El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, lo ha vuelto o a hacer. Este vez no ha acudido ni con unas esposas ni con una fotocopiadora al Congreso de los Diputados, sino con una foto que recogía una imagen del dictador Franco junto a al actual Rey cuando era niño. Más fiel a su anterior estilo que al actual, Rufián, en una pregunta al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha dicho que Vox tiene «lamentablemente, 52 diputados aquí, y el 53 está en Moncloa» en un ataque directo, directísimo, a Felipe VI.

Andaba Rufián cuestionando la Justicia española tras confirmar el Supremo la inhabilitación del ya ex presidente de la Generalitat Quim Torra, cuando ha pasado a atacar a la Monarquía para decir que a Felipe VI «le votó un español, Francisco Franco», momento en el que ha mostrado la imagen.

Por su parte, Campo ha salido en defensa de la Justicia y del Supremo, pero ha pasado de puntillas sobre las graves acusaciones del portavoz de un grupo Parlamentario del que esperan sus votos para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

Luego le ha tocado el turno al ministro de Consumo, Alberto Garzón, quien acusó recientemente al Rey de «maniobrar» contra el Gobierno legítimo. Le preguntaba el diputado popular Miguel ángel Jerez, pero, curiosamente, Garzón ha eludido reafirmarse en sus palabras para pasar a cuestionar el compromiso democrático y constitucional del PP. Les ha acusado de ver «antiespañoles» por todos los rincones, en definitiva, «todo aquel que no coincide con su concepto reaccionario».

Garzón elude reafirmarse en sus críticas a la Corona aunque no se retracta

También, de no aceptar la «legítima moción de censura» al tiempo que se ha reafirmado en su ideario republicano. A lo más que ha llegado ha sido a decir que la Constitución aplicó «la neutralidad de los instituciones, pero no nos llevemos a engaño. Quieren a la corona igual que al poder judicial para echárselo a la cabeza contra los que creen que son malos españoles. Usaron la policía para espiar a los rivales y han saqueado las instituciones públicas».

Sus palabras han levantado una polvareda de protestas entre los escaños del PP que han llevado a la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, a pedir silencio,. Y Garzón ha concluido su intervención afirmando que «ustedes -en alusión al PP. están más cerca del delito que de la Constitución. Son muchas cosas pero no constitucionalistas».