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El nacionalismo vasco se refuerza: el PNV vence, Otegi dobla escaños y el PP se queda fuera

La formación de Ortuzar vence con seis diputados, uno más, y la de Arnaldo Otegi duplica su representación en unas elecciones que dejan fuera a Cs, Vox y al popular Javier Maroto.

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El nacionalismo vasco se refuerza: el PNV vence, Otegi dobla escaños y el PP se queda fuera
El candidato del PNV al Congreso, Aitor Esteban, durante el mitin de cierre de campaña en Bilbao.

El candidato del PNV al Congreso, Aitor Esteban, durante el mitin de cierre de campaña en Bilbao. EFE

Resumen:

El nacionalismo vasco es el gran vencedor de estas elecciones en el País Vasco. La presencia de formaciones abertzales en la Cámara Baja pasará de siete a diez escaños gracias al repunte electoral logrado por el PNV y en especial por la izquierda abertzale de Arnaldo Otegi que duplica su representación en el País Vasco. El PNV se ha impuesto en Euskadi en las elecciones generales mejorando su peso en el Congreso de los Diputados al pasar de cinco a seis representantes en la Cámara Alta y reforzando su posible influencia en la próxima legislatura. La mejora de los resultados de los jeltzales se producen en su territorio principal, Vizcaya, donde logra un representante más en detrimento del PP que se queda sin representación. El PNV ha visto incrementado en casi 103.000 votos más sus apoyos en comparación con los de hace tres años.

De igual modo, la izquierda abertzale ha visto cómo su apuesta por asentarse como una marca con influencia en Madrid ha sido respaldada de modo importante por los votantes al duplicar su representación, que pasa de dos a cuatro escaños. EH Bildu ha visto como sus votos pasan de poco más de 153.000 a los cerca de 209.000. La coalición  ya avanzó en campaña su intención de llevar a cabo una unidad de acción con ERC, una de las formaciones que más ha incrementado su representación, y cuya representación ronda los 15 diputados, y con la que no se descarta que pueda formar grupo parlamentario. De esta forma, junto a las formaciones nacionalistas catalanas, las dos marcas abertzales vascas pueden tener un peso significativo en las combinaciones para la búsqueda de apoyos para la futura elección de presidente y conformación de gobierno que ahora se explorarán.

Tanto PNV como EH Bildu logran superar a Unidas Podemos, que baja de seis representantes a cuatro en la Cámara Baja y se convierte en la tercera fuerza en Euskadi, cuando en las anteriores elecciones de 2016 fue la fuerza más votada. La marca de Iglesias ha pasado de contar con más de 335.000 votos en las elecciones generales de 2016 a caer hasta los cerca de 221.000, lo que representa una pérdida de más de uno de cada tres votos. La perdida de apoyos de la formación de Iglesias beneficia sin duda tanto a la izquierda abertzale como al Partido Socialista, que logra un representante más en el País Vasco y pasa de tres  cuatro diputados.

El PP vasco desaparece del Congreso

Sin duda, el mayor revés se lo lleva el PP vasco que se queda sin representación en las tres circunscripciones vascas. De este modo, el cabeza de cartel por Alava, Javier Maroto, vicesecretario de Organización de los populares y jefe de campaña del PP, no ha logrado escaño en el Congreso. Al 99,6% del escrutinio la diferencia con EH Bildu, que le arrebató el último escaño, fue de poco más de 380 votos.

El PP tampoco logra representación en Vizcaya y Guipúzcoa, donde Pablo Casado había impuesto a sus candidatos, Beatriz Fanjul e Iñigo Arcauz, pese al a resistencia del PP vasco. Los populares de Alfonso Alonso ha caído de lograr 148.000 votos a su peor registro en unas elecciones generales en el País Vasco, al perder la barrera sicológica de los 100.000 votos. El PP vasco logró hace menos de una década, en los comicios de 2000, 323.000 votos, más del triple de los poco más de 93.000 votos de este 28-A.

Ciudadanos ha sido la sexta formación en Euskadi, con una leve pérdida de votos respecto a la anterior cita electoral, con casi 40.000 votos. En cuanto a Vox, en Euskadi el número de votos ha rozado los 28.000 votos.

En estas elecciones la pugna entre formaciones nacionalistas ha sido evidente. El PNV y EH Bildu han rivalizado durante toda la campaña por arrogarse el carácter de voto «determinante» y «útil» en Madrid para salvaguardar los intereses de los vascos. Junto a ello, las dos formaciones, la de Andoni Ortuzar y la de Arnaldo Otegi han apelado a su capacidad de influencia sobre la conformación del futuro Gobierno en España. Los dos partidos han dejado claro sus preferencias por apoyar un Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez. Si bien el PNV se limitó a decir que no lo hará a «cualquier precio», mientras negociaba la transferencia de nuevas competencias al País Vasco, el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi se ha mostrado dispuesto a dar «una oportunidad» a secretario general del PSOE.

Tanto el PNV como la coalición de la izquierda abertzale debían remontar los resultados de la anterior cita electoral para renovar las Cortes. En las elecciones de 2016 el partido de Ortuzar obtuvo cinco escaños y poco más de 287.000 votos, cifra que ha mejorado ostensiblemente en estas elecciones con una elevada participación en Euskadi. De igual manera, Bildu ha mejorado de modo importante los resultados de 2016, cuando registró el menor apoyo de su historia en unas elecciones generales, con 153.339 votos y dos escaños.

La incógnita que también ha quedado despejada esta noche en el País Vasco es la del futuro del PP vasco. La principal duda que se cernía sobre los populares vascos era conocer si, tal y como pronosticaba el CIS, se quedarían sin representación en la Cámara Baja. El PP que lidera Alfonso Alonso debía revalidar el escaño logrado por Vizcaya y el de Álava, al que optaba Javier Maroto.

Quien tenía más que perder en la pugna electoral vasca era Podemos. La formación de Pablo Iglesias venía de haber obtenido dos victorias sucesivas en el País Vasco al imponerse al PNV en número de votos tanto en las generales de 2015 como las de 2016. En las últimas, incluso logró un escaño más que los nacionalistas vascos y aportar seis diputados al Congreso. Las cifras logradas hoy se quedan muy lejos de repetir la posición hegemónica alcanzada.