Economía | Empresas

La CNMC advierte de que el hachazo de los 7.000 millones a las eléctricas no bajará el precio de la luz

El regulador considera que la retribución recore tendrá un impacto en el precio final de los consumidores

La presidenta de la CNMC, Cani Fernández.

La presidenta de la CNMC, Cani Fernández Cuatrocases

Mientras termina de perfilarse el anteproyecto de ley del el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE), la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha elaborado un informe en el que valora todas las posibles consecuencias que podrá conllevar de aquí a tres años. 

El fondo, que se crea para que las energéticas paguen cerca de 7.000 millones de euros que hasta ahora pagan los clientes para costear la generación y residuos de la electricidad (recore), ha creado división dentro del sector. De hecho, Naturgy abandonó la patronal de las eléctricas y ahora es la CNMC la que cuestiona la estructura del propio fondo.

En concreto, el supervisor recalca que la modificación del mecanismo de financiación, que pasarán a pagarlo las empresas y no los clientes, puede tener un impacto final en los consumidores energéticos en lugar de las comercializadoras y “trasladen el coste o una parte del mismo al precio final que paga el cliente”. Además, asevera que el impacto de la aportación al Fondo por parte del consumidor es “inmediato”.

En este sentido, la propia CNMC, que ya reprendió a las empresas del sector por encarecer las facturas, recalca que el impacto final de los fondos dependerá, en definitiva, de cómo trasladen los comercializadores el coste de las aportaciones al propio fondo a los precios finales de los consumidores y de la estructura de la factura eléctrica de los consumidores.

El organismo dirigido por Cani Fernández recuerda, en este aspecto, que la cantidad de dinero que pagan los clientes, una vez deducidos los ingresos externos a peajes y cargos, representa, aproximadamente, “el 50% de los costes asignados a los cargos”.

No obstante, la CNMC sí hace referencia al porcentaje que los españoles se ahorrarán al no tener que pagar los costes del recore. Según este cálculo, en 2025 la factura eléctrica de los consumidores medios conectados en baja tensión se reducirá entre el 9% y el 11% (entre 11 €/MWh y 17 €/MWh). Asimismo, la factura eléctrica de los consumidores electrointensivos se reducirá entre el 2% y el 5% a (entre 1 €/ MWh y 7 €/MWh) dependiendo del nivel de tensión al que estén conectados. 

Un modelo más justo

A pesar de los problemas planteados anteriormente, el supervisor arguye que el fondo debe ser costeado por las grandes compañías puesto que proporciona una señal de precio de energía más adecuada que la del modelo vigente y garantiza la sostenibilidad del sistema eléctrico. 

A su vez, concreta que como el sector eléctrico va a ser receptor de un elevado volumen de inversiones, así como de ayudas europeas que se destinarán a proyectos de descarbonización, se hace necesario establecer un sistema de financiación que proporcione una señal de certidumbre a los inversores sobre la sostenibilidad económica-financiera del sistema eléctrico. 

Además, la CNMC pone en duda dicha distribución y prefiere un un sistema más justo, aplicando el principio de a mayor contaminación más coste, en clara defensa de la utilización de las renovables y de la descarbonización.

Comentar ()