El propio Murta dijo que el objetivo de Indra es “aumentar los márgenes de la filial centrándose en negocios que aportan mayor valor y con mayor dificultad técnica”, destacando sectores como la ciberseguridad, Internet de las Cosas o los pagos digitales en nuevas plataformas.

Nuevos consejeros

Este lunes, Indra aprobó la llegada de seis nuevos consejeros independientes. Virginia Arce, Olga San Jacinto, Felipe Fernández, Coloma Armero, Axel Arendt y Belén Amatriain se sentarán en el consejo de administración de la compañía tras recibir el beneplácito de los principales inversores de la compañía.

Con estos nombramientos, Indra entiende que se da “por cerrada” la crisis reputacional que ha tenido que soportar estos últimos meses y Marc Murtra y los principales directivos entienden que “es hora de seguir la hoja de ruta establecida para cosechar éxitos” para la empresa.

La elección, que estaba fijada para octubre y que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había puesto sus ojos para garantizar la independencia en el consejo de administración, se ha basado en la elección de perfiles técnicos, tecnológicos y, sobre todo, de profesionales del mundo privado.

Fuentes cercanas a la compañía indican que esta “era la mejor solución para no crear suspicacias” tras los últimos acontecimientos en los que el Gobierno ha ido progresivamente ganando peso en Indra y ha recurrido a Amber Capital para amarrar el control y las decisiones.

La sociedad capitaneada por Joseph Oughourlian roza ya el 10% del capital social de la tecnológica. Los planes del fondo de inversión es que llegue a ese porcentaje para que, entre otras cosas, pueda solicitar un nuevo sillón en el consejo de administración. La alianza entre Amber y Sepi, que tiene casi el 28% del accionariado, supone casi tener el control absoluto de Indra, con el apoyo del 5% de Sapa.

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