Hacía tiempo que en el País Vasco Gobierno y oposición no se unían en una misma causa. Tampoco que lo hicieran con el mismo grado de reproche y malestar. En esta ocasión todos han coincidido en cuestionar con dureza al PP vasco y reprobar con claridad la moción presentada por el senador alavés, Iñaki Oyarzabal, y que aprobó –en su ausencia- ayer en el Senado. En ella se insta al Ejecutivo de Pedro Sánchez a frenar la cesión de transferencias recogida en el acuerdo alcanzado con el Gobierno vasco. Un pacto por el cual el Ejecutivo central aceptó fijar un calendario según el cual se negociaría el traspaso de 33 materias a Euskadi a lo largo de este año. El primer bloque de siete materias se negocia ya. El PNV ya le ha urgido a Sánchez a que exprima el tiempo hasta el 28-A para que la cesión de estas materias sea posible.

Esta mañana tanto el lehendakari Urkullu como los principales dirigentes del PSE, Podemos y EH Bildu se han manifestado en contra de la moción respaldada ayer en la Cámara Alta con los votos de Ciudadanos, UPN, Foro Asturias y el PP. El líder del Gobierno vasco ha calificado de “muy grave” lo sucedido y ha remitido al consejo del próximo martes, donde su Ejecutivo llevará a cabo “una reflexión” para decidir qué medidas adopta. Ayer, pocas horas después de que se aprobara la moción, Urkullu tildó de “desatino” la moción ya que sobrepasa “todos los límites” al tratarse de una iniciativa parlamentaria que no hace sino llamar a incumplir una ley orgánica, como es el Estatuto de Gernika, y al incumplimiento por tanto de la propia Constitución.

Urkullu analizará con su Gobierno qué medidas adoptar ante una moción que considera «muy grave»

Su socio de Gobierno, el PSE también ha arremetido contra el acuerdo de la cámara territorial. Su secretaria general, Idoia Mendia, ha instado al PP vasco a que “se aclare” y diga cuál es el proyecto de España que defiende, “el de la España que devuelve o resta competencias a las Comunidades Autónomas” o el de “la Constitución del 78”.

«Ya no les vale solo con Cataluña»

El portavoz del PNV en la Cámara de Vitoria, Joseba Egibar, ha asegurado que lo sucedido equivale a pedir “que se transgreda la ley”. La izquierda abertzale ha considerado “escandaloso” lo sucedido y lo ha situado dentro del proceso de “involución”, ha dicho su portavoz, Maddalen Iriarte, que vive España y con el que aspira a suprimir poder a las comunidades autónomas, “no sé lo que les va a quedar al Parlamento vasco”. EH Bildu trabaja para presentar una moción institucional para que el Parlamento Vasco se pronuncie en contra de la moción del Senado.

Elkarrekin Podemos ha ido más allá y ha cuestionado que lo que se pretenda es “poner en el punto de mira a la ciudadanía vasca y al derecho de autodeterminación que tenemos”, ha declarado su secretario general en Euskadi, Lander Martínez. Ha añadido que con el PP, como impulsor de la propuesta, “parece que ya no les vale con Cataluña y han decidido incendiar también Euskadi”.

Podemos: «Parece que ya no les vale con Cataluña y han decidido incendiar también Euskadi»

Preguntado al respecto, el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha asegurado hoy que mantiene su apoyo “punto por punto” a la moción aprobada, si bien se ha desmarcado de la defensa que de la misma hizo la popular Esther del Brío. La senadora por Salamanca tuvo que defenderla iniciativa ante la ausencia del pleno del senador vasco, Iñaki Oyarzabal, proponente de la misma. En su intervención calificó de “regalo” la cesión de competencias que se ha pactado entre Sánchez y Urkullu de acuerdo al cumplimiento del Estatuto de Gernika, “no se puede regalar más de 30 competencias a una comunidad autónoma, de la misma manera que no se pueda dar 21 exigencias opacas al independentismo catalán”, dijo desde la tribuna.

Apoyo «punto por punto»

Alonso ha defendido la literalidad de la moción en la que se insta a no aceptar “el catálogo de transferencias de competencias propuesto por el Gobierno vasco”. Añade que el mismo responde a “una lectura exclusivamente nacionalista del Estatuto de Gernika”. Se apunta que en los casos de competencias concurrentes con las que ostenta el Estado, éste debe defender “su obligación de ejercerlas”.

Alonso ha recordado que lo que se cuestiona en la moción no es el Estatuto de Gernika sino “la visión nacionalista” que de él se hace, “que es lo que se votó”. Ha considerado que el revuelo que se ha instalado en la política vasca tras lo aprobado ayer en el Senado responde a un intento dl PNV de que “no se hable de otras cosas”, en referencia a una polémica que salpica estos días al consejero de Salud, Jon Darpón, por filtraciones en una OPE en la sanidad vasca en las que la Fiscalía ve indicios de delito.

De igual manera, desde Unión del Pueblo Navarro, su secretario general, Javier Esparza se ha reafirmado en el apoyo que ayer dieron a la moción al considerar que fue una iniciativa contra “el independentismo vasco”. Esparza ha afirmado que la moción es una reacción contra “aquellos que quieren aprovecharse de España, contra los que manifiestan una y otra vez su deslealtad con un proyecto común que es España”. Ha apuntado incluso que lo que el PNV pretende es que se le transfieran materias “que no están recogidas en el estatuto de Gernika”.