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La fecha de las elecciones catalanas entra en campaña

Elecciones generales del 10 de noviembre. EP

El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha cuestionado este lunes que las elecciones autonómicas se puedan llevar a cabo en condiciones el próximo 14 de febrero. Una advertencia que se suma a las lanzadas en los últimos días por la portavoz del Govern Meritxell Budó, y el consejero de Interior, Miquel Sàmper, ambos de JxCat. Globos sonda que han puesto en pie de guerra a la oposición, y a ERC, y que hacen temer que el calendario electoral se convierta en la próxima batalla en campaña.

Ribó ha propuesto crear una comisión independiente de expertos en sanidad y derecho electoral con el objetivo de que dictamine «antes del 15 de enero» si se dan las condiciones para celebrar esos comicios con todas las garantías. El síndic propone además, en caso de confirmar la fecha, alargar la jornada durante dos días. Para ello el Parlament tendría que aprobar una ley electoral ad hoc que legalice esa opción, algo que Ribó asegura que es factible pese a que la cámara se disolverá en un mes.

Puigdemont necesita tiempo

Estas declaraciones, junto a las de Budó y Sàmper, han hecho saltar las alarmas en las sedes de los partidos de la oposición, que ven en ellas un intento de Junts por posponer la cita electoral. El partido de Carles Puigdemont celebrará este fin de semana las primarias para escoger a su cabeza de lista, mientras el resto de los candidatos llevan semanas o meses definidos, y es consciente de que necesita más tiempo para trabar y lanzar su oferta electoral, por muy grande que sea el atractivo de Puigdemont para el electorado independentista.

En este contexto, tanto desde el PSC, los Comunes, Cs o el PP como desde la propia ERC temen que los junteros intenten postergar las elecciones con el argumento del coronavirus para afianzar su candidatura. Vista la tensión y el desgaste que la gestión de la pandemia está ocasionado a los republicanos, que encabezan las principales consejerías implicadas -Salud, Bienestar y Trabajo y Educación- alargar la «agonía» que está suponiendo la gestión de la crisis sanitaria y económica podría ser aún más tentador para JxCat.

ERC espera a Junqueras

Esquerra es consciente de este desgaste, pero podría tener también interés en postergar los comicios. Es muy difícil que el indulto a los condenados al 1-O se resuelva en dos meses, pese a que sectores del Gobierno especulen con esa posibilidad y den alas a las esperanzas republicanas.

Pero unas elecciones en primavera tendrían muchas más garantías de contar con Oriol Junqueras durante toda la campaña, no solo a expensas de los permisos penitenciarios por haber cumplido una cuarta parte de la condena, como sucederá en enero. Junqueras es el líder mejor valorado en Cataluña según todas encuestas, el único que aprueba. Su participación en la campaña será determinante para que Esquerra confirme las expectativas generadas por los sondeos.

La oposición presiona a ERC

En este contexto, la portavoz y directora de campaña del PSC, Eva Granados, ha exigido al gobierno catalán que deje de especular con la fecha electoral. Granados se ha remitido directamente a Pere Aragonés, presidente en funciones y candidato de ERC, para que aclare la postura del Govern sobre la fecha. Ha reclamado además al ejecutivo autonómico que ponga en marcha los equipos técnicos para trabajar en el dispositivo electoral y que reúna a los partidos para compartir esos preparativos.

La portavoz de ERC, Marta Vilalta, se ha desmarcado de las especulaciones afeando a sus socios de Jxcat las dudas sembradas sobre la fecha electoral. Vilalta ha advertido que «no se puede especular con algo tan importante como la fecha de las elecciones».

Marc Solsona, portavoz del PDeCat -expulsado del Govern por sus ex compañeros de Junts- ha señalado que «hoy por hoy, sería un error que no se hicieran el 14F». Para Solsona «no sería recomendable en la situación actual, con un Govern en funciones, que las elecciones no fueran el 14F. Provocaría una situación de aún más inestabilidad y desbarajuste gubernamental».

De hecho, Solsona ha criticado que un gobierno «serio» debería evitar «especular cada semana con un globo sonda de si se harán o no» las elecciones, con «hipótesis sin certeza a día de hoy».

JxCat se desmarca de sus consejeros

En este contexto, la secretaria general de JxCat, Elsa Artadi, ha abogado también por poner fin a las especulaciones, asegurando que confían en que las elecciones se celebren en la fecha fijada. «Debemos huir de especulaciones, nuestro objetivo es garantizar el proceso electoral» ha asegurado Artadi.

La número dos de Junts ha recordado que debe ser el Procicat el que defina las condiciones para garantizar la seguridad sanitaria en los comicios y corresponde al Govern garantizar tanto esa seguridad como que todos los electores podrán participar en el proceso y acceder en igualdad de condiciones a la información electoral. El Govern «tiene que ese hacer trabajo interno de preparación y contratación para adaptarse a circunstancias» ha afirmado, y «es evidente que se tiene que compartir este plan con otros partidos. Los cambios se tienen que hacer desde la máxima lealtad y sin partidismo».

También en este ámbito el peso de la gestión recae en Esquerra. El proceso electoral depende de la consejería de Exteriores y Relaciones Institucionales, en manos del republicano Bernat Solé. Y la última palabra la tiene el presidente en funciones, Pere Aragonés, al que corresponde convocar a los partidos para explicar cómo se garantizará el proceso en plena pandemia.

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