Economía | Finanzas

Botín reclama un "esfuerzo común" de empresas y gobiernos para salir de la crisis

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Ana Botín, presidenta de Santander, y José Antonio Álvarez, consejero delegado del banco durante la junta de accionistas.

Ana Botín, presidenta de Santander, ha reclamado este martes que se lleve a cabo un «esfuerzo común» entre empresas, ciudadanos y gobiernos para poder dejar atrás la crisis económica que ha traído el Covid-19 y ha destacado que «nadie por sí solo puede acabar con esta crisis».

«Para salir reforzados de la crisis, es necesario trabajar juntos, gobierno y empresas, y fomentar un crecimiento inclusivo y sostenible en todo el mundo», ha apuntado durante su discurso pronunciado en la junta de accionistas que Santander celebra este martes en la sede operativa del banco, en Boadilla del Monte (Madrid).

En este sentido, ha destacado el papel de la banca como «parte de la solución» y ha reclamado que las entidades financieras deberían «movilizar los recursos necesarios para poner al país en marcha cuanto antes».

En relación con los fondos llegados de la Unión Europea, que ascienden a unos 140.000 millones de euros, ha defendido que los bancos deberían «canalizar las ayudas hacia los proyectos con potencial multiplicador y contribuir a configurar un modelo productivo digital y sostenible», como se lleva reclamando desde el sector durante las últimas semanas.

Recuperación

La presidenta de Santander ha sacado pecho de la recuperación de la actividad comercial del banco durante el último trimestre. Así, ha explicado que los préstamos crecieron al 5% interanual en términos constantes, especialmente en Sudamérica y Norteamérica, con crecimientos del 17% y 6%, respectivamente.

Además, ha mostrado calma en relación con la evolución futura de las moratorias que el banco ha concedido para el pago de créditos. Según ha explicado, a nivel de grupo el 66% de todas estos aplazamientos han vencido ya .

En cuanto a las que aún no lo han hecho, ha apuntado que el 62% de las pendientes son hipotecas y, de ellas, el 67% se concentran en Europa con un buen perfil de riesgo.

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