Economía

La inflación sube un 7,3% en octubre mientras los alimentos se disparan más de un 15%

Los precios de la luz y el gas relajan su avance, la tasa más baja desde enero, pero la inflación subyacente se sitúa en el 6,3%

El encargado de un supermercado en La Canonja, Tarragona, durante un simulacro.

El encargado de un supermercado en La Canonja, Tarragona, durante un simulacro. Laia Solanellas / Europa Press

Por tercer mes consecutivo, los precios han subido menos de lo que lo hicieron el mes anterior. El dato del IPC correspondiente a octubre, que el Instituto Nacional de Estadística (INE) adelantó el pasado día 28 y ha confirmado este martes, corrobora que la inflación se ha relajado hasta el 7,3%.

La cesta de la compra es un 7,3% más cara que hace un año. Es su nivel más bajo desde el mes de enero, cuando no había estallado la guerra de Ucrania. En septiembre, el índice de precios al consumo (IPC) avanzó un 8,9% con respecto al mismo mes del año anterior, y en julio, mes en que alcanzó su pico, lo hizo un 10,8%. Según cálculos del Banco de España, sin las medidas del Gobierno para contener la inflación, ese mes habría ascendido hasta el 13,8%.

La caída de la inflación se debe a que la electricidad y, en menor medida, el gas tiraron a la baja de los precios. Gracias a su moderación, porque ambos han aumentado de precio un 1,2% frente al 54% que aumentaron el agosto, el gasto en vivienda resultó más barato para los españoles, y también el vestido y el calzado. Del lado contrario, los alimentos y las bebidas sin alcohol son más caros que el mes pasado, escalando un 15,4%. Es su tasa más alta desde que existen datos, en 1994. Especialmente han subido de precio las legumbres y las hortalizas, la leche, el queso y los huevos y la carne.

Por su parte, la tasa de inflación subyacente, aquella que no tiene en cuenta los precios de los alimentos no elaborados ni de los productos energéticos, se mantiene en el 6,2%. Es el mismo nivel que marcó en septiembre, ya tan solo a 1,1 puntos por debajo del IPC general. El contagio del incremento del IPC a la tasa de la subyacente demuestra que el ascenso de los precios ya no se limita a la energía ni tampoco a los alimentos -los elementos más volátiles-, sino que se está contagiando con fuerza al resto de productos de la cesta de la compra.

En tasa mensual de octubre con respecto a septiembre, los precios han subido un 0,3%, después de caer el mes pasado (-0,7%) por la fuerte diferencia de septiembre respecto a julio, cuando se registró un aumento no visto en casi 40 años (+10,8%). Sin tener en cuenta el precio de los alimentos no elaborados ni de la energía -inflación subyacente-, se han incrementado un 1%, su subida más alta desde mayo (+0,7%).

El alza de los precios redunda en una mayor pérdida de poder adquisitivo para aquellos trabajadores que no se estén beneficiando de aumentos salariales en línea con la inflación, la mayoría de ellos. Según las estadísticas de convenios del Ministerio de Trabajo, los salarios sujetos a convenio han registrado subidas de un 2,6% en lo que va de año. De continuar así, los salarios terminarán el año con incrementos seis puntos porcentuales por debajo de la tasa de inflación, que este 2022 se prevé que alcance una media del 8,5%.

«España crece, crea empleo y reduce la inflación», opinan desde el Ministerio de Asuntos Económicos que dirige Nadia Calviño, donde también destacan que es el segundo país con menor inflación de la Unión Europea, solo por detrás de Francia. «El plan del Gobierno para moderar la inflación funciona. Se está doblegando la curva de precios», han asegurado, sobre todo, gracias «a medidas como el mecanismo ibérico, la bonificación del transporte público o la rebaja de impuestos en la factura del gas y de la luz, así como la bajada de los precios de la energía en los mercados internacionales».

Por su parte, los empresarios representados en la CEOE han advertido de que la guerra en Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia «pueden seguir condicionando la evolución de los precios de algunas materias primas», como el gas, petróleo, cereales o aceites, que a su vez repercuten sobre la composición del precio de otros muchos productos. Por eso, ha pedido evitar que los aumentos de los precios y salarios «se retroalimenten entre sí» para no entrar en un bucle sin fin de inflación.

En comparación con Europa -IPC armonizado-, los precios en España han de octubre han subido un 7,3%, lo mismo que en la tasa general. Mientras, en la zona euro esta tasa se ha situado en el 10,7%. En el conjunto de países comunitarios que comparten moneda, los precios no se han relajado, superando su tasa de incremento mes tras mes desde el pasado abril.

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