El primer jarro de agua fría lo lanzó la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, el pasado 1 de octubre. El segundo llegó ayer en boca del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska. Ambos lo hicieron durante sendas visitas a Euskadi para afirmar que ni la competencia del régimen económico de la Seguridad Social ni la relativa a la gestión de las prisiones figuran en la agenda del Gobierno de Pedro Sánchez. Dos materias que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu ha situado como prioritarias en el programa de Gobierno que formó con el PSE y que ahora se ven relegadas. El lehendakari ha asegurado esta mañana que lo dicho ayer por Grande Marlaska en relación a las prisiones “no se corresponde” con lo hablado con el presidente Pedro Sánchez. Tampoco va en la senda de lo acordado por los socialistas vascos para formar parte del Gobierno en Euskadi, ha recordado el lehendakari.

Las manifestaciones de Urkullu cuestionando lo dicho por el titular de Interior en relación a lo que se habría comprometido el presidente Sánchez se producen a sólo dos días de que ambos gobiernos oficialicen el lunes su primer acuerdo de calado en materia de competencias. La Comisión Mixta de Transferencias se celebrará el próximo día 26 por primera vez en el País Vasco para cerrar la cesión de la titularidad de la Administración vasca sobre dos líneas ferroviarias de cercanías y el tramo de la AP-1 en su tramo vasco, Armiñón-provincia de Burgos. Un acuerdo que ha sido complicado cerrar pese a que se consideraba que se trataba de las transferencias más sencillas de la lista de hasta 37 materias que el Gobierno vasco reclama para el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika.

Covite se pregunta por qué ahora el PNV quiere ahora ser ‘carcelero’, “para abrir las puertas a los asesinos de nuestros familiares”

Tanto el PNV como el Ejecutivo Urkullu vienen reclamando a Sánchez que se comprometa a elaborar un calendario de traspasos que facilite dar por cumplido un Estatuto que data de 1979. Por el momento dos de las materias a las que el Gobierno de Urkullu daba más importancia se han quedado al margen de cualquier negociación. También parece complicado que Sánchez, con un horizonte incierto y con un posible escenario electoral en sólo unos meses, pueda pactar un calendario de estas características.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, COVITE, que estos días conmemora su XX aniversario, se ha felicitado de que el Gobierno no vaya a transferir la gestión de las prisiones. Su presidenta, Consuelo Ordóñez, ha recordado que durante la reunión que mantuvo con el ministro del Interior ya le reclamó que no se formalizará la transferencia. Se ha preguntado por que el Gobierno de Urkullu y el PNV muestran ahora tanto interés por la gestión de las cárceles, “por qué quieren ser carceleros cuando nunca lo han querido ser”. Para Ordóñez el único interés que se esconde en esta reclamación responde a un intento por “abrir las puertas de las cárceles” a los presos de ETA. Ha apuntado que “siempre han trabajado para ver cómo pueden beneficiar a los asesinos de nuestros familiares”.

Consulta “legal y pactada”

Por otro lado, el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha propuesto este viernes durante el Pleno de Control celebrado en el Parlamento Vasco acordar una consulta “legal y pactada, gestionada institucionalmente”, que, a su juicio, sería “irreprochablemente democrática”. Aunque ha mostrado el respeto del Gobierno Vasco a las consultas celebradas por Gure Esku Dago, ha defendido que “las instituciones públicas son la representación genuina de la voluntad popular”. El portavoz del PP en la Cámara, Borja Sémper, había preguntado al lehendakari por las consultas en apoyo al derecho a decidir que el pasado domingo celebró la plataforma ‘Gure Esku Dago’ (Está en nuestra mano) en San Sebastián, Irún, Zalla, Balmaseda y Alonsotegi, y ha destacado que la participación no alcanzó el 13%.

Iñigo Urkullu, tras criticar que el PP insista en “poner el foco” en el dato de la participación para hablar de “fracaso”, se ha preguntado si esta valoración sería diferente si la participación hubiera sido mayor. “Si lo que le parece determinante es la cantidad, el problema tiene fácil solución: acordemos una consulta legal y pactada, gestionada institucionalmente, y salimos de dudas de un modo irreprochablemente democrático”, ha propuesto.

El lehendakari ha dicho a los populares que “hay que escuchar y, además, saber interpretar”, y ha recordado que “en Euskadi conviven sentimientos, pertenencia nacional y aspiraciones políticas muy diversas, diferentes, distintas”, y la tarea de los partidos políticos es “buscar puntos de encuentro democráticos para la convivencia dentro de la pluralidad. “Nuestra responsabilidad, la de todos, es plantear una propuesta institucional que sea acordada, pactada, refrendada por la sociedad vasca y respetada”, ha insistido. Urkullu ha recordado al PP que “existen muchas maneras diferentes de sentirse una nación”, y también “diferentes objetivos políticos”, y cree que a los políticos les corresponde “encontrar puntos de encuentro democráticos para reforzar la convivencia dentro de este marco”.