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El derecho a decidir fractura el consenso en torno al nuevo Estatuto vasco

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, junto a la portavoz de EH Bildu, Rebeka Ubera, en el Parlamento Vasco.

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, junto a la portavoz de EH Bildu, Rebeka Ubera, en el Parlamento Vasco. EFE

El derecho a decidir ha dinamitado el consenso que se pretendía en el seno de la ponencia de expertos designados por los partidos políticos y que debe alumbrar el primer borrador de texto articulado para un nuevo estatuto en Euskadi. El grupo de juristas designados por las formaciones comenzó sus trabajos en octubre de 2018 y lo hizo con la encomienda de plasmar en artículos los principios recogidos en el acuerdo de bases aprobado por la Ponencia de Autogobierno. Un documento que sólo contó con el respaldo del PNV y EH Bildu. Podemos únicamente secundó el apartado relativo a derechos sociales.

La principal dificultad con la que se encontraban los juristas pasaba por la inclusión del derecho a decidir en el articulado que planteaba el documento de partida de las dos formaciones nacionalistas o el encaje de aspiraciones como la diferenciación entre ciudadanía y nacionalidad que contemplaban PNV y EH Bildu. También incorporaban la necesidad de que el futuro estatuto vasco que debiera superar al de Gernika de 1979 e incluyera una consulta ciudadana sobre el texto articulado.

El cronograma que se dibujaba pasaba por ser debatido de nuevo en comisión y aprobado -en su caso- por el Parlamento Vasco para ser consultado a la sociedad vasca. Una consulta a la que se dotaría de un valor «declarativo y habilitante», según establecía el texto de partida. Una vez ratificado por la sociedad vasca sería cuando se procedería a abordar la negociación con el Estado para darle encaje jurídico e iniciar su tramitación en el Congreso de los Diputados. Sólo entonces, en caso de ser aprobado por las Cortes, se sometería a referéndum.

Propuesta de Bildu

Ahora, y tras más de un año de negociaciones, los cinco expertos -Mikel Legarda (propuesto por el PNV), Iñigo Urrutia (EH Bildu), Arantxa Elizondo (Elkarrekin Podemos), Alberto López Basaguren (PSE-EE) y Jaime Ignacio del Burgo (PP)- apuran sus últimas consultas. Agotado el plazo inicial previsto para el pasado mes de junio, los juristas solicitaron una ampliación de cinco meses que concluirá el próximo 30 de noviembre. Para entonces, se habrá tenido que presentar el citado documento articulado.

Sin embargo, todo apunta a que finalmente no será sólo uno sino al menos dos textos o propuestas los que se pondrá sobre la mesa. Incluso no se descarta un tercer modelo de estatuto, el planteado por el PP. En estos meses, los dos únicos partidos que lograron entenderse, PNV y EH Bildu, se han distanciado. La izquierda abertzale ya anunció en junio pasado su intención de presentar su propia propuesta de Estatuto tras comprobar la imposibilidad de un consenso que respetará los ejes principales del documento de bases salido de la Ponencia de Autogobierno.

Desde Bildu se ha denunciado que se han devaluado aquellos principios, fundamentalmente los relativos a la inclusión del derecho a decidir en el nuevo estatuto, en favor de un acercamiento del PNV a PSE y Podemos. Los socialistas han insistido en que la inclusión de este derecho dentro del nuevo estatuto sería una línea roja para contar con su apoyo. El acercamiento en muchos de los capítulos del documento podría hacer que el texto articulado que los expertos propongan antes del 30 de noviembre cuente únicamente con el voto favorable del PNV, PSE y Podemos. Un acuerdo de mínimos que se intentaría ampliar posteriormente en la negociación parlamentaria que se abrirá a continuación.

Nueva alianza PNV, PSE y Podemos

La renovada relación que PNV y Podemos mantienen desde hace meses y que en Euskadi podría permitir al Gobierno de Urkullu sacar adelante sus presupuestos es una evidencia. Sintonía que podría extenderse en Madrid donde la formación de Andoni Ortuzar está dispuesta a apoyar la investidura de Pedro Sánchez. Acercamientos a los que ahora se sumaría el alcanzado en el proceso de renovación del Estatuto vasco. Los jeltzales insisten en que es imprescindible «ensanchar» los acuerdos y buscar vías que permitan avanzar de modo efectivo. Fuentes cercanas a la dirección del PNV aseguran que sería un error aspirar a que el nuevo Estatuto pudiera aprobarse en Madrid son contar con el apoyo de Podemos y el PSOE y que para ello previamente deben respaldarlo en Euskadi.

La izquierda abertzale quiere un Estatuto inequívocamente defensor del derecho a decidir y de dar un salto cualitativo en el encaje territorial del país Vasco. Por ello ya ha confirmado que presentará su propio proprio documento, el que propone su experto, Iñigo Urrutia.

Junto a ello, no se descarta que el PP también pueda presentar su propia propuesta. Los populares han denunciado que lo que el resto de formaciones están planteando es una superación del actual marco constitucional que en ningún caso apoyaría. El presidente del PP ha asegurado hoy que «vienen curvas»: «Se está preparando un texto que desborda la constitución y reconoce el derecho de autodeterminación. Al Estados se le va a abrir un nuevo frente aquí».

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