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La decisión de Fainé en la OPA a Naturgy pone en vilo al Gobierno por el acceso del gas argelino

Pedro Sánchez considera que Naturgy es una empresa estratégica para el suministro de la materia prima a la geografía española

Sede de Naturgy en Madrid

Europa Press

Naturgy no quiere pronunciarse acerca de la posibilidad de que IFM irrumpa en el accionariado de la compañía. Este jueves, durante la presentación de resultados en los que la empresa arrojó pérdidas de más de 400 millones por el ajuste de activos en España y Argentina, su junta directiva aseguró que no va a dar explicaciones sobre la oferta lanzada por el fondo de inversión hasta que “lo considere oportuno” y, en cualquier caso “cuando sea legalmente preceptivo”.

En este sentido, Naturgy explicó que «conoció el 26 de enero de 2020, a través del comunicado enviado a la CNMV por IFM, los términos y condiciones de la oferta voluntaria y no solicitada realizada sobre un 22,689% del capital social». Así, con la energética aguardando movimientos sobre qué ocurrirá en su accionariado, la pelota está en el tejado del Gobierno y también de Criteria Caixa, que no ve con malos ojos desinvertir en la compañía y así recoger beneficios. 

Como se ha venido contando en este periódico, el Gobierno tiene que dar luz verde a la operación tras el blindaje que aprobó la Comisión Europea para evitar que fondos extracomunitarios puedan controlar empresas de sectores clave tras la devaluación de las compañías en bolsa por la pandemia. Pero el Ejecutivo de Pedro Sánchez no está del todo convencido de ello y existen importantes voces en Moncloa que se niegan en rotundo.

Una de las principales razones por las que el equipo de Pedro Sánchez entiende que Naturgy no puede acabar en manos de tres fondos de inversión extranjeros es la gran importancia que tiene para el suministro de gas a España.

La compañía dirigida por Francisco Reynés controla una de las infraestructuras clave para “calentar España”. El año pasado, Naturgy cerró la compra del 34% de Medgaz, el gasoducto que une Argelia con la Península, a Mubadala por un importe de unos 445 millones de euros, con lo que pasó a ser propiedad exclusiva de la energética, con una participación del 49%, y de Sonatrach (51%).

Dependiente del gas africano

España es dependiente de la materia prima procedente de África ya que, según estimaciones del sector, el 40% del consumo de gas en nuestro territorio pasa por el gasoducto que une los dos continentes. 

Este factor lo tiene muy en cuenta el Gobierno ya que entiende que los fondos de inversión podrían elevar la presión para obtener más beneficios en dicha infraestructura. Además, teme que la nueva unión entre fondos pueda poner en aprietos el suministro de gas para todo el país en caso de que el retorno no sea el esperado en determinados momentos de estrés del mercado.

Una situación que conllevaría episodios similares a los vividos en este mes de enero cuando el precio del gas se disparó por problemas en el suministro desde Argelia y varios buques que transportaban gas licuado cambiaron de rumbo hacia Asia porque ofrecían mejor precio, en pleno pico de demanda de esta materia prima, incrementado el precio de la generación de luz. Cabe recordar, en este sentido, que el Gobierno se ha puesto como objetivo reducir un 11% el recibo en 2025 por lo que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no desea un escenario como el narrado.

El papel de Fainé y Reynés

Es aquí donde el Gobierno aguarda con expectación la decisión de Isidre Fainé, presidente de Criteria Caixa. El brazo inversor de La Caixa aún no se ha pronunciado sobre la posibilidad de acudir a la OPA de IFM. Pero fuentes del sector narran que en los despachos del banquero no se descarta aceptar la oferta del fondo de inversión. O al menos, reducir su participación. Esta segunda opción sería un mal menor para el Ejecutivo ya que Sánchez y su equipo consideran fundamental el papel del empresario español dentro de Naturgy.

Las diversas fuentes consultadas explican que el presidente del Gobierno considera a Fainé y a Reynés “hombres de Estado” y reconocen el papel que han desempeñado en momentos difíciles en materia de energía, cuando ambos empresarios desbloquearon con los diferentes gobiernos africanos situaciones complejas para garatinzar el suministro de gas para España. 

No obstante, el Gobierno también maneja varias alternativas en caso de que Criteria Caixa decida desinvertir en la energética. Según ha podido saber El Independiente, el Ejecutivo podría incluir diversas cláusulas para que se acepte la OPA de IFM, como la de imponer una acción de oro. Una maniobra que permite a su poseedor vencer a todas las demás acciones y accionistas en una votación bajo ciertas circunstancias.

Es decir, Pedro Sánchez se aseguraría una butaca en el consejo de administración a través de una figura relevante a nivel empresarial. De hecho, las fuentes consultadas no descartan que sea el propio Isidre Fainé si finalmente decide retroceder posiciones dentro de Naturgy.

Un bonus suculento

Lejos del ruido accionarial, en los despachos de Naturgy, y a pesar de que de puertas hacia afuera se guarde silencio, importantes directivos ven en la entrada de IFM una buena oportunidad de negocio.

Fuentes próximas a la compañía explican que hay voces dentro del consejo de administración que desean que el fondo de inversión irrumpa en Naturgy puesto que la operación ofrecerá una inyección financiera necesaria para acometer nuevas inversiones en su paso hacia la transición a energías renovables que se ha propuesto la energética.

Por otra parte, a las altas esferas no se les escapa el posible desembolso de los bonus millonarios que recibiría el consejo de administración y altos directivos si IFM lograr entrar al accionariado de una empresa de tremenda relevancia para sector energético español.

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