Felipe VI ha pedido hoy «unidad». Lo ha hecho en Barcelona, en la entrega de premios de la Barcelona New Economy Week (BNEW) centrada en los sectores logístico, inmobiliario, tecnológico, nuevas tecnologías y e-commerce, donde ha acudido junto a Pedro Sánchez en un acto de desagravio del Gobierno tras la crisis abierta por su ausencia en la entrega de los despachos judiciales en la capital catalana.

El Rey ha pedido «trabajar juntos» para conservar la imagen de «competitividad y excelencia» de España, ante la crisis derivada de la pandemia del Covid-19. «Demostremos una imagen de unidad que proporcione un entorno estable y beneficioso para las empresas, generando así mayor riqueza y empleo» ha señalado Felipe VI, que ha insisitdo en que «una imagen internacional positiva contribuye siempre de forma significativa a la economía».

El monarca ha hecho este alegato ante un público en el que no había ningún representante de la Generalitat, que anunció desde el primer momento su boicot a la visita. Tampoco estaba la alcaldesa Ada Colau, que se escudó en la salida del Rey emérito para argumentar su plantón. El Ayuntamiento estaba representado por su número dos, el socialista Jaume Collboni, máxima autoridad junto al anfitrión y presidente del Consorcio de la Zona Franca, Pere Navarro.

Protestas en el exterior

Mientras el Rey clausuraba la jornada en la Estación de Francia, centenares de personas han participado en la cadena humana de protesta convocada por la ANC y Òmnium, cuyos líderes han reprochado el dispositivo policial organizado por los Mossos.

«El Rey no podrá pasear con libertad por Cataluña» ha advertido el líder de Òmnium, Marcel Mauri, mientras la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha lamentado que «cuando viene a Cataluña se trata de que ni siquiera vea las protestas» y ha criticado que «están limitando nuestro derecho de la manifestación».

La vista del jefe del estado ya movilizó la noche del jueves a los independentistas, que convocaron a quemar imágenes de Felipe VI por toda cataluña, aunque el seguimiento de la convocatoria fue muy reducido.

En la plaza Sant Jaume de Barcelona, unas decenas de personas han hecho un círculo y han quemado en el centro diversas imágenes del rey Felipe VI, junto a los empresarios del ocio nocturno acampados en la plaza en protesta por las medidas de la Generalitat.

Dispositivo policial

Para este viernes, ANC, Òmnium y otras entidades han convocado una cadena humana desde el Paseo Picaso hasta el monumento a Cristóbal Colón. Para evitar disturbios como los que acompañaron a la reunión del Consejo de Ministros en la misma zona en diciembre de 2018, Mossos, Policía, Guardia Civil y Guardia Urbana han preparado un amplio dispositivo policial que blinda el recorrido de Felipe VI y Pedro Sánchez.

Los mossos, como responsables de la seguridad ciudadana, vigilan el entorno de la Estación de Francia, donde se produce la clausura de la BNEW, mientras la Policía garantizará la seguridad en el edificio. En la Zona Franca, donde se producirá la visita posterior de ambos dirigentes, se reproducirá ese reparto de papeles con la Guardia Civil, responsable de la seguridad en el Puerto, encargada de velar por la seguridad en el interior del edificio y los mossos en la calle.