El pacto presupuestario que han solemnizado Pedro Sánchez y Pablo Iglesias esta mañana en Moncloa ha sido producto de una negociación a cara de perro si se hace caso del relato que de la misma hace la formación morada. En un tuit alardea de haber «luchado a brazo partido para lograr todo esto» y admite no estar satisfecho del todo porque «aspiramos a más y no nos conformamos».

«No todo lo que quisiéramos haber introducido está en el acuerdo de los Presupuestos, porque formamos parte de un Gobierno de coalición en el que hay partidos que defienden distintos intereses», lamentan en su cuenta de Twitter.

En otro mensaje afirman «ha costado, pero sí se puede» y en un tercero aseguran haberse «dejado la piel hasta lograr introducir partidas en estos presupuestos que mejoren las condiciones de vida de la gente, y que transformen, modernicen y hagan avanzar a nuestro país sin dejar a nadie atrás».

Podemos, que condicionó el acuerdo a una regulación en el precio del mercado del alquiler de vivienda y en facilitar el acceso al Ingreso Mínimo Vital -que ha sido un fracaso hasta el momento- se atribuye todo el paquete social que incorpora el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2021 y que hoy aprobaba el Consejo de Ministros.

Los morados quieren allanar el camino a ERC

En concreto, hablan de los impuestos a las grandes fortunas; mejor sistema de atención a la dependencia; sistema de cuidados para la conciliación; refuerzo de la protección social; más becas universitarias; acceso mejorado al ingreso mínimo vital y la regulación de los alquileres. Además, con este paquete de medidas sociales se intenta allanar el camino a ERC para que apoye o, al menos, no bloquee la tramitación en el Congreso.

El detalle de los Presupuestos lo ha presentado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que en breve los remitirá a la Cámara Baja. En el mejor de los casos para el Gobierno, esto es, si consigue los apoyos suficientes, habría nuevas cuentas ya en el mes de enero, que sustituirán a las que dejó Cristóbal Montoro en 2018.