Jaume Asens (Barcelona, 1972), presidente del Grupo Confederal de Unidas Podemos-En comú Podem-Galicia en común, defiende en esta entrevista con El Independiente el apoyo de EH-Bildu a unos Presupuestos que acaban de pasar, y con soltura, su primer trámite parlamentario. En la misma medida se felicita de que las críticas de los barones socialistas provengan de un «sector que cada vez tiene menos fuerza en el PSOE».

Tras subrayar que lo que se dirime en estos momentos es la estabilidad de la legislatura, cree que los peligros para el Gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos vienen de la mano de la Justicia por el empeño del PP, dice, «de garantizar la impunidad de sus crímenes de corrupción y de perseguir a sus adversario políticos» al resistirse a renovar los órganos constitucionales. El escenario político catalán, los posibles indultos de los encarcelados del procés y la situación judicial de Pablo Iglesias también son objeto de interrogante.

Pregunta. -¿Los PGE para 2021 garantizan la legislatura?

Respuesta. -Es el momento más importante de la legislatura, donde se decide su estabilidad. Se está definiendo ahora lo que van a ser los próximos tres años y también cuáles son los aliados del Gobierno. El Gobierno se presentó con programa, con un bloque de investidura y todo lo que sea alejarse de ese bloque nos lleva al callejón sin salida de Montoro, de la prórroga de unos Presupuestos que están pensados para otra época. Con los Presupuestos es el momento de hacer política en mayúscula y blindar el bloque de la investidura.

Bildu ha sido un aliado hasta ahora»

P. -¿Se puede dar por hecho que Bildu será un aliado para el resto de la legislatura?

R. -Bildu ha sido un aliado hasta ahora. Es un éxito colectivo lograr que una formación como Bildu, que tiene el pasado que tiene, se integre en la gobernabilidad del Estado y esté dispuesto a hacer política. Significa una cierta normalización del sistema político español que durante muchos años ha estado golpeado por el terrorismo. Estamos pasando página. Tanto Bildu como el PNV son dos socios de Gobierno y ese es el camino que debería seguirse también en Cataluña con Junts y ERC. Lo ideal sería que antepusieran las cosas que tienen en común y remaran en la misma dirección en los PGE.

P. -¿El apoyo de Bildu a las cuentas facilita el camino a ERC?

R. -Creo que sí. Es difícilmente explicable que ERC no apoye unos PGE que son expansivos, con una inversión inédita que refuerza lo público y que son buenos también para Cataluña. Además son la primera piedra para resolver también el conflicto territorial. Que Bildu apoye estos presupuestos demuestra que es posible ser un partido independentista, que tiene un carácter rupturista, y a pesar de eso sabe, por sentido de la responsabilidad, que en estos momentos toca, para el bien de todo el mundo, tener unos Presupuestos.

P. -¿Qué opina de la reacción de Fernández Vara o García Page al pacto con Otegi?

R. -El PSOE tiene dos almas y por suerte ese es el que cada vez tiene menos fuerza. Es el de Felipe González, el de Susana Díaz, el de los barones, pero no fue el sector ganador de las primarias. Se equivocan los que creen que es una mala noticia que Bildu se integre en la política española, que quiera participar de la gobernabilidad de España. Parece que algunos sienten nostalgia de ciertos pasados. Es una buena noticia para la política.

Parece que algunos querían volver al pasado de confrontación»

P. -¿Pero no se debería exigir de Bildu una condena clara de su pasado?

R. -Ha rechazado explícitamente la violencia de ETA. Quizá se podría haber hecho más y de otra forma, pero creo que es un paso histórico que haya roto con lo que era el mundo abertzale antes de la tregua y del cese definitivo de la violencia. Hay un antes y un después muy claro y se tiene que asumir para construir puentes. El menosprecio no ayuda nada. Parece que algunos querían volver al pasado de confrontación porque eso les daba sentido e identidad, munición… Es una buena noticia reconducir los planteamientos al diálogo y al entendimiento y a Bildu hay que abrazarlos, integrarlos en la política.

P. -¿Forma parte de la negociación presupuestaria el horizonte de un bipartito ERC-comunes con apoyo parlamentario del PSC?

R. -Es una posibilidad real. Se abre una nueva etapa donde es importante que nosotros podamos estar en el gobierno precisamente para recoser todo lo que se ha roto, para construir puentes donde antes había trincheras y volver a los consensos de país que nos hicieron fuertes en el pasado. En ese sentido, un gobierno progresista en Cataluña que estuviera alineado con un gobierno en el Estado nos permitiría avanzar en el inicio de la resolución final de un conflicto que viene de lejos y va para largo.

