Economía

Los sindicatos se abren a subidas salariales inferiores al IPC

CCOO sugiere ligar los incrementos de sueldos a los beneficios de las empresas según el sector | UGT lo ve con buenos ojos, pero no renunciará a las cláusulas de revisión

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, a su llegada a un congreso en Madrid.

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, a su llegada a un congreso en Madrid. Ricardo Rubio / Europa Press

Los sindicatos CCOO y UGT y los empresarios de CEOE y Cepyme deberían haber cerrado este año un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), una hoja de ruta que las organizaciones sindicales y empresariales firman cada cuatro años y que sirve como recomendación a seguir por los negociadores de convenios colectivos. En el documento, entre otros, se incluiría una orientación de subida salarial para los próximos años, pero está resultando especialmente difícil de conseguirlo en este ejercicio de inflación disparada.

Así, y a pesar de que el anterior AENC está caducado desde 2021, los agentes sociales rompieron la negociación en mayo, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo. Los representantes de los trabajadores pedían a los sindicatos garantizar la recuperación de todo el poder adquisitivo perdido a causa de la inflación, ya fuese firmando aumentos salariales en línea con la subida del IPC (8,5% de media este año) o incluyendo cláusulas de garantía salarial que estableciesen cómo y cuándo se va a recuperar ese poder adquisitivo.

La cláusula de revisión salarial clásica es la que solicitaron en un principio, la que implica que recuperar cada diciembre la diferencia entre la subida de sueldo registrada en el convenio y la inflación. Por ejemplo, si en el convenio colectivo de un sector se ha pactado un incremento salarial del 3,5% para este año, pero se ha incluido esta cláusula, este diciembre se calcularía la diferencia entre ese porcentaje y el incremento de los precios anual (8,5%, previsiblemente) y se abonaría la diferencia a los trabajadores.

Otras fórmulas consistirían en recuperar la diferencia más adelante, en enero y de cara a las siguientes nóminas -en lugar de con efectos retroactivos-, o hacerlo al cabo de un periodo previamente fijado en convenio, por ejemplo de varios años. Pero en todos los casos los sindicatos mantenían que era imprescindible incrementar los sueldos tanto como los precios. Y los empresarios rechazaban de plano esta posibilidad, argumentando que este año las compañías se encuentran en una situación especialmente delicada y que ese incremento de salarios podría provocar más inflación.

Pero ahora, y por primera vez, los sindicatos están valorando públicamente la posibilidad de no ligar los salarios a la inflación, o no del todo. No se trata de una propuesta en firme para la patronal, ni que se haya planteado en los encuentros y llamadas que están manteniendo ambas partes, sino de un cambio de postura al aire, una idea a explorar. En el marco de un desayuno informativo organizado por el Nueva Economía Fórum, el secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo, explicó este miércoles que podrían ligarse los sueldos a los beneficios de las empresas.

«Que parte de la recuperación se ligue a la marcha de los sectores»

«La fórmula que estamos planteando los sindicatos no es una indexación automática y necesariamente en el día de hoy. En los planteamientos que hemos hecho a CEOE y Cepyme les hemos planteado subidas salariales razonables al inicio de cada uno de los años de vigencia del acuerdo de convenios colectivos, y compromisos de recuperación del poder adquisitivo de los salarios que pueden tener diversas fórmulas en función de los diferentes convenios colectivos: recuperación al final de cada año, al final del ciclo en que negociemos el AENC, en base a la evolución de los precios y de otras variables que hoy en día se pueden hacer», expuso.

Vamos a ir a Marta, ¿y no podemos determinar si es verdad que hay márgenes para subir los salarios?

unai sordo, ccoo

«Estamos por la labor de pedir colaboración al Gobierno y a los datos que existen para poder determinar la evolución económica de cada uno de los sectores en los que vamos a enfrentar la negociación colectiva, y podemos llegar a fórmulas flexibles en las que una parte de la recuperación se ligue a la evolución de los precios y otra parte se ligue a la marcha de los sectores, pero con datos objetivos. Ayer, no sé qué de la fusión del átomo, y vamos a ir a Marte, ¿y resulta que no vamos a poder analizar los datos duros de evolución de los sectores económicos para determinar si es verdad que hay márgenes para poder subir los salarios o no? Lo que no podemos es firmar un acuerdo donde la devaluación de los salarios sea norma y la declaración de beneficios sea una declaración de intenciones», amplió.

«Pero a fórmulas flexibles que no pueden perder de vista la evolución de los precios pero que pueden meter más variables en la ecuación y pactar en cada convenio la recuperación del poder adquisitivo que se está perdiendo, nosotros y la UGT estamos dispuestos, somos flexibles y sabemos que la realidad de cada empresa y cada sector es terriblemente distinta. Ahora, sancionar desde un acuerdo general una pérdida intensa de poder adquisitivo en España no lo vamos a hacer».

UGT: es una opción razonable, pero con cláusulas de revisión

Por parte de UGT, su secretario confederal, Fernando Luján, ve con buenos ojos esta propuesta, aunque matiza que no se trata de un planteamiento formal que se haya llevado a la mesa de negociación, sino una manera de transmitir que los sindicatos pueden «ser imaginativos» a la hora de proponer fórmulas alternativas a los empresarios. Desde su punto de vista, una opción sería plantear que el 50% de la subida salarial estuviese ligada al IPC, y que el 50% restante se vinculase a los resultados de las empresas, ha explicado en conversación con El Independiente.

«En este caso, cabría la posibilidad de que en los sectores donde la evolución no ha sido favorable los salarios no suban tanto, pero entonces exigiríamos también lo contrario: sumar hacia arriba en aquellos sectores donde vaya bien. Si las empresas han ganado un 25% más, no es de recibo decir a los trabajadores que si a las empresas les va mal ellos pierden, pero si les va bien ellos no ganan», remarca. Aun así, insiste en que las cláusulas de revisión salarial «son innegociables», ya sean de uno u otro tipo, tengan efectos retroactivos o de actualización, y vayan ligadas al IPC o a los resultados de las empresas.

Además, ha vuelto a pedir a los empresarios que abran la mesa de negociación «lo antes posible»: «CEOE y Cepyme llevan demasiado tiempo ausentes, primero con sus elecciones [para elegir a su nuevo presidente, en noviembre], después, con la renovación de su Comité Ejecutivo…», ha lamentado. También ha recordado que la firma del AENC es muy importante sobre todo para los sectores que están menos sindicalizados, ya que tienen menos fuerza a la hora de exigir por su lado incrementos salariales y otras mejoras.

Te puede interesar

Comentar ()