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Las grandes cadenas de supermercados, abocadas a pagar más por la leche

Vacas lecheras pastan en la granja Lacturale.

Vacas lecheras pastan en la granja Lacturale. Iñaki Berasaluce / Europa Press

Han tardado en hacerlo, pero las grandes cadenas de supermercados han terminado subiendo el precio de sus leches de marca propia. Desde hace algunos meses, las empresas de distribución están haciendo crecer al alza el precio de venta al público de los briks. Ganaderos e industriales siempre han acusado a las grandes superficies de usar la leche como un producto reclamo para atraer a mayor número de clientes a sus establecimientos.

Pero el fuerte alza de costes que sufren los productores y las olas de calor que merman la productividad de las vacas han tensionado la cadena de valor de un sector profundamente complejo, con tiras y aflojas constantes entre las partes, y que ahora ve con preocupación el cierre progresivo de explotaciones.

«En estas circunstancias excepcionales, las condiciones de acceso a la leche dependerán de aquel que remunere a la cadena. Si no, se va a quedar sin leche porque tiene destinos alternativos como la leche en polvo, la mantequilla o los quesos», señalan desde la industria.

Con datos del mes de agosto, el precio de la leche cruda se situaba en 46,21 €/100 kg (datos Infolac). Según recoge el último informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la cifra es un 40,8% superior al precio del mismo mes del año pasado y un 2,8% mayor con respecto a julio.

Los ganaderos han denunciado que los eslabones superiores de la cadena no les pagaban lo suficiente para cubrir sus costes de producción. Pero ahora la situación se ha puesto tan cuesta arriba y la distribución ha comenzado a reaccionar subiendo los precios en el lineal.

Y si se mantiene la tendencia al alza en los contratos que se firmen para los próximos meses, podrían verse abocadas a seguir elevando los céntimos que cobran por cada litro al cliente final. En marzo se pagaba 0,383 euros por litro de leche cruda, mientras que según datos de agosto, se abona 0,476 euros.

«El primero que se queda sin leche, si no reacciona, es aquel que no remunera esa leche indirectamente a quien tiene que comprar, que es al industrial. Ahora han tenido que rectificar», añaden fuentes de la industria. En la última semana, Mercadona ha reconocido tener problemas de suministro con uno de los varios proveedores con los que trabaja. Sin embargo, desde la distribución trasladan un mensaje de tranquilidad y consideran que no va a haber en el corto o medio plazo ningún riesgo de desabastecimiento.

Eso sí, dentro de la industria «ahora hay una lucha por la leche enorme». «Se quitan la leche unos a otros de tres en tres meses», explican fuentes conocedoras de la situación. Ante la falta de liquidez, algunos ganaderos han optado por sacrificar las vacas más mayores o menos productivas, pues les salía más rentable venderlas en el mercado de la carne. Según recoge el último ‘Panel de situación sector lácteo’, censo de hembras mayores de 24 meses ha caído un 3,7% interanual, pasando de 823.762 cabezas en 2021 a 793.278 en septiembre de este año.

A la pequeña reducción de la cabaña se ha unido una larga ola de calor que también merma el rendimiento de los animales durante algunos meses. Así que la producción parece haber retrocedido en un pequeño porcentaje. En agosto se han declarado 602.011 toneladas de leche, lo que supone un
descenso del 3,9 % en relación con lo alcanzado el mismo mes del año
anterior. Las entregas acumuladas entre enero y agosto alcanzan las 4.984.789 toneladas, lo que supone un descenso del 1,7%, según los datos del Ministerio.

«Todo el mundo quiere tener robusta su cadena de suministro con sus clientes por si hay algún problema», añaden. En estos momentos, eso sí, el censo de novillas (8-24 meses) también ha crecido un 1% respecto al año anterior, con un total de 278.832.

«Los ganaderos están cerrando los contratos a tres meses y cuando finalizan, ya tienen otro cliente en la puerta que les va a pagar más», resume Gaspar Anabitarte, responsable del sector lácteo de COAG. Pero para que la leche cruda no se fugue a otros productos cuyas cotizaciones también están subiendo, todo apunta a una subida de precios en origen para evitar una mayor destrucción en el tejido productivo.

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