España | Política

Casado endurecerá su discurso con Vox para recuperar al votante del PP

Génova se situará enfrente de Santiago Abascal para ganarle terreno y recuperar al electorado más liberal y moderado que ahora apuesta por las siglas de Vox | Casado impondrá el 'no' en la disciplina de voto de sus diputados a la moción de censura

El líder del PP, Pablo Casado; y la portavoz parlamentaria de Vox, Macarena Olona. EFE

Ni apoyo a la moción de censura, ni discurso compartido, ni unión posible. El PP quiere acabar con el argumento, en buena parte explotado por la bancada del Gobierno de coalición, de que Casado y Abascal «tanto monta, monta tanto», y discurrir definitivamente por una carretera en la que no tenga que mirar a Vox por el retrovisor.

Si la formación a la derecha del PP prepara las armas políticas para ensanchar su bolsa de votos a costa de los populares -con la vuelta al discurso de la «derechita cobarde» y poniendo el foco en la mácula de la corrupción-, los de Casado se preparan para separar su destino del de la extrema derecha con el único objetivo de poner en evidencia sus debilidades y recuperar al votante del PP «de toda la vida», el electorado liberal, pragmático y moderado que huyó al cobijo de Santiago Abascal hace más de un año.

En Génova, fuentes de la dirección trasladan que, hasta ahora, el líder del partido ha sido «demasiado blando» con el discurso «joseantoniano» de Vox, poniéndose en muchas ocasiones de perfil ante una estrategia en la que no sólo se ha puesto a Sánchez e Iglesias en la diana, sino también al propio Pablo Casado.

Génova promete más mano dura contra el discurso «joseantoniano» de los de Abascal

Pero a partir de ahora, y según las mismas fuentes, Génova endurecerá su posición con los de Santiago Abascal para, en última instancia, reunificar al votante de derechas y de centroderecha en torno a unas únicas siglas: las suyas.

Casado dejará ver su mano dura con Vox a partir de la moción de censura, «fuego de artificio» innecesario para los populares, que ven además en esta maniobra un intento de los de Abascal de promocionar a su candidato para las elecciones catalanas aunque «no les va a servir de nada» por el aplazamiento de los comicios en Cataluña a principios del próximo año. Y, casi definitivamente, impondrán el ‘no’ en la disciplina de voto de sus diputados cuando Abascal termine de lanzar su propuesta, aún sin fecha prevista.

En el PP esperan que la apuesta por la moderación como bandera y la distancia de los de Abascal les de la carrerilla suficiente como para regresar a los años de bonanza. Confían en todo caso en que, más allá de ir ganando poco a poco terreno a Vox, la mayor parte de sus antiguos votantes volverán al redil cuando se produzca el sorpasso al PSOE en las encuestas por aquello del «efecto arrastre del caballo ganador», un escenario que no está tan lejos según las cuentas internas de Génova.

A su juicio, mucha gente sigue apostando por la firma de Vox en parte por la fragmentación de la derecha y porque ven aún al PP muy lejos de la victoria, pero son optimistas en la dirección del partido y se muestran convencidos de que ese escenario cambiará más pronto que tarde por el desgaste del Ejecutivo y el inexorable avance de la pandemia en España.

El PP incidirá en su estrategia de presentarse como única formación en el tablero político capaz de garantizar la estabilidad política, económica y social mediante una defensa férrea de los principios constitucionales y de la Jefatura del Estado frente a «los que quieren destruirla», por la ofensiva que viene ejerciendo Podemos contra la Corona. «Sin ira y sin miedo: viva el Rey y viva España», sentenciaba este fin de semana, en un comunicado que difundió después de que Iglesias y Garzón acusasen públicamente a Felipe VI de «maniobrar contra el Gobierno».

Comentar ()