La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha advertido este jueves de que el Gobierno que se forme tras las elecciones generales de 2027 tendrá que aprobar nuevas medidas fiscales para cumplir con los compromisos adquiridos con Bruselas. Aunque España todavía dispone de margen gracias a la flexibilidad incorporada en las nuevas reglas fiscales europeas y a la activación de la cláusula de escape por el aumento del gasto en defensa, la institución considera que este colchón se agotará a partir de 2027.

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Así lo ha explicado la presidenta de la AIReF, Inés Olóndriz, durante su intervención en los cursos de verano organizados por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Según ha indicado, las previsiones de su organismo apuntan a que el crecimiento del gasto primario neto alcanzará un promedio del 5% entre 2025 y 2028, frente al 3,4% comprometido por España en su Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP) remitido a la Comisión Europea.

Olóndriz ha explicado que las nuevas reglas fiscales permiten cierto margen de desviación mediante una "cuenta de control acumulada". En un primer momento, las previsiones de la AIReF situaban esta desviación en siete décimas del PIB, por encima del límite permitido en 2026. Sin embargo, la activación de la cláusula de escape por el incremento del gasto en defensa ha reducido esta desviación hasta el 0,4% del PIB en 2026, todavía dentro del margen autorizado por Bruselas.

No obstante, la presidenta de la AIReF ha señalado durante su intervención que esta situación cambiará en los próximos años: "Las previsiones que tenemos para 2027 y 2028 son que, incluso con la activación de la cláusula de escape, se incumplirá la cuenta de control acumulada y, por lo tanto, será necesario aprobar medidas que permitan situar la senda dentro de los compromisos con la Unión Europea". Es decir, el Gobierno que se conforme en 2027 heredará un margen fiscal agotado y tendrá que adoptar medidas de consolidación para reconducir la senda comprometida con Bruselas: ya sea mediante una reducción del gasto o un aumento de los ingresos.

¿Qué es la cuenta de control acumulada?

Las nuevas reglas fiscales europeas no supervisan únicamente el déficit público anual, sino también la evolución del denominado gasto primario neto, una variable que mide el crecimiento del gasto público descontando factores extraordinarios y determinadas partidas que no dependen directamente de la actuación del Gobierno. Para evitar que un pequeño incumplimiento puntual obligue automáticamente a aplicar ajustes, Bruselas creó una "cuenta de control" que permite acumular desviaciones limitadas durante varios ejercicios. Sin embargo, cuando este margen se agota, los Estados miembros deben adoptar medidas adicionales para reconducir la senda de gasto y volver a situarse dentro de los objetivos pactados con la Comisión Europea.

Cumplir la regla de pensiones "no es suficiente"

Asimismo, Olóndriz también ha cuestionado que el cumplimiento de la denominada regla de gasto en pensiones sea suficiente para garantizar la sostenibilidad del sistema. La última evaluación de la AIReF al respecto, presentada hace un mes, concluía que España cumple actualmente el límite fijado por la normativa europea, ya que el gasto neto en pensiones se sitúa en el 13% del PIB, por debajo del umbral del 13,3%. Sin embargo, la presidenta ha insistido en que "eso no es suficiente para garantizar la sostenibilidad del conjunto del sistema público".

El envejecimiento de la población incrementará simultáneamente el gasto en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración, por lo que ha defendido que sería necesario integrar esta regla dentro de una estrategia fiscal de medio plazo que abarque el conjunto de las administraciones públicas. "La sostenibilidad no se puede analizar de manera fragmentada".

La deuda volverá a superar el 120% del PIB

Y es precisamente esta visión de conjunto la que alerta a la AIReF. Aunque el organismo prevé que el déficit permanezca por debajo del 3% durante los próximos años y que la deuda pública continúe reduciéndose hasta situarse en torno al 95% del PIB en 2030, calcula que esta tendencia será únicamente temporal. A partir de mediados de la próxima década, el envejecimiento de la población, el aumento de otras partidas estructurales de gasto como la defensa y el mayor coste de los intereses de la deuda volverán a empujar el endeudamiento al alza.

"A políticas constantes, es decir, sin introducir nuevas medidas, el déficit en 2050 podría alcanzar el 6,6% del PIB y, por lo tanto, la deuda situarse por encima del 100%. Estamos en el entorno del 123%", ha advertido la presidenta de la AIReF. Por ello, ha insistido en que "la cuestión no es únicamente que se cumplan unas reglas fiscales ahora", sino que España necesita "diseñar una estrategia fiscal de medio plazo" que permita mantener una trayectoria descendente de la deuda y garantizar la sostenibilidad del Estado del bienestar.