P. -¿La resolución final sería una consulta?

R. -Pensamos que estamos en un momento donde es más importante, más que ponernos de acuerdo sobre una consulta, consultar sobre un acuerdo. El eje gira en torno a los que quieren llegar a un acuerdo y los que no. No pedimos a nadie que vaya a una mesa de diálogo renunciando a sus principios, tampoco lo hacemos nosotros, pero sí creemos que se tiene que ir con voluntad de salir de las zonas de confort, de empatizar, reconocer la legitimidad del otro e incluso la racionalidad de sus posicionamientos e intentar llegar a un acuerdo.

Cadena y Espejel deberían abstenerse de conocer las peticiones de indulto»

P. -¿Habrá antes indultos o reforma del delito de sedición?

R. -No lo sabe nadie porque hay muchos imponderables y trámites que no están reglados. Por ejemplo, en el caso del indulto, la pelota está en el tejado del Supremo. Necesitamos que evacúe el informe tanto de los magistrados como de los fiscales. De hecho, estamos preocupados porque es la única causa con presos que tiene el Supremo, con una repercusión y trascendencia política que a nadie se le escapa y ese informe se está demorando muchísimo.

P.-Parece claro que el tribunal sentenciador va a rechazar los indultos.

R. – No será una sorpresa, teniendo en cuenta los antecedentes del TS. Pero no tendría por qué ser así. Una cosa es considerar que unas personas son culpables de unos determinados hechos y otra que son merecedoras o no del indulto. Son dos debates diferentes. De hecho, defendió el indulto en el caso de los golpistas del 23-F. El problema es que todos prevemos cuál va a ser la decisión y eso es un mal síntoma de un tribunal hegemonizado por la derecha. De los 14 magistrados de la sala, 12 son conservadores. También nos preocupa la fiscalía. Los fiscales del Supremo Fidel Cadena y Concepción Espejel deberían abstenerse de conocer las peticiones de indulto.

P. -¿Y la reforma del delito de sedición?

R. – Hace dos años que tenemos una propuesta sobre la mesa y todavía no sabemos lo que piensa el PSOE más allá de haberse comprometido a reformar el Código Penal. Creemos que ahora es el momento de pasar a los hechos. No se puede demorar más. Nos preocupa que el PSOE no tenga las mismas prisas que tiene la mayoría de la ciudadanía en Cataluña. Para las elecciones del 14-F sería muy positivo que los presos pudieran estar en la calle y participar en la campaña. Eso beneficiaria que el debate no girara sobre todo alrededor de esa cuestión que es lo que interesa más a los independentistas.

Hay una operación de subversión del orden constitucional por parte de la derecha»

P. -Europa ha criticado la proposición de Ley que presentan junto a PSOE para cambiar las mayorías en la elección de CGPJ.

R.- Lo que es inaceptable es la situación de bloqueo, de ilegitimidad gravísima que cortocircuita el funcionamiento ordinario de las instituciones. Obedece a la voluntad del PP de garantizar la impunidad de sus crímenes de corrupción y, por otro lado, de perseguir a sus adversarios políticos. Y ahora se atrinchera en el poder judicial. Tiene que ver con una operación de subversión del orden constitucional por parte de la derecha, que no asume que ha perdido las elecciones. Ya no es más legítimo un acuerdo entre PSOE y PP, de hecho, hay más legitimidad entre los partidos del bloque de investidura porque tienen más votos.

P. -Podemos está imputada por supuesta financiación ilegal, ¿no sería ejemplarizante una comisión de investigación en el Congreso?

R.- Hay una diferencia entre los problemas vinculados a la corrupción cuando se gestionan recursos públicos y se usan los aparatos del Estado con finalidades partidistas a otras causas penales que afectan a la gestión propia de una formación política. La veintena de causas que se han abierto contra Podemos se han archivado todas y esa investigación cada vez está deshinchándose más. Si hay una causa que afecte a Unidas Podemos mientras está en el Gobierno, en ese caso estaría a favor de que se pudiera hacer una comisión de investigación.

Imputar a Pablo Iglesias sería una declaración de guerra»

P. -¿Qué horizonte judicial prevé en lo que afecta a Pablo Iglesias?

R. –Estoy convencido que se va a archivar porque sería surrealista que la víctima de esos delitos, de una investigación que se inicia por el espionaje a Podemos y en concreto al vicepresidente, acabe sentando a la víctima en el banquillo. Es un contrasentido.

P. -¿Debe dimitir Iglesias como vicepresidente segundo si es imputado?

R. –Es una hipótesis que no nos planteamos. Sería un atentado tan grave a las reglas del juego que la verdad es que no contemplamos otra hipótesis que no sea la del archivo. Somos muy críticos con la Sala Segunda del Supremo, que controla por detrás la derecha, pero hay ciertos límites de decencia jurídica que no se pueden traspasar y que no se van a traspasar porque eso sería una declaración de guerra con voluntad de judicializar la política. Es evidente que no hay base sólida para que eso siga delante.