La trayectoria del Grupo De Prado se remonta a 1831. Lo que comenzó como una explotación familiar ha evolucionado a lo largo de casi dos siglos hasta convertirse en uno de los grandes referentes agroindustriales a nivel global en la producción de aceite de oliva, aceituna de mesa y almendras.
A partir del año 2000, la compañía inició una decisiva estrategia de internacionalización que la llevó a extender sus cultivos de olivar y almendro a Portugal, Chile y Estados Unidos, lo que le ha permitido gestionar actualmente más de 34.000 hectáreas en distintas geografías y exportar sus productos a más de 25 países en los cinco continentes.
2. Diversificación estratégica: la revolución de los almendros
Aunque el aceite de oliva y la aceituna de mesa constituyen el pilar histórico de la compañía, la diversificación ha sido el verdadero motor de resiliencia del grupo. Conscientes de la creciente demanda global de superalimentos, De Prado ha impulsado en las últimas décadas una firme apuesta por el sector almendrero.
Esta estrategia multisectorial y la complementariedad de cosechas entre el hemisferio norte y el hemisferio sur, gracias a sus explotaciones en Chile, permiten a la firma garantizar un suministro continuo a los mercados internacionales y consolidar una posición de liderazgo en segmentos de alto valor añadido.

3. La innovación tecnológica como eje de competitividad y calidad
Actualmente, el entorno agrícola se encuentra fuertemente condicionado por la volatilidad y la exigencia de los mercados internacionales. Por ello, el Grupo De Prado ha situado la tecnología de precisión en el centro de su modelo productivo, utilizando la digitalización como herramienta para lograr la excelencia operacional, mediante las siguientes mejoras:
- Sistemas de gestión integral y analítica de datos: control en tiempo real del estado nutricional de las plantas, previsiones meteorológicas avanzadas y anticipación a plagas.
- Trazabilidad de origen a destino: automatización y digitalización en la gestión de almazaras y bodegas, garantizando estándares exigentes de conservación como la inertización con nitrógeno y el control térmico continuo.
- Control de calidad en cada fase: una integración vertical que abarca desde la preparación de la planta hasta la envasadora final, asegurando que las propiedades organolépticas del AOVE y la calidad de los frutos secos permanezcan intactas.
4. Sostenibilidad real y compromiso con el entorno
Para De Prado, la sostenibilidad representa un imperativo económico y ambiental. En respuesta al desafío del cambio climático en la cuenca mediterránea y el continente americano, la firma implementa prácticas de agricultura de precisión y economía circular orientadas a minimizar la huella hídrica y de carbono, como la gestión inteligente del agua,aplicación de cubiertas vegetales activas y técnicas de cultivo regenerativo y el reaprovechamiento de subproductos agrícolas, como el hueso de aceituna o las cáscaras.
A través de esta combinación de legado familiar, escala internacional, rigor tecnológico y sostenibilidad aplicada, Grupo de Prado reafirma su posición como una de las firmas españolas más sólidas y preparadas para liderar el futuro del sector agroalimentario global.
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado